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Por mí y por todos mis compañeros

Tengo la sensación de que todo lo que hemos peleado y padecido, todas las luchas y las desdichas, los golpes y las caídas, la rabia, la furia y el coraje, las decepciones y las derrotas pero también las alegrías y las victorias, nos estaban preparando para momentos como éste.

Nos vemos en las urnas. No dejéis de ir. Decidles a los vuestros que vayan. No os quedéis en casa porque es lo que quieren. No os quedéis solos porque no lo estamos. Id juntos. Acompañaos.

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Permitidme la confesión y disculpad que hable de mí, pero quiero imaginar que lo hago en nombre de otros que os estáis sintiendo igual. Ando estos días medio así. Con el ánimo agitado, a flor de piel. Me emociono con facilidad y me salta la lágrima a la menor. Me están viniendo en tropel todos estos años de atrás como una cascada de imágenes, momentos y emociones que se me agolpan en el pecho y me piden paso hacia los ojos.

Tengo la sensación de que todo lo que hemos peleado y padecido, todas las luchas y las desdichas, los golpes y las caídas, la rabia, la furia y el coraje, las decepciones y las derrotas pero también las alegrías y las victorias, nos estaban preparando para momentos como éste. Estábamos resistiendo para tener al menos esta oportunidad. Todo esto era para esto. No sólo pero también. El camino no termina aquí pero aquí toma otro camino.

Al final les va a salir el tiro por la culata. Nos pusieron las elecciones en Navidades para provocarnos una amnesia y que estuviéramos anestesiados por las fiestas pero no se dieron cuenta de que son días de nostalgias y en lugar de olvidar, nos da por recordar todo lo que hemos pasado estos años, todo por lo que hemos tenido que pasar y cómo hemos sido capaces de hacerlo para llegar hasta aquí.

No lo hemos pasado bien, aunque tampoco han sido capaces de quitarnos la capacidad de disfrutar. Muchos los siguen pasando mal. Perdimos nuestros trabajos, algunos perdieron sus casas, otros incluso la vida, pero también encontramos causas por las que levantarnos y causantes contra los que levantarse. No nos olvidamos de cuánto nos ha costado, de cuántos no lo han logrado y por ellos y por nosotros, vamos a ir a votar. Porque recordamos el pasado y somos capaces de imaginar los futuros que nos querían abortar. Si hemos llegado hasta aquí es porque no han podido con nosotros y aún vamos a andar mucho más.

Pienso en este domingo y me acuerdo de aquel domingo en la plaza con los brazos en alto, el alma en vilo y un silencio que aún reverbera. Me acuerdo de los mineros entrando en Madrid con sus banderas como un ejército que iluminaba con sus cascos el camino a seguir. Me acuerdo de los caminantes que vinieron de todas partes rompiéndose las piernas y las suelas para pedir lo mínimo y lo básico para vivir con dignidad. Me acuerdo de toda la gente que taponaba las puertas de las casas con sus cuerpos para evitar que sacaran a las familias de allí y no me olvido de que lo siguen haciendo. No me olvido de Ada que antes estaba ahí y ahora es alcaldesa de una gran ciudad.

No me olvido de las batas blancas que siguen inundando las calles como una avalancha de nieve para defender nuestra sanidad universal ni de los que están en las vallas ayudando a los que quieren una oportunidad para vivir. Ni me olvido de los profes, los alumnos, los dependientes, los científicos, las madres y los padres, las mujeres y los hombres, que no han dejado de estar ahí, que han tendido una mano y han levantado la voz y han acompañado al parado y se han organizado para dar de comer a las familias y no han retrocedido ni se han dejado vencer a pesar de los palos y los bolazos de la policía que han dejado sus víctimas como si en este país no hubiera una democracia sino una batalla campal.

Me acuerdo de vosotros en aquellos corros de asamblea. Me acuerdo de Juanlu y de Fanetin, a los que entonces apenas conocía y que hoy son mis amigos y trabajan conmigo, deambulando por allí. Me acuerdo de Cristina que llamó a la radio a hablar en nombre de todos los que estábamos allí. Me acuerdo de terminar con Ana en la plaza a las mil y correr a dormir dos o tres horas para venir luego a la radio a contároslo también. Me acuerdo de que habéis seguido ahí, al otro lado, qué digo al otro lado, a nuestro lado, para que podamos seguir contándolo hasta hoy, como lo estoy haciendo una vez más gracias a ti. Y me acuerdo de que nos dijeron que fuéramos a las urnas a decir lo que gritábamos en las plazas.

Pues allí nos vemos. Nos vemos en las urnas. No dejéis de ir. Decidles a los vuestros que vayan. No os quedéis en casa porque es lo que quieren. No os quedéis solos porque no lo estamos. Id juntos. Acompañaos. Reuníos como tantas veces en las calles. Vamos a llevar la marea hasta la playa. Vamos a hacer que esta ola rompa de una vez por todas. Primero tomamos las plazas, después tomamos la palabra, ahora tomaremos Berlín.

Vamos a inundar las urnas con la marea de las plazas y a desbordarlas. Por lo que hemos perdido y los que se perdieron, por todo lo que hemos peleado y por lo que aún merece la pena pelear, por todas estas cosas, por tantas y por tantos. Vamos a votar por los que no pueden, porque podemos, porque nos retaron a que lo hiciéramos. Pues vamos a hacerlo. No les vamos a votar. Vamos a votar por cada uno de nosotros y por todos nuestros compañeros.

Hoy tenemos a Nacho Vegas en Carne Cruda. Música y politica justo antes de las elecciones del 20D. A las 12h en directo en  www.carnecruda.es

Recuerda que este programa es solo posible gracias a ti.
Difúndelo y, si puedes, hazte Productor o Productora de #CarneCruda.

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