Muere Patrick Stewart, actor de 'Star Trek' y 'X-Men', a los 86 años
Antes de convertirse en el icónico Jean-Luc Picard en Star Trek: la nueva generación, lo fue casi todo en Shakespeare: Enobarbo, en Antonio y Cleopatra; el rey de las hadas de El sueño de una noche de verano; Enrique IV; Tito Andrónico; el rey Juan o Shylock en El mercader de Venecia. Fue el primer Charles Xavier de los X-Men, mucho antes de que el Universo Cinematográfico de Marvel fuera una realidad. Sir Patrick Stewart (Reino Unido, 1940) ha muerto este miércoles a los 86 años en Los Ángeles, California.
Su familia ha anunciado en un comunicado que Stewart ha muerto “tras una breve y conmovedora lucha contra la enfermedad de Alzheimer y la demencia con cuerpos de Lewy”. “Estuvo arropado por el cálido abrazo de su familia y amigos, rodeado de música en vivo, oraciones, lágrimas, risas y esa clase de emoción profunda que solo él podría inspitar tras una vida entera de entrega a todos nosotros”.
La carrera de Stewart, “hijo de Mirfield, en el West Riding de Yorkshire”, siempre ha estado unida al teatro de William Shakespeare. Tenía 12 años cuando su profesor de inglés, Cecil Worman, le dio un ejemplar de El mercader de Venecia. Cuarto acto, escena primera. “Dijo: Stewart, tú eres Shylock. Empieza a leer'. Y así lo hice”, contó el interprete en una entrevista en el diario británico The Guardian.
Su primer trabajo, a los 15 años, fue en un periódico local. Durante la campaña de promoción de Blunt Talk (2015), la serie en la que interpretó a un excéntrico presentador de noticias, Stewart contó que a él le encargaban cubrir las bodas, los nacimientos... Y escribir esquelas. “Era el reportero más novato de la redacción”, dijo a la revista Time: “No era [un trabajo] muy gratificante”. La mañana en la que tuvo que ver tres cadáveres antes de la hora de comer, decidió que el periodismo se había terminado.
Stewart nunca dejó de actuar. Su primera actuación profesional fue el 19 de mayo de 1959, en el Bristol Old Vic, interpretando a El Cortabolsas en Cyrano de Bergerac. En 1966 se unión a la Royal Shakespeare Company –actuando junto a Ben Kingsley o Ian Richardson, protagonista de House of Cards de la BBC–. Y, en enero del 67, llegó su debut en la pequeña pantalla: en Coronation Street.
A principios de la década de los 70, Homer 'Murph' Swander, un profesor de la Universidad de California en Santa Bárbara (UCSB), contrató a Stewart para que la ayudase en sus clases de Shakespeare. “Estaba en Reino Unido dirigiendo a un grupo de estudiantes y amantes del teatro del sur de Califonia”, contó Stewart cuando murió el profesor que le abrió las puertas de Hollywood, en marzo de 2016: “Como a la mañana siguiente iba a impartir una sesión didáctica sobre la obra que acababa de interpretar, me preguntó si podría ir a hablar con el grupo. [...] 'Sea lo que sea lo que tengas que decir, sobre la obra, la temporada de Stratford, tu amor por Shakespeare y cómo empezó todo, nos gustaría escucharlo'. 'No', respondí con firmeza, 'yo no hago ese tipo de cosas'”. Pero, al final, 'Murph' acabó convenciéndole.
Pese a que siempre dijo que prefería el teatro clásico a otros géneros, a lo largo de su vida cosechó grandes éxitos por sus papeles en televisión, sobre todo por intepretar a Sejanus en Yo, Claudio (1976); al enigmático Karla en El espía que surgió del frío y La gente de Smiley; a John Thornton en Norte y Sur (1975) o a Claudio en una adaptación de Hamlet para la BBC (1980).
“El espacio, la última frontera...”
Aunque Stewart siempre será recordado como Jean-Luc Picard, Gene Roddenberry, el creador de Star Trek, no quería al actor británico para el capitán de La nueva generación. En Make it so. A memoire, su autobiografía inédita en castellano, cuenta que los directivos de Paramout llegaron a decirle que querían que hiciera la audición con una peluca.
El agente de Stewart tuvo que pedirle a Sheila Falconer, su mujer, para que cogiera su “peluca de audición”, lo metiera en una caja y se la entregase a un representante de British Airways para embarcarla con destino a Los Ángeles. El actor les impresionó con su audición; la peluca, no tanto... Pero el papel era suyo.
Jean-Luc Picard le convirtió en una estrella. Una fama que acabó de consolidarse cuando se metió en la piel del profesor Charles Xavier de los X-Men, mucho antes de que existiera el Universo Cinematográfico Marvel. En su última película, que aún no se ha estrenado, Stewart vuelve a interpretar al héroe de cómic: Vengadores: Doomsday.
Sobre estos trabajos, su familia ha dicho que le sirvieron para explorar “la condición humana en toda su complejidad poética” y llevar la “esperanza no solo a los confines del Universo Cinematográfico de Marvel, sino también a la frontera final más emblemática de la ciencia ficción a bordo de la nave estelar Enterprise”.
“Su voz sonora y su talento singular serán por siempre sinónimos de interpretaciones imborrables en todos los géneros”, añade el comunicado. “Sus logros profesionales estuvieron humildemente a la par de su filantropía y activismo en favor de los derechos humanos, los supervivientes de violencia doméstica, los refugiados del mundo, los servicios de salud mental para veteranos y el bienestar animal, en especial sus adorados pitbulls de acogida”. “Será recordado por la dignidad, la compasión y la humanidad que aportó a cada papel, tanto en su arte como en su vida”.
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