El palacio emblemático de Santander que se convierte en un pasaje del terror con motivo de Halloween este 30 y 31 de octubre
La llegada de Halloween también cambia durante unos días la programación de algunos espacios culturales. Además de las actividades organizadas específicamente para estas fechas, hay edificios abiertos al público que incorporan visitas diferentes a las habituales. En estos casos, las historias de ficción y la ambientación sirven para plantear recorridos que se alejan de las explicaciones más tradicionales sobre el patrimonio.
Este tipo de iniciativas ofrece otra forma de conocer un edificio histórico, ya que permite recorrer su interior mientras se participa en una historia preparada para una fecha concreta. Las salas cambian temporalmente de aspecto y los personajes que forman parte del argumento acompañan a los asistentes durante la visita. Para las familias con niños, el formato combina el acceso a un monumento con una narración en la que los más pequeños también pueden participar.
Eso es lo que ocurrirá en Santander el viernes 30 y el sábado 31 de octubre. El Palacio de la Magdalena de Santander volverá a organizar visitas infantiles coincidiendo con Halloween, esta vez bajo el nombre de 'La llave dorada'. Habrá varios pases durante las dos jornadas y diferentes estancias de la antigua residencia real formarán parte de una historia de misterio. Las plazas serán limitadas y habrá varias condiciones que deberán tenerse en cuenta al acudir con menores.
Cómo serán las visitas de Halloween al Palacio de la Magdalena
El protagonista de 'La llave dorada' será un botones fantasma que, según la historia preparada para la ocasión, permanece atrapado en el Palacio desde 1920. Este personaje acompañará a los participantes por el interior y servirá como hilo conductor de los distintos elementos de misterio previstos para esta edición. La referencia a ese año pertenece únicamente a la ficción de Halloween y no corresponde a ningún hecho real relacionado con el edificio.
La ambientación comenzará antes de entrar. El acceso se realizará en el denominado 'tren del terror', que durante el resto del año funciona como vehículo turístico bajo el nombre de 'Magdaleno'. Después de ese trayecto, el grupo continuará por varias salas cuya apariencia cambiará temporalmente para adaptarse a la historia. La idea es que los niños intervengan durante el desarrollo de la narración y no se limiten a seguir una visita convencional.
Cada sesión durará aproximadamente una hora, incluido el desplazamiento en tren. El viernes 30 de octubre habrá pases a las 18:00, 19:00, 20:30 y 21:30 horas, horarios que se repetirán el sábado 31. En total se celebrarán ocho turnos entre ambos días. Las entradas costarán 17 euros por persona y será necesario adquirir una a partir de los dos años.
Los menores de dos años podrán asistir gratuitamente, aunque será necesario comunicarlo previamente. Tendrán que ir acompañados por un adulto que sí disponga de entrada y, por motivos de aforo, solo se admitirán cinco niños de esa edad en cada turno. Por tanto, aunque no necesiten una entrada de pago, su asistencia deberá quedar registrada antes de la fecha elegida.
Todos los menores deberán acudir acompañados por una persona adulta. Además, se establece un máximo de tres niños por acompañante, algo que conviene tener en cuenta al organizar la visita en familia. Tanto los pequeños como los mayores podrán ir disfrazados, aunque no será obligatorio. Las máscaras, en cambio, estarán permitidas únicamente para los niños. La disponibilidad final dependerá de las plazas que queden libres en cada horario.
El Palacio de la Magdalena, de residencia real a propiedad municipal
Situado en la península de la Magdalena, el Palacio es uno de los edificios más conocidos de Santander y uno de los ejemplos más destacados de arquitectura civil del norte de España. Se encuentra junto a varias playas urbanas, dentro de un entorno natural muy ligado a la imagen de la ciudad. Buena parte de su importancia histórica procede de su etapa como residencia de verano de Alfonso XIII y Victoria Eugenia.
Con el paso de las décadas, el Palacio fue cambiando de uso. Después de su etapa vinculada a las estancias estivales de los monarcas, se convirtió en sede de la Universidad Internacional y posteriormente pasó a ser propiedad municipal. Esa sucesión de funciones obligó a adaptar sus espacios a las necesidades de cada momento y a los diferentes usos que fue acogiendo.
En 1982 fue declarado Monumento Histórico-Artístico de Carácter Nacional, un reconocimiento a su valor patrimonial. Años después se llevó a cabo una rehabilitación que terminó en 1995. Los trabajos permitieron recuperar la entrada de luz natural, reorganizar distintos espacios interiores y mejorar su adaptación a las actividades que se desarrollaban en el edificio.
Actualmente, el pasado como residencia real convive con los usos culturales y académicos del Palacio. La historia del edificio y las distintas funciones que ha tenido desde entonces siguen formando parte de su identidad. Las jornadas temáticas de finales de octubre se suman a esa programación y ofrecen durante dos días una forma diferente de recorrer su interior.
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