eldiario.es

Menú

Un profesor de la UCLM asegura que la Iglesia Católica ha dejado de ser un referente ético

Santiago Catalá, profesor de derecho eclesiástico vincula en un artículo la decadencia de los valores religiosos con el origen de “variopintos sentimientos separatistas”

Cree que el Catolicismo se ha caracterizado por la “opresión de la libertad de expresión” y por afectar de manera “negativa” a la investigación científica y técnica en nuestro país

- PUBLICIDAD -
El arzobispo de Toledo en un acto con jóvenes curas

El arzobispo de Toledo en un acto con sacerdotes Europa Press

Santiago Catalá, profesor de derecho eclesiástico en la Facultad de Ciencias Sociales de Cuenca afirma que la Iglesia Católica “ha dejado de ser un referente ético”. Lo hace en un artículo publicado en la revista ‘Encuentros Multidisciplinares’, dirigida por el presidente de Transparencia Internacional España, Jesús Lizcano.

El profesor analiza  la religión como factor determinante del modelo de sociedad para asegura que si antes “era la protegida -y la protectora- del  Estado ha perdido por completo este papel”.

El autor hace un recorrido histórico comparando Judaísmo, Cristianismo e Islam y explica cómo han desempeñado “un papel fundamental” en la creación de los distintos modelos culturales que gestaron las civilizaciones. Algo que ahora se tiende a olvidar, dice, debido a  la “profunda secularización” de las instituciones, del Derecho y de la mentalidad del pueblo español, un proceso que cree “irreversible”.

De hecho, Catalá cree que civilizaciones vinculadas al Judaísmo o al Islam “se desmoronarían” sin la existencia de la religión porque es el “elemento que les da cohesión”,  mientras que ni a Europa o América les afectaría. “Si se suprimiera el credo cristiano sobrevivirían perfectamente” porque, añade, “la razón de ser de occidente no es dependiente del mensaje cristiano”.

Ninguna religión ha funcionado con “criterios democráticos”

Otro de los aspectos que pone de relieve es como tanto  Judaísmo como Islam se preocuparon de “regular” sus relaciones con las minorías religiosas existentes en cada comunidad o núcleo social. Algo que no hizo la Iglesia Católica.

O cómo el Judaísmo se preocupó de alfabetizar a sus fieles, generando una “minoría selecta” en cualquier lugar del mundo, mientras que  el Islam y el Cristianismo “terminaron creando sociedades enfrentadas en lo militar”. El elemento común es que “ninguna de ellas ha funcionado con criterios democráticos”, ni tampoco se ha apostado por  los laicos, de los que dice “han asumido más bien papeles pasivos”.

El Catolicismo como “opresor” de la libertad de expresión

El Catolicismo, a través de la Inquisición, continúa el profesor, se ha caracterizado por la “opresión de la libertad de expresión”. Y no sólo eso ya que “afectó de forma especialmente negativa en la investigación científica y técnica”.

En relación con la ciencia, Islam y Catolicismo han evolucionado en direcciones contrarias a lo largo de su historia. En el primer caso, los fundamentalismos llevaron a “un parón” e incluso “la persecución”  del Islam ilustrado, científico, abierto y tolerante. Por el contrario, el cristianismo separado de Roma y sin la amenaza inquisitorial floreció y dio origen al desarrollo intelectual.

La religión, un ‘freno’ de desarrollo económico

El autor abunda en esta tesis para asegurar que Estados Unidos se convirtió en la primera potencia mundial “en apenas dos siglos” gracias que allí no hubo persecución religiosa. La principal razón, dice, hay que buscarla en “la inexistencia de bridas que la frenaran, de conceptos teológicos que la limitaran, de paradigmas preexistentes que la hipotecaran”.

En la sociedad actual, cree que el modelo laico del Estado y el arrinconamiento de lo religioso a la esfera íntima del individuo están dando lugar a “un florecimiento del pensamiento y de la investigación en nuestro país hasta ahora inédito”.

La decadencia de la religión, en el origen del separatismo

Sitúa el inicio de este nuevo tiempo en España en los albores de la Transición y vincula la eliminación de gran parte de los viejos criterios morales a la desaparición de “los valores patrióticos” y de ahí a que determinados colectivos hayan llegado a “avergonzarse” del término España, albergando “variopintos sentimientos separatistas”.

Y no solo eso, también relaciona la “expulsión de todo referente religioso” con la proliferación de conductas colectivas como el consumo de alcohol y drogas, que  la familia haya “entrado en una profunda crisis” o que el matrimonio pase a un segundo plano.

Advierte del peligro de “desnaturalizar” el mundo islámico

¿Qué ocurrirá en el futuro? “Probablemente nos europeicemos, como le ha sucedido a Italia y le sucederá a Grecia y Portugal, homogeneizándonos con los países centroeuropeos”, sostiene. Una tendencia que, dice, terminará llegando a los países iberoamericanos. Un escenario que, teme, pase “factura” al actual modelo social y que otros factores externos terminen “colonizándonos” en lo que califica de “inquietante” escenario.

 “No imagino un Islam occidentalizado al estilo de la descristianizada Europa”, concluye, porque “no funcionaría” y advierte que si “los agentes globalizadores” intentasen “desnaturalizar” el mundo islámico se enfrentarían “a la temible resistencia del yihadismo más violento”.

- PUBLICIDAD -

Comentar

Enviar comentario

Enviar Comentario

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha