eldiario.es

Menú

Iriarte plantea un referéndum “vinculante” en 2018 y una Constitución vasca

La candidata de EH Bildu, aplaudida por Podemos, apela a la independencia vasca aunque asume que le falta un respaldo mayoritario

Reclama el desarme de ETA, aunque lo pone al mismo nivel que la “desmilitarización” del País Vasco

Iriarte lanza un discurso de marcado acento social, con propuestas como elevar la pensión mínima hasta los 1.080 euros

- PUBLICIDAD -
Iriarte plantea una consulta vinculante en 2018 sobre un nuevo estatus

Maddalen Iriarte, hoy en la sesión de investidura EFE

Maddalen Iriarte (Donostia-San Sebastián, 1963) ha empezado sus alrededor de 70 minutos de alocución en la sesión de investidura que celebra este miércoles y jueves el Parlamento Vasco, en la que EH Bildu ha planteado una alternativa sin opciones frente a la candidatura a la reelección de Iñigo Urkullu, saludando no sólo a sus señorías y a los invitados que han colmado los palcos del hemiciclo, sino también a los telespectadores. Deformación profesional de una mujer que hasta hace nada no era política, sino cara y voz de los informativos de ETB 1. Su intervención se ha cerrado con aplausos cerrados desde la bancada de EH Bildu… pero también de Elkarrekin Podemos, que en principio no iba a apoyar a Iriarte.

La candidata ha presentado a la coalición de Sortu, EA, Aralar y Alternatiba como la única garantía de que el País Vasco inicie el camino a la independencia como Escocia y Cataluña, a los que ha dicho “admirar”. Iriarte, que principalmente se ha expresado en euskara pero que ha intercalado ideas en castellano, ha planteado una “consulta vinculante” para 2018 y que la ponencia de autogobierno, en la que PNV y PSE-EE plantearán una reforma del Estatuto desde la legalidad constitucional, redacte una Constitución vasca.

Entre las medidas planteadas, también ha citado reforzar el área de Presidencia del Ejecutivo vasco con una oficina específica que promueva la construcción nacional vasca. Como ha hecho la Generalitat, EH Bildu desea potenciar el área de Acción Exterior y que se vayan desarrollando las denominadas “estructuras de Estado” y leyes de desconexión. Una de las expresiones que ha repetido ha sido la de “desespañolizar” el País Vasco, en referencia a su televisión pública o su cultura política.

“EH Bildu es, hoy por hoy, la única fuerza que tiene como objetivo iniciar de manera inmediata el camino hacia la independencia. Y haremos todos los esfuerzos para poner a este pueblo en esa senda. Queremos y necesitamos esa independencia porque es la única posibilidad para vivir en un país justo y digno. Para vivir mejor, tenemos que ser libres”, ha abundado Iriarte en una de sus primeras ideas de un discurso que, como si de un capítulo de ‘Borgen’ se tratara, ensayó el martes con sus asesores ante un Parlamento vacío.

Para EH Bildu, el pacto del PNV y PSE-EE es contraproducente para un nuevo Parlamento de amplia mayoría partidaria a favor de la autodeterminación, en la que incluye a Elkarrekin Podemos (Podemos, IU y Equo). “Tres cuartas partes del electorado, el 75% de las personas que votaron en septiembre, apoyó el derecho a decidir. No vale ya hablar de mayorías insuficientes o de falta de apoyo. ¿Qué otro proyecto, qué otra idea, recibe un mayor nivel de apoyo? Voy a tratar de decirlo muy claro, para que todo el mundo me entienda: el 75% de apoyo, sea en este Parlamento o en cualquier otro sistema democrático, es una mayoría tan amplia que nadie puede cuestionarla. Todo lo demás son excusas. No vamos a aceptar que en nombre de la transversalidad o de la pluralidad se extiendan derechos de veto a favor de nadie”, ha dicho sobre el protagonismo que Urkullu y el PNV concederán al socialismo al incorporarlo al Gobierno vasco. Y ha seguido: “Jugando a pequeña se pueden ganar unos tantos, pero hay que jugar a grande para ganar la partida”.

Sin embargo, Iriarte ha querido cerrar este apartado de su discurso, en el que ha usado en todo momento la palabra España sin recurrir a la muletilla de “Estado español” o “Madrid”, con realismo. “Esto es un objetivo de EH Bildu, y en ello trabajaremos con ganas. Pero, desgraciadamente, somos los únicos que apostamos por una Euskal Herria independiente y no somos suficientes”, ha asumido la portavoz abertzale. Y ha añadido: “Pero lo seremos”.

“Plan de desmilitarización”

Iriarte también ha dedicado buena parte de su intervención al escenario abierto tras el final del terrorismo de ETA. Ha dicho que EH Bildu “no tiene miedo” a este debate y que, desde su fundación, ha apostado de manera clara por las “vías democráticas” y por el respeto a “todas las víctimas”. “En EH Bildu hallaréis –y la mayoría social lo sabe- políticos que lograr poner fin a la actividad de ETA, muchos pagando un alto precio”, ha apostillado en velada referencia a Arnaldo Otegi, candidato de EH Bildu a lehendakari finalmente inhabilitado por no haber cumplido su condena por el ‘caso Bateragune’. El aludido ha seguido con interés la sesión de investidura desde la tribuna de invitados, donde estaban presentes también exconsejeros del Gobierno de EA, así como representantes de otras formaciones y autoridades judiciales, sociales y políticas.

Iriarte ha defendido que “para cerrar heridas” es necesario “el desarme de ETA”. Con todo, lo ha situado en paralelo a la “desmilitarización de Euskal Herria”, es decir, a un plan “para que la Policía Nacional, la Guardia Civil y la Armada se vayan a España”. Al menos, que se cumpla el Estatuto porque “para vigilar puertos y aeropuertos no hacen falta tantos agentes”, ha señalado simplificando las funciones de las Fuerzas de Seguridad del Estado.

La candidata de EH Bildu ha trufado su discurso, asimismo, de guiños a los presos de ETA. No ha hablado de “presos políticos” ni ha reclamado la amnistía aunque sí ha exigido el final de la dispersión, que “no está en el Código Penal”, y la inmediata excarcelación –“hoy mismo”- de los reclusos con enfermedades graves.

Un componente social

La primera parte de la intervención de Iriarte ha tenido un marcado componente social. Iriarte ha apelado a un “Gobierno de izquierdas” frente al que saldrá elegido de la Cámara tras el pacto entre el PNV y el PSE-EE. Ha dibujado un modelo país de ciudadanos cultos, sanos y “felices”, también un impulso al empleo de calidad y un refuerzo de la Administración y de los servicios públicos. La intervención ha tenido en todo momento, asimismo, un acento feminista.

EH Bildu ha recuperado su propuesta de salario mínimo de 1.200 euros y de pensión mínima de 1.080 euros. “Ciertamente no podemos tener pensionistas que cobren 400 euros al mes y tenemos unos 25.000. ¿Ustedes saben lo que cobra la compañía de la luz al mes, lo que cobra la del gas o la del teléfono? Encima tienen la mala costumbre de comer, vestirse y hasta de darles a sus nietos 5 euros de paga. Sumen. Y díganles luego que 400 euros tampoco están tan mal. Eso debe acabar. Y debe acabar ya. 1.080 euros como pensión mínima, que es el 60% del sueldo medio en nuestro país. Es una propuesta realizable para 160.000 de nuestros compatriotas”, ha prometido Iriarte, que no ha ofrecido la cuantificación económica de la medida.

Iriarte también ha lamentado los “recortes” en las ayudas sociales vascas y ha criticado duramente que se criminalice el escaso fraude en Lanbide. Ha reclamado que se derogue la reducción del 7% en la renta de garantía de ingresos aplicado en 2011 por el PSE-EE y que el Gobierno del PNV ha mantenido los cuatro años.

“Hablar de emergencia social no es una expresión alarmista. Es una realidad. Podemos cerrar los ojos y pensar que en otros sitios están peor o podemos tomar medidas”, ha proclamado, para plantear después una renta de infancia y de adolescencia. En materia de I+D, y aquí coincide con el PNV, ha planteado elevar hasta el 3% del PIB el gasto en esta legislatura, todavía por debajo del 4% de los países más avanzados.

En cuanto a la función pública, Iriarte ha subrayado que Euskadi tuviera el nivel de empleo público medio en Europa, del 21%, habría 40.000 puestos de trabajo más. Sólo si se revierte el empleo destruido en Osakidetza, ha apuntado, se recuperarían 3.000 ocupaciones. También ha reclamado un verdadero diálogo social y que quede de lado el pacto laboral alcanzado por el Gobierno con Confebask, UGT y CCOO sin ELA y LAB, la mayoría sindical vasca.

La intervención de Iriarte ha durado aproximadamente 70 minutos. Sus 24 folios no han agotado los 90 minutos de margen que le ofrecía el Reglamento. Tras sus palabras, la bancada de la izquierda abertzale le ha regalado una ovación. Significativamente, también los miembros de Elkarrekin Podemos se han sumado a los aplausos frente a la indiferencia de PNV, PSE-EE y PP.

- PUBLICIDAD -

Comentar

Enviar comentario

Enviar Comentario

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha