eldiario.es

Síguenos:

Boletines

Boletines

Menú

El fiscal pide al TS confirmar 54 años de cárcel por la colocación de una bomba en una sede de Iberdrola en 2003

El fiscal del Tribunal Supremo (TS) José María Casado ha solicitado este miércoles la confirmación de la condena a 54 años de cárcel que la Audiencia Nacional impuso al etarra Jon Kepa Preciado por la colocación el 1 de julio de 2003 de un coche-bomba frente a la sede de la compañía Iberdrola en Bilbao.

- PUBLICIDAD -

El artefacto estaba dotado de un sistema trampa preparado para estallar en el momento en que los artificieros lo manipularan y llevaba la inscripción 'Comeros esta, cabrones'. Así, la Sala de lo penal ha celebrado una vista pública esta mañana para estudiar el recurso de casación interpuesto por Preciado.

Durante la vista, el abogado de la defensa ha solicitado que se establezca, "si no es así ya, de manera clara y nítida si las declaraciones policiales de unos coimputados son susceptibles de entrar en el acervo probatorio", entendiendo la defensa que las declaraciones en este caso no se realizaron con las "suficientes garantías".

Respecto a este alegato, el representante del Ministerio Público ha señalado que hay que tener en cuenta "el resto de pruebas" que fueron aportadas en el juicio oral y ha recordado que las declaraciones fueron tenidas en cuenta por los magistrados para dictar una sentencia "firme".

El fiscal ha sostenido que, además de estas pruebas testificales, existe la pericial caligráfica que determinó que las inscripciones halladas en el artefacto eran de Kepa Preciado, pues su letra fue comparada con una carta de amor que el acusado envió a su novia Ziortza Fernández. Según ha explicado el fiscal, la novia de Kepa Preciado reconoció ante la policía que esa carta la recibió del condenado.

Además, el representante del Ministerio Fiscal ha argumentado que el procesado tuvo la oportunidad de hacer un cuerpo caligráfico ante una comisión rogatoria internacional y "sin embargo, no lo hizo". Por estas razones, Casado ha defendido que la prueba es "válida" y que no se ha vulnerado "el derecho a la tutela judicial efectiva".

En este punto, el abogado defensor de Kepa Preciado ha alegado que los peritos no pudieron acreditar en el juicio oral que el autor de la prueba caligráfica fuera su defendido y ha rechazado la motivación de la sentencia de la Audiencia Nacional, pues, desde su punto de vista, de las pruebas "no se puede deducir" que Kepa Preciado es el autor de "todos" los delitos por los que fue condenado.

CONDENADO POR 5 DELITOS

La Audiencia Nacional consideró el pasado julio a Preciado culpable de la comisión de dos delitos asesinato terrorista en grado de tentativa (18 años), uno de estragos (12), robo con fuerza y falsedad en placas de matrícula (tres años por cada uno).

El tribunal consideró probado que el condenado sustrajo el automóvil utilizado en la acción junto a Eneko Aguirresarobe y Gorka Martínez en el aparcamiento de la playa de la Laga de la localidad de Ibarrangelua (Vizcaya) y participó en la fabricación del artefacto.

El sistema de activación trampa, dotado de una ampolla de mercurio preparada para hacer explotar la bomba en el momento en que fuera retirada por los agentes de explosivos, iba acompañado con un cartel con el texto 'Comeros esta, cabrones'.

El explosivo portaba la inscripción 'ETA' y 'Patxi, Ekain, Zigor y Urko', en referencia a los cuatro miembros de ETA fallecidos cuando portaban un explosivo en el barrio bilbaíno de Bolueta en agosto de 2000.

NO LLEGÓ A HACER EXPLOSIÓN

Según especificó la sentencia los textos "fueron confeccionados" por Preciado. La resolución añadía que sólo la labor de los dos efectivos de la Ertzaintza que lograron desactivar la bomba después de que los tres etarras dieran aviso al diario 'Gara', "frustró las criminales expectativas" del condenado. "Fue la impericia del acusado la que conllevó que no se produjera la deflagración", dicen los magistrados.

"Causas ajenas a la voluntad del procesado determinaron que el artefacto no explotara, arrebatando vidas humanas y causando graves daños patrimoniales", aseguraba la resolución.

Además de contar con la declaración policial de uno de los coimputados, Gorka Martínez, el tribunal tuvo en cuenta la presencia de la caligrafía de Preciado en las inscripciones colocadas en la bomba. Su letra fue comparada con una carta de amor que éste remitió a su novia Ziortza Fernández y en la que transcribía la letra de una canción de Alex Ubago.

- PUBLICIDAD -

Comentar

Enviar comentario

Enviar Comentario

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha