El único faro romano que sigue funcionando a día de hoy está en este rincón de España

Torre de Hércules

Adrián Roque

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Muchos monumentos romanos sobreviven convertidos en ruinas, museos o restos arqueológicos que apenas permiten imaginar cómo fueron hace siglos. Sin embargo, en la costa gallega existe una excepción prácticamente única en el planeta. La Torre de Hércules no solo continúa en pie desde la Antigüedad, sino que además sigue funcionando como faro en pleno siglo XXI.

Situada frente al Atlántico, en A Coruña, esta construcción fue reconocida como Patrimonio Mundial por la UNESCO en 2009 después de décadas de trabajo institucional y cultural para lograr que su valor histórico fuese reconocido internacionalmente.

El reconocimiento llegó durante la 33ª reunión del Comité de Patrimonio Mundial celebrada en Sevilla, donde la candidatura gallega acabó entrando en la Lista del Patrimonio Mundial gracias a su excepcionalidad histórica y arquitectónica.

Torre de Hércules, La Coruña, España

Un faro romano que sigue guiando barcos siglos después

La singularidad de la Torre de Hércules reside en un detalle que la convierte en un caso prácticamente irrepetible. Tal y como menciona la web oficial de turismo de Coruña, A Coruña Siempre Abierta, “El único faro romano conservado en el mundo que sigue en funcionamiento hoy en día y que, además, constituye un caso paradigmático de intervención arquitectónica en un monumento de la Antigüedad. Esto último se refiere a la restauración del siglo XVIII, llevada a cabo por Eustaquio Giannini, quien aplicó criterios científicos, manteniendo su autenticidad y demostrando así un respeto absoluto por la integridad del faro”.

Además, la oficina de turismo asegura que el monumento conserva más del 60% de su estructura romana original y representa además un ejemplo excepcional de cómo intervenir arquitectónicamente sobre una construcción antigua sin destruir su autenticidad.

El camino para conseguir la declaración de Patrimonio Mundial comenzó mucho antes de 2009. Ya en 1986, la diputada y escritora María Victoria Fernández-España solicitó por primera vez que el faro fuese reconocido por la UNESCO.

Años después, en 2001, el doctor José Luis Vázquez Iglesias, conocido como “Manito”, impulsó una nueva iniciativa creando el Instituto de Estudios Torre de Hércules. Su objetivo consistía en reunir apoyo institucional y social suficiente para que el monumento fuese considerado un bien de valor universal excepcional. Tras su fallecimiento en 2007, el proyecto continuó adelante hasta lograr el reconocimiento definitivo dos años después.

Mucho más que un faro

La UNESCO considera que la Torre de Hércules permite entender la evolución de las técnicas de señalización marítima desde época romana hasta nuestros días. De hecho, el monumento sirve como referencia histórica para estudiar cómo evolucionaron los sistemas de navegación y ayuda marítima a lo largo de los siglos.

Además de su función práctica, el faro se ha convertido en uno de los grandes símbolos de Galicia y de la ciudad coruñesa. Desde hace más de dos mil años, sigue mirando al Atlántico mientras continúa haciendo exactamente aquello para lo que fue construido: iluminar el mar.

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