eldiario.es

Menú

Los cabreos del PNV

Euskadi, nos ha dicho el Lehendakari Urkullu, se tiene que blindar, para que los vascos no nos veamos salpicados por esa calamidad nacional que nos llega allende nuestras mugas. Una forma, bastante sui géneris, de reactivar la desconexión de Euskadi con esa España que nos contamina

- PUBLICIDAD -

No acabo de entender muy bien esos cabreos fulminantes que de vez en cuando se coge el PNV. El que ahora, por ejemplo, le ha empujado a votar en contra de la investidura de Rajoy; y a anunciar, además, por boca de Aitor Esteban, que seguirá diciéndole que no tras el 25 de septiembre, en el supuesto de un segundo intento del presidente en funciones. No entiendo esos cabreos súbitos de nuestro partido-guía, que aparecen y desaparecen por no se sabe qué extrañas razones. Según Ortuzar, el motivo del enfado actual es que Rajoy está “pisoteando a la nación vasca”; y así será y no lo pongo en duda. No lo voy a discutir,  porque soy lego en la materia y mi ser nacional lo tengo bastante desatendido. Aunque bien pudiera ser que cuando el PNV dejó claro que le gustaba más Ana Pastor que Patxi López al frente del Congreso de los Diputados, Mariano Rajoy no estuviera todavía pisoteándonos como nación. O, al menos, no pisoteándonos demasiado.

Es posible, por el contrario, que los jeltzales, hoy tan cabreados con el actual inquilino de la Moncloa, no anduvieran muy acertados cuando, en la brevísima legislatura pasada, unieron sus votos a los de  Podemos y otros partidos españoles, para que Rajoy siguiera al frente del Gobierno; o cuando, en el inicio de la presente, decidieron favorecer a una fiel lugarteniente de Rajoy para tener amarrado y en silencio a un Parlamento antes bullicioso y ahora reconvertido en panteón. Pero un despiste lo tiene cualquiera y rectificar es de sabios. Ahora el PNV vuelve a la buena senda, al plantear a los vascos y vascas el verdadero dilema al que se tienen que enfrentar en las elecciones al Parlamento Vasco del próximo 25 de septiembre: el de elegir entre Euskadi y España, que, como todo el mundo sabe, son naciones enfrentadas e incompatibles.

Euskadi, nos ha dicho el Lehendakari Urkullu, se tiene que blindar, para que los vascos no nos veamos salpicados por esa calamidad nacional que nos llega allende nuestras mugas. Una forma, bastante sui géneris, de reactivar la desconexión de Euskadi con esa España que nos contamina. ¡A ver si se creían los catalanes que iban a ser los únicos en crear problemas al Estado! ¡A ver si pensaban Arnaldo Otegi y Pili Zabala que el “culo de hierro”  del PNV (en expresión de Ortuzar) iba a abandonar sin más ni más la silla del derecho a decidir! Cosa distinta es que, al mismo tiempo, nuestro partido-guía no mueva las asentaderas de un marco de acuerdos políticos que son la antítesis de los frentes nacionales y cuyos principales impulsores han sido los socialistas, españoles por supuesto, del partido de Idoia Mendia.

Tal vez con estas contradicciones la lógica se resienta un poco, ¿pero quién ha dicho que el PNV tenga que sujetarse a lo que marca la lógica? Quizá no sea ocioso recordar (Papeles de “Gara”) que el partido que votó en favor de la investidura de José María Aznar fue el mismo que, con los mismos dirigentes, pactó con ETA, y luego con la Herri Batasuna de entonces (Euskal Herritarrok), para avanzar en la “construcción nacional” de Euskadi, marginando políticamente a los “enemigos de Euskal Herria”. Y lo hicieron cuando mantenían un Gobierno de coalición con el Partido Socialista. ¡Un prodigio de virtuosismo en el arte de jugar a la vez con todas las barajas posibles!

Lo que lleva a preguntar  si quienes fueron capaces de hacer el viaje desde el PP a la izquierda abertzale no podrían desandar el camino en sentido inverso. ¿A qué esquema de pactos se va a sujetar el PNV en el inmediato futuro? ¿Optará por mantener la actual entente con los socialistas? ¿Optará, si “le dan los números” por entenderse con el PP y apoyar de rebote una hipotética investidura de Rajoy? ¿Formará un frente, más o menos diluido, con los partidos del “derecho a decidir”? Por el momento, le basta con juguetear a su aire en el actual momento electoral.  Luego hará lo que más convenga a su instinto de poder. Al servicio de Euskadi, naturalmente. Porque Euskadi y el PNV siguen siendo lo mismo, por si aún no nos habíamos enterado.

- PUBLICIDAD -
- Publicidad -

Comentar

Enviar comentario

Enviar Comentario

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha