Opinión y blogs

eldiario.es

Una deuda con las mujeres

Mujeres en la concentración del Día Internacional para la Eliminación de la Violencia de Género en Bogotá, Colombia, en 2009 © AP Photo/Fernando Vergara

Uno de los pilares del Acuerdo es el referido a las víctimas del conflicto en el que se detalla cómo se garantizará el derecho de las víctimas a verdad, justicia y reparación mediante un sistema de justicia transicional. En el acuerdo se reconoce como víctimas a quienes han sufrido desplazamiento forzado, a víctimas de homicidio, desaparición y a sus familias y, como menos visibles, a las víctimas de violencia sexual, entre otras.

En los informes “Eso es lo que nosotras exigimos. Que se haga justicia” e “Invisibles ante la justicia", Amnistía Internacional daba voz a sobrevivientes de violencia sexual en Colombia y evidenciaba que las autoridades colombianas no han abordado efectivamente la ausencia de justicia para las mujeres y niñas   que han sufrido esta violencia durante el largo conflicto armado.

Marcha por la vida en Bogotá, Colombia, marzo de 2015 © AP Photo/Fernando Vergara

Marcha por la vida en Bogotá, Colombia, marzo de 2015 © AP Photo/Fernando Vergara

En el escenario de las negociaciones de paz y con la expectativa de saber cómo se decidirá finalmente el sistema de justicia, cabe preguntarse si aquellas mujeres a las que dimos voz, como Angélica, cautiva más de 10 años como esclava doméstica y sexual de un hombre, que se cree, pertenecía o colaboraba con las FARC; o si la familia Galárraga a la que los paramilitares secuestraron cuatro hermanas y posteriormente aparecieron sus cuerpos sin vida; o si Clara o Lisbeth que sufrieron una agresión sexual a manos de un grupo de soldados; o Shirley y Andrea violadas por grupos de paramilitares; o Raquel violada por tres guerrilleros de las FARC; o Dora violada por un agente de la policía; o Leidy secuestrada, drogada y violada por miembros de un grupo paramilitar, podrán por fin tener acceso a la justicia y a reparación.

La violación y otras formas de violencia sexual han sido uno de los rasgos característicos del conflicto y las han perpetrado todas las partes enfrentadas –fuerzas de seguridad, paramilitares y guerrillas. La Corte Constitucional de Colombia  definió la violencia sexual como “una práctica habitual, extendida, sistemática e invisible en el contexto del conflicto armado colombiano”. Al igual que en otros ámbitos del conflicto, los niveles de  impunidad por los delitos sexuales son alarmante y muy pocos de sus responsables han sido identificados, no digamos ya procesados.

Si bien es cierto que en los acuerdos de paz se establece que la violencia sexual no será objeto de amnistía ni de indulto ni de beneficios, y se define la existencia de un Tribunal para la paz que entre otras novedades contará con equipo de investigación especial para casos de violencia sexual dentro de la Unidad de Acusación e Investigación, no es posible obviar que la práctica habitual del sistema de justicia colombiano en relación a este tipo de delitos ha estado cargada de estigma, discriminación y de pocas mejoras que puedan garantizar que la violencia sexual siga estando tan extendida y siga sin ser castigada.

Cuando conmemoramos el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia Contra la Mujer, debemos tener en mente que Colombia arrastra una deuda pendiente con Angélica, Clara, Lisbeth, Shirley, Andrea, Raquel, Leidy  y con miles de mujeres y niñas que han sido víctimas y sobrevivientes de la violencia sexual y mujeres que siguen siendo objeto de este y otros tipos de violencia de forma generalizada y sistemática.

Una mujer envuelta en la bandera colombiana durante la marcha a favor del proceso de paz en Colombia © AP Photo/Ivan Valencia

Una mujer envuelta en la bandera colombiana durante la marcha a favor del proceso de paz en Colombia © AP Photo/Ivan Valencia

Agresiones como la que muestra el hecho de que por primera vez en la historia del Sistema de información contra agresiones a defensores de DDHH en Colombia – SIADDHH, en el tercer trimestre del año las mujeres superaron a los hombres en los registros de agresión en un 30%. También es impactante el dato que revela en su último informe el Fondo de Población de Naciones Unidas (UNFPA) en relación a que en Colombia cada día son violadas por lo menos 21 niñas con edades entre los 10 y los 14 años, son una muestra más de que las mujeres y las niñas son escogidas como víctimas por razones de género y como represalia por su labor como defensoras de derechos humanos o como líderes comunitarias y sociales.

Todas las sobrevivientes y víctimas de violencia tienen derecho a la verdad, la justicia y a una reparación completa (restitución, indemnización, rehabilitación, satisfacción y garantías de no repetición) y es necesario volver a recordar que el Estado colombiano tiene la obligación, en virtud del derecho internacional, de adoptar medidas efectivas para prevenir y erradicar la violencia sexual, facilitar servicios a las sobrevivientes e investigar a los autores y hacer que comparezcan ante la justicia, y el gobierno tiene la obligación de mostrar suficiente voluntad política para abordar las numerosas causas de impunidad porque entre otras razones, no puede haber una paz duradera sin justicia.

Seguir leyendo »

Las mujeres refugiadas quieren un lugar seguro

Ilustraciones para el Día de la Eliminación de la Violencia de Género © Asia Alfasi/PositiveNegatives/Amnesty International

“Permanecemos en grupos y sólo dormimos cuando realmente nos vence el sueño. Por la noche no salimos de nuestras tiendas, y nuestros hijos tienen que hacer sus necesidades dentro”.

Es el  relato de una mujer que vive con su hija de seis años en uno de los campos habilitados en Grecia para quienes huyen de Siria. La falta de retretes y duchas separadas por sexo, la mala iluminación y la falta de protección, hacen que las mujeres vivan permanentemente con el miedo a ser acosadas y a sufrir todo tipo de violencia por el sólo hecho de ser mujeres.

Este año, el 25 de noviembre, Día Internacional contra la Violencia de Género, Amnistía Internacional quiere hacer visible la violencia a la que se ven sometidas las mujeres y niñas refugiadas, en lo que podemos llamar el círculo de los abusos, en sus países de origen en el conflicto, durante el viaje, y en los países de acogida. La organización entrevistó a varias mujeres yazidíes en el campo de Nea Kavala, en Grecia. Habían huido de los ataques del Estado Islámico contra las comunidades minoritarias del norte de Irak, en los que las mujeres y las niñas eran torturadas, violadas y sometidas a matrimonios forzados o a esclavitud sexual.

España ha acogido a 687 personas de las 17.337 comprometidas. Sólo 139 son mujeres  © Asia Alfasi/PositiveNegatives/Amnesty International

España ha acogido a 687 personas de las 17.337 comprometidas. Sólo 139 son mujeres © Asia Alfasi/PositiveNegatives/Amnesty International

La falta de vías legales y seguras hacia los países de acogida aumenta los riesgos de violencia para las mujeres en tránsito, ya que su única opción depende de las mafias. Hala, una mujer de 23 años natural de Alepo, relató a Amnistía Internacional la extorsión sexual sufrida en su largo viaje hacia el norte de Europa: “en el hotel de Turquía, uno de los hombres que trabajaba con el traficante, un sirio, me dijo que si me acostaba con él no pagaría o pagaría menos. Por supuesto que me negué, era algo repugnante. Lo mismo nos pasó a todas en Jordania.”

Las niñas no escapan a la violencia de género y el desplazamiento supone un mayor riesgo de violación y de matrimonios forzados. En Turquía las niñas refugiadas sirias son vistas como posibles segundas y terceras esposas de hombres mayores. Estos días hemos oído la noticia de que el Parlamento de ese país pretendía aprobar una ley por la que los violadores de una menor quedaban sin castigo si se casaban con ellas. Afortunadamente, la presión de las mujeres turcas y de los organismos internacionales de derechos humanos ha impedido la tropelía y el gobierno retira la ley.

La llegada al país de acogida tampoco acaba con la vulneración de los derechos humanos de las mujeres. Maryan (pseudónimo), una mujer siria de Homs que ahora vive en Líbano con su familia, contó a Amnistía Internacional: “un pariente mío murió en agosto. La policía nos tomó declaración a mi hermana y a mí. Nos tomaron todos los datos: nombres, domicilios y números de teléfono. Al cabo de un tiempo, esos policías se pasaban por nuestra casa o nos llamaban y nos pedían que saliéramos con ellos. Como no tenemos permiso legal (de residencia), los agentes nos amenazaron y nos dijeron que, si no salíamos con ellos, nos encarcelarían.”

La guerra no es el único motivo de huida de las mujeres. En países como Honduras, El Salvador y Guatemala, la violencia ejercida por las maras hace que el desplazamiento hacia México y Estados Unidos no tenga sólo una causa económica, sino salvar la vida. La tasa de homicidios de mujeres entre 2008 y 2015 aumentó un 60 por ciento en El Salvador y en Honduras un 37 por ciento. Diana salió de Honduras en 2004 porque a su hermano lo mató una mara, ella lo vio y presentó una denuncia, pero aunque la policía detuvo a los asesinos, no fueron a la cárcel y empezaron a amenazarla. Ahora vive en México donde ha pedido asilo.

Pero estas vulneraciones de derechos humanos no son sólo responsabilidad de los países mencionados. Si los gobiernos europeos no establecen vías legales y seguras de asilo, si se niegan a acoger a las personas que se hacinan en Jordania, Líbano, Turquía, Grecia e Italia, países actualmente saturados, las formas de violencia aquí descritas continuarán.

España ha acogido a 687 personas de las 17.337 comprometidas. Sólo 139 son mujeres. Amnistía Internacional exige al estado español que tenga en cuenta en la política de asilo la situación vulnerable de las mujeres y niñas refugiadas que ahora malviven en los países limítrofes con Siria, o las que esperan salir de los campos de Grecia e Italia. Nuestro país, con su sistema de asilo discriminatorio e ineficaz tampoco está dando la bienvenida que se merecen las personas refugiadas que ya están aquí.

Seguir leyendo »

Como la utopía de Galeano

Antonio, con la fotografía de sus padres desaparecidos © AI

Y es que lo están intentando todo: han reclamado justicia en la Audiencia Nacional, en juzgados territoriales; han llegado hasta el Tribunal Europeo de Derechos Humanos. Y nada. De hecho, en 2012 el Tribunal Supremo español fue contundente en afirmar que las graves violaciones de derechos humanos cometidas durante la guerra civil y el franquismo no podían ser investigadas en España. Llegó a afirmar que investigar esto era una tarea de los historiadores y no de la justicia.

Por eso, muchas víctimas fueron a tocar la puerta de la justicia argentina, pidiéndole que haga lo que no hacía España. Esto gracias a una herramienta jurídica llamada “jurisdicción universal”, que permite a la jueza argentina investigar crímenes cometidos en España, por españoles, contra españoles. Algo parecido a lo que había hecho la justicia española, allá por 1998, en el caso del General chileno Pinochet.

Seguir leyendo »

Facebook, Microsoft, LinkedIn y otros deben resistirse a la visión orwelliana de Internet de China

Conferencia Mundial de Internet © Imaginechina via AP Images

La nueva Ley de Seguridad Cibernética promulgada en China la semana pasada va más lejos que nunca en el endurecimiento del control ya represivo que ejerce el gobierno en Internet, representado por su “Gran Muralla Cortafuegos”, un enorme sistema humano y tecnológico de censura en Internet sin parangón en el mundo.

La nueva ley codifica las prácticas abusivas existentes y trata de convertir las empresas tecnológicas que operan en China en agentes de vigilancia estatales de hecho al obligarlas a entregar enormes cantidades de datos, incluida información personal, y a censurar las publicaciones de los usuarios sin que existan suficientes salvaguardias para proteger la libertad de expresión y el derecho a la intimidad. Las empresas podrían ser acreedoras de importantes sanciones si no lo hacen, y no hay transparencia sobre cómo usarán los datos las autoridades.

Censura
El presidente Xi Jinping ha insistido en que “si no hay seguridad cibernética no hay seguridad nacional”, pero las empresas no tienen que buscar muy lejos para ver la escalofriante realidad de lo que puede significar “seguridad nacional” en las disposiciones legales, generales y poco precisas, de China. A lo largo de los años, el gobierno ha detenido a cientos, si no miles, de personas por cargos de seguridad nacional, a menudo sólo por expresar en Internet opiniones críticas hacia el gobierno.

Un caso que pone de manifiesto la renovada intransigencia de las autoridades, es el de los blogueros Lu Yuyu y Li Tingyu, detenidos este año por los inverosímiles cargos penales de “provocar peleas y crear problemas” por compilar y publicar datos públicos sobre las protestas sociales en China.

Para el bloguero tibetano Druklo, una simple publicación en Internet en la que comentaba una foto que mostraba una gran presencia de soldados armados en un importante centro budista tibetano desencadenó su detención. Por esto y por reproducir una noticia sobre conversaciones entre el gobierno chino y el Dalai Lama, fue condenado a tres años de prisión so pretexto de haber “incitado el separatismo”.

La nueva ley amplía sustancialmente el poder del Estado para vigilar Internet. La información que las empresas de Internet deben eliminar y sobre la que deben informar a las autoridades incluiría los datos sobre protestas publicados en los blogs de Lu Yuyu y Li Tingyu, y los mensajes de Druklo sobre libertad religiosa, junto con información personal, incluso antes de que lo pida la policía. Esta práctica no se limita a personas como Lu Yuyu, Li Tingyu y Druklo, que estaban en el radar del gobierno, sino que incluye también a aquellas cuyas actividades aún no han llamado la atención de las autoridades.

Es una visión orwelliana de Internet, una emboscada para atrapar a las personas a las que el gobierno considera problemáticas, donde el derecho a la libertad de expresión solamente existe a discreción de los censores. Dados el actual endurecimiento político del presidente Xi Jinping y la inexistencia de un poder judicial independiente, no se sabe dónde trazará la línea el gobierno mañana.

Las empresas tecnológicas deben aprovechar la oportunidad que les brinda la reunión de Wuzhen para preguntarse seriamente si quieren hacer negocios en estas condiciones. ¿Están dispuestas a ser cómplices de los abusos contra el derecho de las personas a la libertad de expresión y a la intimidad en Internet?

Para evitar multas, la suspensión o el cese de la actividad, o el cierre de sitios web, la ley exigirá que las empresas de Internet se autocensuren o censuren a sus usuarios en un grado sin precedentes, incluso en China.

Si las empresas de Internet cumplen las disposiciones de la nueva ley, los usuarios que se nieguen a inscribirse con su nombre real no tendrán acceso a redes telefónicas, Internet, redes sociales o servicios de mensajería instantánea. La censura no se detendrá en las publicaciones en las redes sociales, sino que incluirá también los mensajes privados.

Seguir leyendo »

La batalla de Mosul: Historias de terror

Sea cual sea el resultado de la batalla en curso por Mosul, el brutal dominio del Estado Islámico sobre la franja que lo rodea en el norte de Irak de los dos últimos años ha dejado un reguero de destrucción y trauma © Marko Drobnjakovic

"Cuando vinimos aquí, pasamos por nuestro pueblo. Yo caminaba y lloraba, mirando a mi alrededor todas las casas destruidas. Todo estaba destrozado". Este lamento de una anciana de un pueblo próximo a Mosul muestra con claridad todo lo que han perdido muchas personas en el norte de Irak, y la rapidez con que ha ocurrido.

Cuando Amnistía Internacional habló con ella en un campo para personas internamente desplazadas de la región del Kurdistán de Irak hace unos días, la anciana, como muchas otras personas de los pueblos y suburbios del este de Mosul, había huido de los combates en curso entre las fuerzas armadas iraquíes y de la coalición y el grupo armado autodenominado Estado Islámico, trayendo a la espalda poco más que la ropa y estremecedoras historias de la vida bajo el régimen del Estado Islámico y en medio de morteros y ataques aéreos. La represión del Estado Islámico en sus pueblos y los enfrentamientos han desplazado ya a muchas personas varias veces, para huir del hambre y la pobreza. Han perdido la mayoría de sus pertenencias, propiedades y medios de vida.

"En Bagdad, las milicias me echaron de mi casa en 2006 y me fui a Mosul para mantener a salvo a mi familia. Empecé de cero allí y reconstruí. Lo he perdido todo en una sola noche. No puedo ir a Bagdad, e incluso si liberan Mosul, creo que no estaré a salvo de nuevo. No sé qué más nos puede pasar ahora", dijo un hombre desplazado del barrio de Samah, al este de la ciudad de Mosul.

Utilizados como escudos humanos

Las personas cuyas zonas sufren la intensificación de los ataques con el avance del ejército iraquí son trasladadas forzosamente por el Estado Islámico o, si no pueden huir a zonas más seguras, son utilizadas como escudos humanos, mientras que algunas logran esconderse en casas de familiares.

Seguir leyendo »

“Nuestro rayo de luz”: mi esposo, activista encarcelado en Arabia Saudí

Miembros de la organización ACPRA de Arabia Saudí, entre ellos, Mohammad, a la derecha © Private

Lo único que queda es una silueta de recuerdos, clavada en alguna parte de nuestra mente. Recuerdos que nos negamos a olvidar.

Me acuerdo de nuestros días en Arabia Saudí, cuando llevábamos a los niños a la escuela cada día y luego desayunábamos juntos antes de salir a nuestros trabajos. Ése era nuestro momento especial, para relajarnos y respirar. Extraño la simplicidad de esa vida juntos. Los niños dicen constantemente que les gustaría volver al pasado y pasar más tiempo con él.

Con el comienzo del juicio de Mohammad en junio de 2012, nuestras vidas cambiaron para siempre. Cuando empezamos a recibir amenazas, nos dimos cuenta de los peligros a los que nos podíamos exponer los niños y yo, y en ese momento decidí que teníamos que salir de Arabia Saudí e ir a Estados Unidos.

Seguir leyendo »

Guía fácil sobre la encriptación y por qué es importante

La vigilancia masiva atenta contra el derecho a la privacidad y puede poner en peligro la libertad de expresión © Demotix

¿Qué es la encriptación?

La encriptación (o cifrado) es una manera eficaz de evitar que acceda a nuestros mensajes de texto, correos electrónicos, llamadas telefónicas y videochats ninguna persona que no queramos que los vea. Cuando se usa encriptación, quien intercepta las comunicaciones por Internet sólo consigue ver una larga cadena de caracteres aleatorios.

¿Qué es la encriptación de extremo a extremo?

Si las comunicaciones están encriptadas, se necesita una clave secreta para descifrar el texto. Con otras formas de encriptación, es muy frecuente que esta clave esté en manos de la empresa que proporciona los servicios de correo electrónico o alojamiento de sitios web, entre otros. Pero, con la encriptación de extremo a extremo, tú eres la única persona que posee la clave, no la empresa, y esa clave no abandona nunca tu dispositivo, de manera que tus comunicaciones con quienes te relacionas son privadas en todo momento. Por tanto, la encriptación de extremo a extremo ofrece una sólida protección de la intimidad.

¿Qué otras formas de encriptación podrían adoptarse?

Las aplicaciones que no ofrecen encriptación de extremo a extremo normalmente ofrecen “encriptación de transporte”, es decir, que protege los datos mientras tus mensajes viajan por Internet. Sin embargo, los datos son descifrados al llegar al servidor de la empresa que proporciona el servicio, porque es la empresa quien conoce la clave de cifrado. Eso significa que los gobiernos pueden obligar a la empresa a entregar información personal.

¿Por qué es importante la encriptación de extremo a extremo?

Manifestación en Sidney contra la vigilancia © Richard Milnes / Demotix

Manifestación en Sidney contra la vigilancia © Richard Milnes / Demotix

La encriptación de extremo a extremo es importante porque protege tus datos personales incluso cuando viajan a través de los servidores de la empresa. Significa que la empresa no puede descifrar tus mensajes ni ver el contenido. Hace poco salió a la luz que Yahoo había permitido a miembros de los servicios de inteligencia estadounidenses revisar cientos de millones de cuentas de YahooMail. Esto también sería fácil que pasara con la mensajería instantánea, si los mensajes no están encriptados de extremo a extremo.

¿Quién puede ver mis mensajes si no están encriptados?

En vista de que una parte cada vez mayor de nuestras comunicaciones tiene lugar por Internet, los gobiernos y otras autoridades mundiales están recurriendo de manera progresiva a la interceptación de mensajes en línea para vigilar nuestras actividades. Por otra parte, nuestras comunicaciones están expuestas a la acción de piratas informáticos y ciberdelincuentes, que pueden usar nuestros datos personales para cometer fraude bancario, blanqueo de dinero o robo de identidad.

¿Cuáles son las mejores y peores empresas?

Hemos clasificado 11 de las empresas más populares que ofrecen aplicaciones de mensajería para móviles en función de sus políticas y prácticas. (Nota: no evaluamos el grado de seguridad de la aplicación.) Sólo tres ofrecen la encriptación de extremo a extremo por defecto en todas sus aplicaciones.

De las 11 empresas, F acebook, propietaria de Facebook Messenger y WhatsApp, es la que obtiene mayor puntuación por usar la encriptación en respuesta a las amenazas para los derechos humanos, y la más transparente respecto a las medidas que adopta; no obstante, incluso Facebook todavía debe mejorar muchas cosas. La empresa china Tencent se clasificó como la empresa que menos medidas ha adoptado para proteger la intimidad de los mensajes, seguida de Blackberry y Snapchat. La aplicación gratuita Signal está considerada por numerosos expertos en seguridad informática como el modelo de referencia en términos de seguridad.

¿Qué dicen los gobiernos sobre la encriptación?

La vigilancia masiva atenta contra el derecho a la privacidad y puede poner en peligro la libertad de expresión © HOANG DINH NAM/AFP/Getty Images

El encriptado permite la protección de nuestras comunicaciones © HOANG DINH NAM/AFP/Getty Images

La encriptación protege nuestra información en línea, pero algunos gobiernos no quieren que la usemos. En 2015, el entonces primer ministro británico David Cameron preguntó: “¿Queremos permitir un medio de comunicación entre las personas que no se puede leer?” Países como Pakistán, India, Turquía y China ya han promulgado leyes que limitan el acceso y el uso de la encriptación. Pero los expertos en seguridad señalan que, si los gobiernos presionan con éxito a las empresas para que incluyan “puertas traseras” en sus aplicaciones, éstas podrían ser igualmente utilizadas por otros gobiernos, hackers y delincuentes informáticos.

¿Qué dicen las empresas sobre la encriptación?

Muchas de las empresas evaluadas han adoptado una firme postura pública en apoyo de la privacidad y la seguridad, y han defendido su uso de herramientas de encriptación ante las presiones de los gobiernos. Pero incluso las empresas que han puntuado más alto todavía deben mejorar algunos aspectos, y ser más transparentes con sus usuarios y con el público en general sobre el uso que hacen de la encriptación. En algunos países, las empresas están legalmente obligadas a aceptar los requerimientos del gobierno para acceder a datos de usuarios.

¿La encriptación no ayuda a delincuentes y terroristas?

Es muy importante rebatir el mito que intentan crear los gobiernos de que reducir el nivel de seguridad de nuestra información en línea nos mantendrá a salvo. Al contrario. S i contribuyes a debilitar nuestra seguridad en Internet, nos expones a todos al robo de información.

Los gobiernos intentan parar el uso de encriptación principalmente porque es una barrera para que puedan vigilar de manera indiscriminada todos nuestros datos personales. Pero muchos expertos en seguridad te dirán que agrandar el pajar no ayudará a encontrar la “aguja” del terrorismo. Aunque los gobiernos prohíban cierta clase de encriptación en las aplicaciones para consumidores, con ello no impedirán que los delincuentes usen tecnología de encriptación, ampliamente difundida y gratuita; la medida sólo servirá para debilitar la seguridad de todas las personas que sí acatan la ley.

Más aún, la encriptación no impide a las autoridades llevar a cabo una vigilancia selectiva de objetivos específicos. Los gobiernos tienen una diversidad de medios a su disposición para hacerlo, como el análisis de metadatos y la información de posición.

Seguir leyendo »

Snowden, razones para un indulto

Edward Snowden durante la rueda de prensa en la que pide su indulto en 2016. Foto de: Dennis Van Tine / AP

La vigilancia masiva es ilegal según las leyes internacionales, y denunciarla es una obligación para quienes defienden los derechos humanos. Esta es la piedra angular de la campaña 'Indultar a Snowden', dirigida al presidente de Estados Unidos Barack Obama y lanzada hace un mes por una amplia coalición de organizaciones y particulares que incluye a Amnistía Internacional, la Unión Estadounidense para la Defensa de las Libertades Civiles (ACLU) y Human Rights Watch.

Quedan menos de 100 días para que Obama, antes de concluir su mandato, pueda indultar al excontratista de inteligencia de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA en inglés), que filtró a la prensa miles de documentos que demostraban esa vigilancia global en nombre de la seguridad y sin control judicial. Y aunque el apoyo a la campaña está siendo masivo dentro y fuera de Estados Unidos, no han faltado voces –incluida la de un periódico beneficiario de la filtración como "The Washington Post"-- que discuten la conveniencia del perdón presidencial.

Seguir leyendo »

Europa, a punto de sentar un peligroso precedente en la crisis de refugiados

Campo de Skaramagas, cerca de Atenas © Giorgos Moutafis/Amnesty International

“Noori” (nombre ficticio, utilizado para proteger su identidad) es un estudiante de 21 años que corre el peligro de convertirse en el primer refugiado devuelto a Turquía desde Grecia en virtud del acuerdo entre la UE y Turquía, sin que se haya tenido en cuenta el fondo de su solicitud de asilo, lo que sentaría un peligroso precedente.

El máximo tribunal administrativo de Grecia —el Consejo de Estado— está considerando si suspender o no su expulsión, tras una sentencia del Comité de Apelaciones sobre Asilo que dictaminó que Turquía es un “tercer país seguro” para las personas sirias. No obstante, los indicios sugieren que, al menos a día de hoy, Turquía dista mucho de ser un lugar seguro para las personas refugiadas y solicitantes de asilo.

El caso de Noori

Noori proviene de una familia de médicos y quería ayudar a otras personas en Siria, así que ingresó en la universidad para estudiar enfermería: “Quería ser enfermero para ayudar a las personas heridas. Después de todo lo que había visto, era lo menos que podía hacer.”

Me contó que llevaba ocho meses formándose cuando los bombardeos hicieron imposible llegar al hospital. En abril de 2015 su pueblo fue alcanzado por las bombas y vio con sus propios ojos morir a dos familias vecinas. Era íntimo amigo del hijo de una de las familias.

Así pues, Noori salió de Siria el 9 de junio de 2016 rumbo a Europa en busca de seguridad, de un futuro.

