Trump vincula ahora el acuerdo con Irán a la normalización de relaciones con Israel
Nueva vuelta de tuerca. El presidente de EEUU, después de decir una cosa y la contraria este fin de semana, ahora afirma que el acuerdo con Irán debe pasar por una normalización de las relaciones con Israel por medio de la extensión de los Acuerdos de Abraham.
Según Trump, “las negociaciones con la República Islámica de Irán avanzan por buen camino”, si bien este lunes no habla de plazos, y sigue sin hablar de contenidos.
El domingo, el propio Trump afirmaba que las negociaciones estaban avanzando de una manera “ordenada y constructiva” y que había informado a sus representantes de que no se apresuraran a cerrar un acuerdo, a pesar de que el sábado se había mostrado optimista respecto a alcanzar un entendimiento muy pronto.
En este sentido, añade: “O será un Gran Acuerdo para todos, o no habrá acuerdo alguno; en tal caso, volveríamos al frente de batalla y a los disparos, pero a una escala mayor y con más intensidad que nunca. ¡Y nadie desea eso!”
De acuerdo con el presidente de EEUU, sus conversaciones del sábado los gobernantes de Arabia Saudí, Emiratos, Qatar, Pakistán, Turquía, Jordania, Egipto y Baréin, declaró que, “tras todo el trabajo realizado por EEUU para intentar encajar las piezas de este complejísimo rompecabezas, debería ser obligatorio que todos estos países, como mínimo y de manera simultánea, se adhieran a los Acuerdos de Abraham”.
Los Acuerdos de Abraham fueron firmados por Israel, Emiratos Árabes Unidos y Bahrein en septiembre de 2020, con Estados Unidos como país mediador. Unos meses después se sumaron Marruecos y Sudán, y, en 2025, Kazajistán.
“Es posible que uno o dos tengan motivos para no hacerlo —y ello será aceptado—; no obstante, la mayoría debería estar lista, dispuesta y capacitada para convertir este acuerdo con Irán en un acontecimiento mucho más histórico de lo que, de otro modo, resultaría ser”, argumenta Trump.
Según Trump, “los Acuerdos de Abraham han demostrado constituir, para los países involucrados, un auge financiero, económico y social; y ello incluso en este periodo de conflictos y guerras, sin que ninguno de los miembros haya sugerido jamás abandonar el pacto ni siquiera tomarse una pausa. La razón de ello estriba en que los Acuerdos de Abraham han resultado sumamente beneficiosos para dichos países —y lo serán aún más para todos—, aportando a Oriente Medio un verdadero poder, fortaleza y paz por primera vez en 5.000 años”.
“Será un documento respetado como ningún otro de cuantos se hayan firmado jamás en cualquier lugar del mundo”, afirma Trump: “El proceso debería iniciarse con la firma inmediata por parte de Arabia Saudí y Qatar, y el resto de los países debería seguir su ejemplo. Si no lo hacen, no deberían formar parte de este Acuerdo, dado que ello denota mala intención. Al conversar con varios de los grandes líderes [de la región], manifestaron que se sentirían honrados —tan pronto como se firme nuestro documento— de contar con la República Islámica de Irán como parte de los Acuerdos de Abraham. ¡Vaya! ¡Eso sí que sería algo especial! Este será el Acuerdo más importante que jamás firmen cualquiera de estos Grandes Países, aunque siempre en conflicto. Nada en el pasado, ni en el futuro, lo superará”.
Y añade el presidente de EEUU: “Por consiguiente, solicito de manera imperativa que todos los países firmen de inmediato los Acuerdos de Abraham y que, si Irán firma su propio Acuerdo conmigo —en mi calidad de presidente de los Estados Unidos de América—, sería un honor contar también con su participación en esta coalición mundial sin precedentes. ¡Oriente Medio estaría Unido, sería Poderoso y Económicamente Fuerte, tal vez como ninguna otra región en todo el mundo!”.
Trump concluye: “Instruyo a mis Representantes para que inicien —y culminen con éxito— el proceso de incorporación de estos Países a los ya históricos Acuerdos de Abraham”.
Rubio: “No habrá un mal acuerdo”
El secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, ha asegurado este lunes que el presidente Donald Trump no hará un “mal acuerdo” con Irán y que las negociaciones para llegar a ese acuerdo siguen en marcha debido a que el sistema interno de Teherán requiere más tiempo para responder, informa Efe.
El domingo, el propio Trump afirmaba que las negociaciones estaban avanzando de una manera “ordenada y constructiva” y que había informado a sus representantes de que no se apresuraran a cerrar un acuerdo, a pesar de que el sábado se había mostrado optimista respecto a alcanzar un entendimiento muy pronto.
“Todavía estamos trabajando en ello, toma un poco de tiempo recibir una respuesta (...) Como dijo el presidente, no tiene prisa. No va a firmar un mal acuerdo. Quiero decir que no hará un mal acuerdo. Así que veremos qué pasa”, ha dicho Rubio a los medios desde la base aérea de Nueva Delhi, donde está de visita oficial.
Al ser preguntado por los obstáculos en las negociaciones, que se esperaba que dieran un resultado el domingo, Rubio ha aclarado que ahora su Gobierno está a la espera de la respuesta oficial de la República Islámica. Según el secretario de Estado, falta “sólo la respuesta” de Teherán. “cuando llegas al fondo de algunas de estas cosas, tienes que esperar una respuesta, y el sistema iraní toma un poco más de tiempo para responder”, ha explicado.
Rubio ha afirmado que la diplomacia estadounidense ha colocado una propuesta muy firme que busca resolver la crisis del bloqueo marítimo y encauzar el asunto nuclear de manera multilateral. Esos son los dos principales puntos y los más controvertidos porque ambas partes se han mantenido hasta ahora en posiciones opuestas.
Por su parte, el portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Ismail Bagaei, ha dicho este lunes que la firma de un acuerdo con EEUU no es inminente, reprochando a Washington “cambios frecuentes” en su postura. “Es cierto que hemos llegado a conclusiones sobre muchas cuestiones en discusión, pero eso no significa que la firma de un acuerdo sea inminente”, ha declarado en Teherán. Bagaei ha detallado que las negociaciones están centradas actualmente en el fin de la guerra y no en el programa nuclear iraní, a diferencia de lo que han dicho tanto Trump como Rubio.
Mientras, el jefe de la diplomacia estadounidense también ha intentado calmar las críticas surgidas en las filas del Partido Republicano en Washington, donde senadores clave han calificado el borrador de acuerdo como un “error desastroso”. Desde India, ha dicho que el plan cuenta con un fuerte respaldo internacional, tanto en el golfo Pérsico como “a nivel global”.
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