eldiario.es

Síguenos:

Boletines

Boletines

Menú

Economistas Sin Fronteras

Somos una Organización no Gubernamental de Desarrollo (ONGD), fundada en 1997 por un grupo de profesores y catedráticos universitarios, activamente comprometidos y preocupados por la desigualdad y la pobreza.

Nuestro objetivo principal es contribuir a generar cambios en las estructuras económicas y sociales que permitan que sean justas y solidarias.

Nuestros fines son la realización de programas y proyectos para contribuir al desarrollo de zonas y sectores de la población especialmente vulnerables, tanto en España como en los países del Sur; el fomento de una nueva cultura económica a través de la promoción de la Responsabilidad Social Corporativa y las Inversiones Socialmente Responsables y la realización de acciones de sensibilización y educación para el desarrollo de la sociedad civil.

El modelo de empresa

Como ponía de manifiesto Ramiro Feijoo en el artículo del que éste es continuación, hay un amplio consenso en que la tendencia al decrecimiento o al estancamiento de la tasa de productividad es un problema fundamental en las economías de mercado avanzadas. Un problema que -con altibajos- se arrastra generalizadamente en estas economías desde la década de 1970. Es ése el momento en el que empiezan a implantarse extensivamente las políticas de inspiración neoliberal (reducción de costes del Estado de Bienestar, freno salarial, reducción del poder sindical, liberalización y desregulación de la economía...): precisamente, entre otros objetivos, para tratar de superar esa tendencia. 

No obstante, cabe plantearse -como lo ha hecho recientemente C. Dillow- si no habrá sido un remedio peor que la enfermedad: porque, en efecto, son cada vez mayores los indicios de que el bajo tono de la productividad lo han motivado en buena medida las políticas neoliberales que  -con mayor o menor intensidad- desde entonces vienen dominando en el panorama de las economías avanzadas. Ramiro Feijóo ponía de relieve en el artículo mencionado una causa esencial: los efectos sobre la productividad provocados por el paro y el deterioro de las condiciones laborales que dichas políticas han impulsado. Pero no es la única. No es insensato suponer que ha influido poderosamente también el modelo de gobierno empresarial y el propio modelo de empresa que el neoliberalismo ha propiciado -y que constituye uno de sus pilares centrales-. Si así fuera, estaríamos realmente ante un fenómeno no poco paradójico: es el sistema ideológico que ha pretendido reorganizar la actividad económica en torno a un modelo de empresa pretendidamente óptimo en términos de eficiencia y de productividad el que está en la base de la pertinaz hipotonía de esta última variable, esencial para el crecimiento y el desarrollo económicos.  Veámoslo con un poco de detenimiento. 

Seguir leyendo »

Productividad y neoliberalismo, una relación conflictiva (I)

Casi treinta años después de la llegada de la revolución neoliberal iniciada por Margaret Thatcher, los resultados, al menos en términos de productividad, no pueden ser más desalentadores. Uno de los objetivos de su aplicación, el leitmotiv que justificó y explicó tanto desde el plano económico como ideológico la implantación de una creciente desregulación económica y de un decreciente papel del Estado, fue la mejora en la productividad. Pues bien, décadas después, los resultados son completamente opuestos a lo esperado.  

La iniciativa de estudio del Bank of England con respecto a este misterioso descenso constante de la productividad desde los años 70, al que se ha llamado "productivity puzzle", nos está aportando una gran cantidad de datos al respecto. Aquí se puede observar uno de los gráficos que explican la historia de que hablamos:

Seguir leyendo »

Las cuentas entre la banca y el Estado: paga el contribuyente

Este mes de septiembre, mientras todo el mundo mira obnubilado dirección Cataluña,  el Banco de España ha publicado la actualización de las cuentas del rescate bancario que España afrontó durante la crisis financiera. Y digo cuentas porque el rescate fue un préstamo del Estado español –a través de diferentes instrumentos del BCE– a diversas entidades bancarias. Y las cuentas se hacen porque, en calidad de préstamo, uno espera recibir de vuelta no sólo el importe íntegro, sino también sus intereses. No estoy hablando de un instrumento que precisamente los bancos no conozcan y de nada que el presidente del Estado español Mariano Rajoy no dijera: "éste es un crédito a la banca, que va a pagar la propia banca", en una sesión de control en el parlamento allá por 2012.

Pues lo dicho, hagamos cuentas.

Seguir leyendo »

Los descontentos con la inteligencia emocional y las reglas del juego económico

La inteligencia emocional está de moda. Hay muchos libros que nos invitan a comprender nuestras emociones y las de los demás, y que ponen en relieve los grandes beneficios de ser empático, altruista y cooperativo. Muchos educadores y técnicas de aprendizaje apuestan también por la inteligencia emocional como forma de educar a las nuevas generaciones y resolver los conflictos. Múltiples estudios científicos en psicología demuestran que las personas con inteligencia emocional alta tienen mayor felicidad. 

El tema de la felicidad y de cómo ser feliz está también de actualidad. Hay muchos libros de autoayuda que prometen la felicidad, y también hay numerosas iniciativas políticas que hablan de fomentar la felicidad de la población. Un ejemplo es el informe que el expresidente francés Nicolás Sarkozy encargó a varios economistas prestigiosos, entre ellos dos premios Nóbel de economía, para que buscaran alternativas al producto interior bruto como indicador de desarrollo. Entre los indicadores propuestos por el equipo, el de la felicidad de las personas tiene un protagonismo especial. También la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) que aglutina a 35 países ricos, ha considerado la felicidad de los países que la integran como aproximación a su prosperidad. Muchos Institutos Nacionales de Estadística, como el de Alemania, México, Inglaterra, Estados Unidos o Ecuador se han interesado también en la medición de la felicidad. Bután, un pequeño país asiático, desde hace años mide la felicidad interior bruta en lugar del producto interior bruto para aproximar el bienestar de sus ciudadanos y el desarrollo de su país. 

Seguir leyendo »

El empleo fijo, una quimera en el capitalismo del siglo XXI

Durante los dos últimos años, 2015 y 2016, la economía española ha crecido a un ritmo superior al 3% y el empleo sigue instalado en una tasa de paro escandalosa. Si la comparamos con las de los llamados países desarrollados, en donde se ubica nuestro país, es la decimoquinta del mundo y la tasa de paro es el 13% por encima del promedio de esas quince economías. 

La cifra porcentual de desocupados, aun habiendo pasado del 25% de 2014 al 18, 8 % de 2016, continua en valores imposibles, en particular, para los jóvenes, en los que la desocupación se aproxima al 50%. El riesgo de pobreza en 7 años ha crecido del 18% a casi el 30% en la población joven de 16 a 29 años. Además, en el caso singular de nuestro mercado de trabajo, los empleos creados son un 90% temporales, de una semana de duración y de escasa cualificación. En 2016 el 12,5% de los 20 millones de contratos firmados fueron de camareros. Un 50% de aquellos duraron menos de una semana y un 62% de ellos a tiempo parcial con jornadas de más 8 horas. España recuperó el PIB del inicio de la crisis de 2008 con dos millones menos de trabajadores.

Seguir leyendo »

El tiempo capitalista: la mercantilización de todo

Hay segundos más determinantes que décadas, años que pasan volando y momentos que se hacen eternos. El tiempo puede ser medido y percibido de distintas formas. Los griegos lo comprendían desde tres conceptos: Aión (duración de la vida), Crono (duración del tiempo o infinito) y Kairós (presente, decisivo). Mientras Crono es cuantitativo y terrenal, Kairós es cualitativo y tiempo de dioses.

Kairós representa un tiempo difícil de medir o comparar, relevante, determinante, adecuado, oportuno, en el que sucede lo especial, "el instante fugaz en el que aparece, metafóricamente hablando, una abertura que hay que atravesar necesariamente para alcanzar o conseguir el objetivo propuesto"  1 . Según Eurípedes "el mejor guía de cualquier actividad humana"  2. Sin embargo, Crono, un dios mucho más reconocido, es lineal y medible. Con Crono, los diferentes tiempos y momentos se comparan con una misma unidad de medida.

Seguir leyendo »

Tres razones por las que recordar a José Luis Sampedro

Se cumple este año el centenario del nacimiento de José Luis Sampedro: un buen pretexto, sin duda, para recordarle. No son pocos, desde luego, los motivos para hacerlo. Y no son los menores su extraordinaria personalidad y la calidad de su obra literaria. Nos importa sobre todo reivindicar su obra económica, probablemente mucho menos presente que la literaria y, sin embargo –opinión personal y discutible–, quizás más relevante. Aunque también son muchas las razones en este ámbito, en mor de la brevedad obligada me atrevo a destacar las tres que me parecen esenciales.

Hacia mediados de la década de 1950, Sampedro era ya un economista de prestigio: catedrático desde 1955 y profesor de enorme predicamento entre sus estudiantes, había publicado trabajos notables de carácter aplicado, pero en los que latía una creciente desconfianza frente a la economía neoclásica, que fue convenciéndole paulatinamente de la necesidad de un enfoque diferente para entender la realidad económica. Enfoque que fue modelando al calor de sus clases y que partía de una aproximación eminentemente inductiva, basada en la observación de la realidad y cimentada en un sólido conocimiento empírico, pero también pertrechada de un arsenal científico interdisciplinar, porque la realidad no es sólo económica ni su dimensión económica es total y perfectamente diferenciable de sus restantes dimensiones; razones por las que resulta incomprensible si se la observa con un instrumental exclusivamente económico.

Seguir leyendo »

Decencia*

Al fin parece que la crisis económica llega a su fin. Se ha recuperado el nivel de producción previo a la misma y la capacidad de generar empleo se está acelerando. Sobre las deficiencias se escribe y habla cotidianamente, que si los salarios son bajos, que si la mitad del empleo es en hostelería, que si hay temporalidad, que todavía queda mucho para estar satisfechos con tasa de desempleo, que crece la desigualdad social, etc.. Todo es cierto. Como es cierto que, de no tomar rápidas y contundentes iniciativas, el cacareado cambio de modelo económico que se presentó como oportunidad en los inicios de la crisis ya está a punto de consolidarse.

Al cabo de siete años, el modelo económico español ya empieza a tener rasgos distintivos propios. Habrá quien discuta la existencia misma de modelos económicos, pues llamémoslo cambio en la forma de funcionar de la economía española.

Seguir leyendo »

Un robot me quitó el trabajo

En los últimos meses parece estar consolidándose en la opinión pública la idea de que caminamos a un escenario en el que fruto del desarrollo tecnológico una proporción nada desdeñable de la población quedará desplazada del mercado de trabajo. Más pronto que tarde, las máquinas terminarán sustituyendo a los trabajadores en cada vez más sectores productivos, sobre todo en aquellos más proclives a ser mecanizados. Se trata nada menos que del progreso tecnológico, y en consecuencia histórico, ese impulso irrefrenable que nos hace avanzar como especie, cada vez más alto, cada vez más lejos. Como Ícaro.

No obstante, existe cierto debate acerca del efecto neto que sobre el empleo pueda tener la aplicación de las nuevas tecnologías a los procesos productivos. Algunos argumentan que, a pesar de que ese efecto sustitución de máquinas por trabajadores pueda darse, las nuevas tecnologías también pueden generar nuevos nichos de empleo en actividades que surgen al calor de esas nuevas invenciones tecnológicas, sectores de actividad que actualmente no existen, e incluso actividades que a día de hoy ni podemos llegar a imaginar. En este marco de debate, sin embargo, parece existir cierto consenso sobre la pérdida neta de empleos que trae consigo el desarrollo de la tecnología aplicada a la producción. Algunos organismos internacionales, como el Foro Económico Mundial, se aventuran a estimar que alrededor del 47% de la tipología de empleos que se desempeñan en la actualidad estarían en riesgo de desaparecer paulatinamente.

Seguir leyendo »

Paz, justicia e instituciones inclusivas, ¿para quién?

La estabilidad de las instituciones, siendo además representativas del interés y voluntad de los pueblos, es capital para el progreso de los mismos. Partiendo de esta base se comprende que la Organización de las Naciones Unidas introdujera este punto en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) que redactó en 2015 para reconfigurar los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) desde un punto de vista sostenido en el tiempo teniendo en cuenta los aspectos medioambientales, principalmente, con visos de cumplimiento para 2030.

El decimosexto Objetivo versa de la promoción de sociedades pacíficas e inclusivas para el desarrollo sostenible, provisión de acceso a la justicia para todos y la construcción de instituciones responsables y eficaces a todos los niveles.

Seguir leyendo »