Centro de Moria, en la isla de Lesbos, Grecia ©Amnesty International / Olga Stefatou

Centro de Moria, en la isla de Lesbos, Grecia ©Amnesty International / Olga Stefatou

Su viaje hasta Grecia le llevó a través de Turquía, pero entrar en el país no fue fácil. Me explicó que en sus dos primeros intentos fue arrestado por la policía y golpeado por el ejército turco antes de ser devuelto a Siria. Según me contó, en el tercer intento su grupo fue atacado por un grupo armado y 11 de sus compañeros murieron.

Finalmente, lo logró en el cuarto intento, y estuvo en Turquía durante un mes y medio. Compatriotas sirios le dijeron lo difícil que era conseguir trabajo allí, y que tras el golpe de Estado fallido la situación era todavía más inestable. Le dijeron que a las personas sirias “no se las trataba como a seres humanos”. Noori estaba asustado y sentía que “no había futuro para él” allí. Su meta era viajar a Europa, donde tiene familiares, de modo que no solicitó asilo y siguió su camino hacia Grecia. Llegó a la isla de Lesbos el 28 de julio de 2016.

Allí pidió asilo pocos días después de llegar, pero su solicitud fue declarada “inadmisible” y rechazada sin ulterior examen. Se consideró que Turquía era un “país seguro” al que devolver a Noori, una decisión que se confirmó en apelación. Lo detuvieron inmediatamente.

Seguir leyendo »

El club de los resucitados

Dos de los protagonistas del corto

The Resurrection Club es la historia de Shujaa, Albert, Ron y Greg, cuatro hombres que fueron condenados a muerte por crímenes que jamás cometieron. Pasaron años en prisión. Renacieron el día que los declararon inocentes y recobraron la libertad. Se conocieron y se hicieron amigos. Hoy siguen luchando por sacar su vida adelante, la vida que les queda, y se han convertido en activistas contra la pena de muerte, un castigo que todavía hoy cuenta con muchos defensores en Estados Unidos, incluso a pesar de los errores judiciales que llevan a inocentes al patíbulo. En los últimos 40 años, cerca de 150 de ellos han sido exonerados de los delitos que les habían costado una condena a muerte. Es decir, por cada diez personas ejecutadas en Estados Unidos desde mediados de los años 70, una ha resultado ser inocente. Una estadística brutal.

El cortometraje recoge la lucha individual y colectiva de estos cuatro exonerados. Una batalla ciclópea para acabar con la pena capital. Y también la historia de sus esposas, sus hermanas, sus hijas… De las mujeres que les han acompañado durante todos estos años. Una fábula de amistad y de amor. Un viaje a través de Estados Unidos, de Texas a Washington, para acabar con un sistema inhumano e injusto. Y también un testimonio excepcional de la irreversibilidad de este castigo inhumano y degradante.

The Resurrection Club tuvo una génesis peculiar. Parte de un reportaje de Álvaro Corcuera, periodista de El País, sobre inocentes rescatados del corredor de la muerte en Estados Unidos, publicado en el año 2010. En 2011, Corcuera volvió a Estados Unidos acompañado de Guillermo Abril, también periodista de este medio, y grabaron material audivisual que recogía el día a día de estas personas, en su entorno familiar, en sus reuniones en Witness to Innocence (“Testigos de la Inocencia”, organización que reúne a personas exoneradas y a sus familiares, y cuya misión es abolir la pena de muerte), con sus amigos, dando charlas en la universidad… Poco después nos enseñaron el material, y pidieron apoyo a Amnistía Internacional, que lleva décadas en campaña contra la pena de muerte, para volver a Estados Unidos, completar la historia y convertirlo en una película. Anteriormente, el proyecto ya había recibido también el apoyo de Olmo Figueredo, productor de La Claqueta, que tiene en su haber películas como Nacido en Gaza o Nacido en Siria (finalizándose), del periodista y director Hernán Zin, entre otras.

El resultado: un antídoto contra la pena de muerte. Que lo disfrutéis.

Seguir leyendo »