Panellets, buñuelos o huesos de santo: todos los dulces que se pondrán en la mesa el Día de Todos los Santos
La festividad de Todos los Santos reúne anualmente a miles de familias, que acuden a los cementerios de nuestro país para recordar a sus seres queridos con una ofrenda floral. Un encuentro que, en muchos casos, se aprovecha para compartir una comida con los más cercanos y una sobremesa que puede extenderse durante horas. Y en el menú nunca suelen faltar los dulces típicos de estas fechas, que varían dependiendo de la comunidad en la que nos encontremos.
En las sobremesas catalanas, siempre está lista una bandeja de panellets, los clásicos o en sus versiones más atrevidas. En el caso de la Comunidad de Madrid, el postre tradicional por excelencia son los buñuelos de viento, junto con los huesos de santo. También están los huesillos extremeños, el arrope y calabazate murciano o las gachas dulces andaluzas.
Buñuelos, huesos de santo y más
No hay Día de Todos los Santos en Madrid sin buñuelos de viento. Su nombre se debe a la masa, que al freírse puede doblar su volumen y quedar hueca por dentro. Su origen exacto es incierto, pero ya aparecen citados en un libro de cocina de 1611. Además, en el Madrid del siglo XVIII eran tan populares como los churros, recuerda la Asociación de Pasteleros y Panaderos Artesanos de Madrid (Asempas).
Esa es la receta tradicional, que el buñuelo quede hueco por dentro. Sin embargo, no han faltado en estos años propuestas innovadoras: rellenos de crema, nata, chocolate o con sabor a limón, dulce de leche o la tarta de queso, además de versiones sin gluten.
En Catalunya, la estrella de los postres son los panellets, que se consumen especialmente durante este día, pero también durante el resto del otoño. En este caso, se trata de unos dulces generalmente redondos, hechos con una masa de azúcar, yema de huevo y almendra. Esta se complementa con más elementos, como piñones, almendra desmenuzada, coco o chocolate, según el gusto. Si se quiere seguir la receta tradicional, mejor optar por lo primero.
Los huesos de santo tampoco faltan en varias regiones. Se trata de un dulce elaborado a base mazapán, originalmente rellenos de dulce de yema que recuerdan a tibias. Actualmente, encontramos en las pastelerías multitud de variedades: yema, trufa o praliné.
Menos conocidos seguramente sean el arrope y calabazate murciano o las gachas dulces andaluzas, con un fondo que simula una especie de crema liguera, aromatizada con anís, canela y limón y rematadas con dados de pan duro fritos.
Superado el truco o trato de Halloween
En algunas casas, el empacho de dulce será real. Muchos harán doblete este fin de semana: celebrarán Halloween y también la festividad de Todos los Santos. Y eso también lo notarán en su estómago. El 31 de octubre seguramente sea un día para atiborrarse a chuches, golosinas o chocolatinas terroríficas. Todas las conseguidas con el “truco o trato”. El 1 de noviembre será una jornada para probar uno de esos dulces de los que solo se puede disfrutar una vez al año.
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