eldiario.es

Menú

"Podemos está en decadencia electoral y organizativa y subordinado a Compromís"

José María Copete, el candidato valenciano del partido de los círculos en las Europeas de 2014, critica la esclerosis de Podem PV, la gestión de la dirección y la alienación de las bases

Una parte de la militancia se reúne en Torrent al margen de la cúpula para intentar recuperar el espíritu fundacional del movimiento

- PUBLICIDAD -
Seis candidatos aspiran a dirigir Podemos en la Comunitat Valenciana

José María Copete, en un acto de Podemos en la Comunitat Valenciana. EFE

José María Copete fue el  primer candidato valenciano de Podemos en las Europeas de 2014, las elecciones que catapultaron a Pablo Iglesias y su partido a la fama. Fuera de la dirección de la delegación valenciana y sin cargo alguno tras varias primarias internas, Copete estará este sábado en el encuentro convocado por  parte de las bases para regenerar el partido.

¿Que queda en Podem País Valencià de la efervescencia de los inicios ?

Es algo que está por ver y que se comprobará seguramente en los próximos meses. Podem ha pasado por una fase, la de la “máquina de guerra electoral” formulada y puesta en marcha en la Asamblea Ciudadana de Vistalegre, que lo han convertido en una estructura vertical y basada en una confianza de masas, expresada de manera plebiscitaria, en líderes como Pablo Iglesias o Íñigo Errejón. En esta estructura, la participación desde abajo, desde los círculos y asambleas, ha quedado prácticamente anulada. Formalmente existen mecanismos para hacer propuestas políticas, para revocar a los cargos electos, etc., pero en ningún momento tales mecanismos han llegado a ser operativos, fundamentalmente porque los censos de Podemos, realizados mediante inscripciones telemáticas, tuvieron inicialmente tal magnitud que impidieron posteriormente a cualquier sector crítico conseguir el número de apoyos marcado. Tales censos iniciales en ningún momento se han revisado y han supuesto un tapón importante para propuestas alternativas.

La situación expuesta ha provocado un gran desencanto entre los sectores más activistas y vinculados a los círculos de Podemos, la gente ha abandonado o ha pasado a adoptar una actitud meramente pasiva. Ahora bien, dado que Podemos es una organización aún muy joven, hay que contemplar la posibilidad de que este proceso sea reversible. Si los sectores activistas que aún permanecen vivos en la organización son capaces de promover un cambio organizativo en profundidad de Podemos, sería quizás factible retornar a los orígenes y recuperar una parte de la efervescencia y de la dinámica iniciales.

¿Tienen actividad los círculos?

La tienen de manera muy limitada, el hecho, en el mejor de los casos, de que hayan quedado reducidos a una mera palanca de activismo dirigida por los Consejos Ciudadanos y Secretarios Generales, les ha restado protagonismo y capacidad de atracción, mucha gente los ha abandonado. Al mismo tiempo, la “máquina de guerra electoral” ha generado núcleos de militancia de círculo muy acríticos, seguidistas de las direcciones y de bajo nivel político, que son las cualidades compatibles con un partido verticalista como el que se puso en marcha en Vistalegre.

Los círculos volverán a tener verdadera actividad cuando recuperen protagonismo político y participen en el proceso de toma de decisiones de la organización. Para ello es preciso demoler la “máquina de guerra electoral” y convertirla en un organismo vivo, participativo y asambleario.

"Los de abajo contra los de arriba", se decía al principio ¿Qué influencia tienen las bases en Podem PV?

Muy poca. Los círculos, aun en los casos en que han pretendido hacer oir sus voces, carecen de los mecanismos adecuados para hacer lo. Ni forman parte de los Consejos Ciudadanos, ni tienen medios para influir en ellos, en sus debates y decisiones. En esta situación la frase mentada en la pregunta ha perdido su significado y podría convertirse en otra que, irónicamente, sería “Los de abajo contra los de arriba, pero dirigidos desde arriba”. Es una contradicción evidente y no puede funcionar. Los que tanto hablaron de “nueva política” con su modelo organizativo no han hecho más que reproducir la”vieja política que tanto criticaron”.

Sandra Mínguez, Antonio Montiel y Fabiola Meco, antes de un acto de Podemos en la Universidad de Valencia.

Sandra Mínguez, Antonio Montiel y Fabiola Meco, antes de un acto de Podemos en la Universidad de Valencia.

¿La convocatoria de Torrent es una protesta velada contra Antonio Montiel, el secretario general, y su gente de confianza?

Es algo mucho más profundo. Es un intento por recuperar el ADN original de Podem, un intento por volver al modelo organizativo que se suponía debía tener Podemos y que finalmente se vio frustrado. En este sentido, en Torrent son las bases, la gente de a pie, y no los Consejos Ciudadanos o los Secretarios Generales, los que van a expresarse. Es también una expresión de la cultura política Valenciana pre-Vistalegre.

El tiempo de Vistalegre no solo se ha acabado, sino que también ha fracasado y las bases se organizan al margen de un marco estatutario interno que las ahoga. En Torrent, una vez más y al igual que ocurrió con el 15-M, la gente va por delante de lo institucional. La trobada no es un gesto en contra ni a favor de Montiel, es más bien algo indiferente. Es también un evidencia más de la debilidad del liderazgo de Podem, avalado desde Madrid pero sin ascendente entre las bases.

La trobada puede estar marcando una nueva epoca. Una época que demanda una democratización de las actuales estructuras rígidas e ineficientes hacia un modelo más horizontal y participativo y que provoca una enorme paradoja a quienes, como Montiel y sus colaboradores, protagonizaron la verticalizacion y la exclusión. La paradoja de pretender ser también protagonistas de la democratización.

Desde mi punto de vista la trobada podría ser un verdadero punto de partida hacia la refundación de Podem. Podem PV se encuentra actualmente en una situación de hipersucursalización y de falta de autonomia con respecto a Madrid, de subalternizacion a Compromís y de decadencia electoral y organizativa. La refundación que saque a Podem de esta situacion únicamente pueden llevarla a cabo las bases.

¿Cómo valora la gestión de Antonio Montiel?

Montiel llegó tardíamente a Podem País Valencià y fue aupado a la Secretaria General gracias al apoyo que recibió por parte de los dirigentes estatales de la organización. Su actuación, no obstante el hándicap anterior, podría haber sido distinta.

Tras vencer en las primarias que eligieron candidatos electorales con sólo un 55 % de los votos emitidos, Montiel se negó a realizar cualquier proceso de integración de las otras sensibilidades presentes, acción que estaba perfectamente en sus manos. Por el contrario, se marginó y estigmatizó todo aquello que no fuera la opinión de la mayoría, rompiéndose los vínculos de esta forma con una parte importante de las bases y del activismo vinculado a Podem. El proceso de conformación de las listas para las elecciones autonómicas volvió a caer en los mismos errores y deficiencias de integración, si bien la estrategia adoptada por la lista alternativa ETP descuadró en parte las previsiones oficialistas.

Antonio Montiel ha tenido también una gestión deficiente en relación a los conflictos internos de la organización, en particular en el caso de la ciudad de Alicante; al funcionamiento del Consejo Ciudadano Valenciano, que no ha sido casi en ningún momento órgano efectivo de deliberación y de decisión (acciones políticas que en la práctica se han realizado ocultamente y entre bambalinas); e incluso a la misma actividad parlamentaria que ha resultado opaca e invisible para la ciudadanía, si la comparamos con la realizada también por Podemos en otras administraciones autonómicas.

¿Qué le pareció  la destitución de la secretaria de organización, Sandra Mínguez?

Fue realizada haciendo uso de las potestades de los Secretarios Generales, rehuyendo sin embargo  cualquier debate sobre las causas del cese y obedeciendo seguramente a intereses personales poco claros y a enfrentamientos palaciegos en la cúpula de la organización.

Dicho esto y siendo criticable el método utilizado, hay que decir que la destituida había desarrollado una actividad a través de la Secretaría de Organización que consolidaba el modelo jerárquico y verticalista, al mismo tiempo que marginaba cualquier opción que interpretara como no directamente fiel a ella. El modelo impulsado por Mínguez ha sido una versión particularmente nefasta del modelo de Vistalegre y esto, sin negar las buenas intenciones de la cesada, es justamente lo que hay que deshacer y evitar ahora. Mínguez acaparaba también diversidad de cargos y de responsabilidades en Podemos, lo cual, aparte de ser incompatible con su buen desempeño, parece en contradicción flagrante con la “nueva política” que tanto se proclama querer hacer.

- PUBLICIDAD -

Comentar

Enviar comentario

Enviar Comentario

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha