eldiario.es

Menú

DESALAMBRE

DIRECTOS CONGRESO: Pleno de votación del CETA | CARNE CRUDA: Entrevista a Lorenzo Silva

Fotogalería: Escenas de una limpieza étnica en Birmania

En el Estado de Arakan, en el noroeste de Birmania, decenas de miles de personas viven confinadas en campos de desplazados internos desde que estalló una oleada de violencia en junio de 2012 entre la comunidad arakanesa budista mayoritaria y la minoría musulmana rohingya.

La mayoría de los desplazados, unos 140.000, son rohingyas que dependen únicamente de la ayuda de agencias humanitarias y ONG internacionales para sobrevivir.

A finales de marzo, los ataques de turbas de extremistas budistas arakaneses a oficinas de ONG internacionales y agencias humanitarias derivaron en la evacuación del personal por parte de las autoridades.

Relator saliente de las Naciones Unidas sobre la situación de los derechos humanos en Birmania: "Se están cometiendo crímenes contra la humanidad" y "hay elementos de genocidio en el Estado Rakhine [Arakan]".

- PUBLICIDAD -
Arakan1.jpg

La mayoría de los desplazados, unos 140.000, son rohingyas que dependen únicamente de la ayuda de agencias humanitarias y ONG internacionales para sobrevivir. A principios de marzo, el Gobierno birmano expulsó a Médicos Sin Fronteras del Estado, privando de atención médica a unas 750.000 personas, la inmensa mayoría de ellas rohingyas. A finales de marzo, turbas de extremistas budistas arakaneses atacaron las oficinas y almacenes de varias ONG internacionales y agencias humanitarias. Fotografía: Un grupo de niños rohingya se despiojan los unos a los otros cerca del campo de desplazados internos de Say Tha Magyi, en las inmediaciones de Sittwe, capital del Estado birmano de Arakan. © Carlos Sardiña Galache.

Arakan2.jpg

Las gemelas Ruk y Kun Sama nacieron a finales demarzo en un campo para desplazados internos cerca de Sittwe. Su madre padece tuberculosis, está muy débil y no les podía dar el pecho. La familia era tan pobre que sólo se podía permitir alimentarlas con crema en polvo para el café claramente inapropiada para bebés. Ni la madre ni las gemelas podían recibir tratamiento médico. A mediados de abril, cuando se tomó esta fotografía, un trabajador de la ONG Partners Relief International que había visitado la zona clandestinamente (probablemente el único miembro de una ONG extranjera que había viajado a los campos Rohingya en un par de semanas) les compró la leche apropiada. Sin embargo las niñas y el padre murieron a principios de este mes como consecuencia de unas diarreas que ningún médico pudo curar. © Carlos Sardiña Galache.

Arakan3.jpg

La situación de los rohingyas es tan desesperada que el relator saliente de las Naciones Unidas sobre la situación de los derechos humanos en Birmania, el jurista argentino Tomás Ojea Quintana, declaró recientemente en una conferencia celebrada en Londres que "se están cometiendo crímenes de la humanidad" contra ellos y "hay elementos degenocidio en el Estado Rakhine [Arakan]"/ Fotografía: Campo de desplazados internos rohingya de Say Tha Magyi, en las inmediaciones de Sittwe, capital del Estado birmano de Arakan. © Carlos Sardiña Galache.

Arakan4.jpg

Campo de desplazados internos budistas arakaneses de Satyokyak, en Sittwe. Las condiciones son muy diferentes para los desplazados internos budistas. Al contrario que los musulmanes, disfrutan de libertad de movimientos y pueden trabajar en la ciudad. El Gobierno birmano construyó una de estas casas para cada familia, equipadas con electricidad y acceso a agua potable. ©Carlos Sardiña Galache.

Arakan5.jpg

Como muchos otros desplazados internos rohingya en el campo de Ohn Taw Gyi. este niño sufría diarrea y fiebre debido a la falta de agua potable. Ningún médico había visitado el campo para tratar casos como el suyo durante muchos días. © Carlos Sardiña Galache.

Arakan6.jpg

Campo de Dar Paing. Los desplazados internos rohingya de esta zona del campo no están registrados y, por tanto, no reciben comida del Programa Mundial de Alimentos. © CarlosSardiña Galache. 


Arakan7.jpg

En esta choza del campo de desplazados internos rohingya de Dar Paing vive una familia de ocho miembros. Cuando se tomó esta fotografía, a mediados de abril, esta mujer, llamada Nunu, llevaba diez días tumbada en el suelo porque estaba demasiado débil para moverse. Ella y su marido habían decidido abortar porque no se podían permitir una séptima boca que alimentar. Ella no había dejado de sangrar desde entonces. No la había visto ningún médico. Aquel día, fue llevada a la única clínica que hay en los campos. Allí, trataron de enviarla al Hospital General de Sittwe. Ella se negó a ir. Los rohingya son rechazados a menudo por el personal del hospital y temen que los asesinen allí. Dos días antes, había entrevistado a una mujer a la que las enfermeras habían dado una paliza cuando estaba en el hospital cuidando de su prima. La mujer aseguraba que las enfermeras habían matado a su prima inyectándole un líquido verde y la habían golpeado cuando trató de detenerlas. Nunu volvió a su choza sin recibir ningún tratamiento. © Carlos Sardiña Galache.

Arakan8.jpg

Campo de Dar Paing. Los desplazados internos de esta zona del campo no están registrados y, por tanto, no reciben comida del Programa Mundial de Alimentos. ©Carlos Sardiña Galache.

Arakan9.jpg

Hadija Begun y Noor Hussain perdieron a su hijo de un año, Noor Alam, cinco días antes de que fuera tomada esta fotografía, a mediados de abril. El niño se despertó una mañana con diarrea y fiebre. No había ningún médico disponible para atenderle y murió la noche siguiente. El hijo mayor de tres años Sayed Noor (en la foto) y otros desplazados en el campo de Ohn Taw Gyi, en el que vive la familia, sufrían los mismos síntomas. © Carlos Sardiña Galache.

Comentar

Enviar comentario

Enviar Comentario

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha