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Sagardui deja de ser la directora médica de la clínica privada Vithas San José de Vitoria apenas un año después del fichaje

Gorzone Sagardui, en Vithas San José

Iker Rioja Andueza

Vitoria —
4 de marzo de 2026 21:46 h

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La clínica privada de Vitoria Vithas San José, cuyo titular es la empresa Iquimesa, ha prescindido en los últimos días de la exconsejera de Salud, Gotzone Sagardui, del PNV, como directora médica. Sagardui fue fichada a bombo y platillo en enero de 2025, medio año después de salir del Gobierno en medio de la polémica por su gestión, y ya no ocupa un puesto en el que tenía una retribución bruta anual de 95.000 euros, según adelantó 'Norte Exprés' y no desmienten fuentes de Vithas, que eluden hacer comentario alguno sobre las causas de la salida.

Sagardui, procedente del Ayuntamiento de Bilbao pero con experiencia política previa en Lanbide o en el Parlamento Vasco, fue incorporada por Iñigo Urkullu a su tercer gabinete, constituido en medio de la pandemia, en el verano de 2020. Licenciada en Medicina y bilingüe, se buscaba dar un impulso a una cartera crítica, la de Salud, muy expuesta en la primera ola con la cardióloga Nekane Murga al frente, que había sido nombrada en 2019 tras la dimisión de Jon Darpón por las denuncias de filtraciones en las oposiciones médicas de 2018.

Durante el cuatrienio, la preocupación ciudadana sobre la gestión sanitaria fue en aumento. Una de las pocas certezas con el cambio de Urkullu por Imanol Pradales era que Sagardui no iba a tener ninguna opción de continuar. Sus relaciones con el PNV no eran tampoco las mejores.

El nuevo lehendakari buscó en Osakidetza a un anestesista sin experiencia política, Alberto Martínez. En año y medio largo ha enmendado algunas medidas anteriores -como las polémicas en Vitoria por el cierre de las Urgencias del centro o del PAC de San Martín- y montó una mesa para busca un pacto de Salud que mejorara la Sanidad vasca.

Terminado su periplo en el Gobierno, Sagardui regresó a su plaza de alta funcionaria en el área administrativa de la EHU, la Universidad pública vasca. Sin embargo, en noviembre de 2024, apenas unos meses después, recibió una oferta laboral de Iquimesa para ser directora médica de uno de los hospitales privados más relevantes de Vitoria, la antigua Policlínica San José.

Este periódico adelantó su incorporación, que fue el 7 de enero de 2025. En Euskadi los excargos, por ley, tienen que recibir una autorización del Gobierno vasco para saltar a la privada en los dos años siguientes al cese. Es un proceso en el que se revisan posibles conflictos de intereses. Sagardui cumplió su parte, pero el Ejecutivo de Pradales no respondió en tiempo y forma a la petición. La normativa hace que el silencio administrativo pasado un plazo permita a los interesados iniciar su nueva actividad profesional. Y así se hizo.

La oposición interpretó el salto de Sagardui de la pública a la privada en apenas unos meses como una “puerta giratoria”. 'A posteriori', llegaron los informes del Gobierno y fueron favorables al entenderse que no constaba una relación de tipo económico o similar entre las decisiones adoptadas por Sagardui en el Ejecutivo y la empresa que ahora la contrataba.

Vithas anunció con una fotografía de la exconsejera con bata blanca en el propio hospital su incorporación. Se decía entonces que ganaban con “Gotzone” -como la llamaban- “excelencia médica” por su “destacada trayectoria profesional”. “Su experiencia en gestión de equipos, presupuestos, liderazgo organizacional y gestión sanitaria la posiciona como una figura clave para reforzar la calidad asistencial y experiencia de paciente del hospital Vithas Vitoria”, se publicitaba.

Ahora, cuando ni siquiera se han cumplido catorce meses, Vithas se limita a no negar las informaciones sobre la salida de Sagardui. Los portavoces consultados no ofrecen ningún tipo de información adicional. Este periódico tampoco ha podido recabar la opinión de la exconsejera, que sigue manteniendo su plaza en la EHU. Si quisiera regresar a ella, no sería necesaria una autorización, ya que es un organismo público. No obstante, si de aquí a junio quisiera trabajar en otra empresa privada tendría que volver a hacer el mismo papeleo.

Se da la circunstancia de que, en los últimos meses, el centro privado ha perdido a uno de sus referentes médicos, el traumatólogo Mikel Sánchez. Recientemente ha quedado inaugurada su propia clínica privada, llamada Miks.

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