La borrasca Marta lleva al Guadalquivir al límite
Estaba previsto que Marta golpease Andalucía desde la tarde del sábado y así fue. La borrasca, que sustituye a la recién despedida Leonardo, provocó la rápida crecida de unos ríos que recogen de la tierra empapada las lluvias acumuladas durante la semana y el aporte de los desembalses. El Guadalquivir es el mejor ejemplo: a la preocupación por Córdoba durante las jornadas previas se sumaron este sábado Sevilla capital y municipios como El Palmar de Troya, Écija, Tocina y Lora del Río (Sevilla), Villafranca, Almodóvar del Río o Palma del Río (Córdoba). Con el río en nivel rojo en varios puntos de su cauce a última hora de la tarde, incluyendo Sevilla capital, Emergencias desmintió durante la tarde que la anegación de zonas inundables de la capital andaluza se debiese a su desbordamiento.
A última hora el derrumbe de un muro en Canena (Jaén) atrapó a dos personas. La Junta de Andalucía insiste en pedir a la población que evite desplazamientos. El temporal mantiene afectadas más de 200 carreteras, sobre todo en la provincia de Cádiz. La cifra de desalojados asciende a 11.089 y seis núcleos permanecen aislados.
La mayoría de los desalojados Cádiz (7.707, cifra que bajó ayer con la vuelta condicionada de los vecinos de San Roque) y Córdoba (1.500), seguidas de Jaén (687), Málaga (586), Granada (400) y Sevilla (209).
Durante el día el desbordamiento del arroyo Churre, afluente del Guadalquivir, obligó a desalojar a unos 50 vecinos de Lora del Río. En San Martín del Tesorillo (Cádiz) también fueron desalojados los vecinos de 60 viviendas, que se sumaron a los 11.000 desalojados hasta este sábado en Huétor Tájar (Granada), Grazalema, Jerez y Guadalete (Granada) y Benaoján (Málaga), en este último caso por el riesgo de desbordamiento de la presa de Montejaque, abandonada hace un siglo y hoy a punto de rebosar. En Ubrique (Cádiz) algunas calles se convirtieron en torrentes de agua mientras sus vecinos se afanaban por retirar obstáculos al agua. Unos 50 fueron desalojados. En una entrevista en Antena 3 el presidente Juan Manuel Moreno ha avanzado “más desalojos” a lo largo de la noche (“unas 150 o 200 personas”) por los movimientos de aguas subterráneas en este municipio.
A última hora de la tarde del sábado los operativos de Emergencias actuaban en 17 puntos diferentes de Andalucía, y mantenían 71 operaciones abiertas. El Consejero de Emergencias Antonio Sanz ha expresado en Canal Sur TV su preocupación por el “desgaste de las infraestructuras”, como viviendas y carreteras. Hay 148 carreteras cortadas. Sanz ha pedido evitar desplazamientos. “La situación es compleja”, ha dicho el Consejero, previendo una pausa el domingo antes de la vuelta del “río atmosférico” el lunes. “Jamás habíamos vivido tal cantidad de incidencias” en una Emergencia: “Parece interminable”. La expectativa es que la situación mejore a partir del martes.
El Guadalquivir, que cruza Andalucía de noreste a oeste, centra ahora la atención. Su crecida hasta los 5,90 metros (cuando el nivel rojo se sitúa en los 2,50) a su paso por Córdoba había hecho temer el viernes por su desbordamiento. A última hora de la tarde el nivel volvía a subir allí, con la posibilidad de una crecida superior a la del jueves.
Esos temores se extendieron a Sevilla durante el sábado, con imágenes virales de una zona inundada en Torre Triana. El Ayuntamiento aclaró que no se debía al desbordamiento del río, sino a balsas de agua. El río alcanzó zonas inundables de la capital en el área de la isla de la Cartuja. Las compuertas del muro de defensa están cerradas desde el pasado jueves.
Francisco Toscano, subdelegado del Gobierno en Sevilla, ha señalado durante la tarde que se espera que el crecimiento del río sea “sea sostenido y progresivo hasta estabilizarse” y que luego la estabilización “se sostendrá durante algún tiempo hasta que empiece a descender”. En la provincia hay ya unas 180 personas desalojadas, muchas de ellas en Écija y El Palmar de Troya, donde personal del operativo provincial del Infoca está realizando “tareas de achique de agua”.
Las lluvias y el riesgo de desbordamiento de los ríos en la provincia de Sevilla obligaron a desalojar a decenas de vecinos de Tocina y Lora del Río. También se ha suspendido el espectáculo del Circo del Sol en Sevilla capital, así como los partidos de Liga entre el Sevilla FC y el Girona y el Cádiz – Almería.
Málaga y Cádiz
En Málaga, los problemas se concentran en la serranía de Ronda. Se mantiene el desalojo de los vecinos de la pedanía de la Estación de Benaoján ante el riesgo de que el agua rebase los límites de la presa de los Caballeros, en Montejaque. Se trata de una infraestructura sin uso ni mantenimiento desde hace 100 años, abandonada precisamente por las filtraciones por el terreno kárstico sobre el que se asienta. Ahora se ha llenado, y los técnicos la monitorizan desde hace días.
En Cortes de la Frontera preocupa, como en Benaoján, el riesgo de que la acumulación de agua infiltrada en el terreno pueda provocar desprendimientos de tierra. Los vecinos escuchan estos días zumbidos y sienten movimientos, pero los técnicos del Instituto Geológico y Minero desplazados a la zona han informado al alcalde de que el municipio “no está en peligro”, según ha trasladado el propio regidor. Durante la madrugada del viernes al sábado se han registrado varios seísmos en la zona, todos de magnitud inferior a 3, pero los técnicos descartan por ahora que tengan relación con las lluvias.
También en esa comarca, los ayuntamientos de los municipios malagueños de Jimera de Líbar y Cortes de la Frontera han informado a sus vecinos de que el agua de sus redes de abastecimiento no es apta para beber, cocinar, lavar alimentos o lavarse los dientes debido a la turbidez que presenta. Cada uno de los dos consistorios ha emitido un bando para establecer la prohibición, que se mantendrá hasta que se indique lo contrario.
También fueron desalojados los vecinos de dos calles de San Martín del Tesorillo, y se mantiene la evacuación completa de Grazalema, el pueblo que simboliza el fenomenal impacto que ha tenido este tren de borrascas sobre Andalucía.
Daños económicos
Por la mañana ya lo había advertido Juan Manuel Moreno, presidente de la Junta de Andalucía, desde el Puente Romano de Córdoba: “Todavía quedan fenómenos de lluvia importantes en estos cuatro días. Habrá situaciones que han mejorado y pueden volver a empeorar”. El respiro que Leonardo dio al despedirse el viernes se acabó de sopetón cuando Marta entró nuevamente por el Atlántico. Con menos agua, quizá, pero con el añadido de que llueve sobre mojado, con los acuíferos colmados, la tierra empapada, los ríos por encima de sus métricas habituales y los pantanos entre el 85 y el 95% de su capacidad.
“Si tenemos precipitaciones abundantes en esos puntos vamos a tener problemas serios porque los pantanos tendrán que desaguar”, apuntó Moreno, advirtiendo de que se preveían 200 litros por metro cuadrado, “y eso es mucho”. La cuestión es dónde caerían, porque en eso puede estar ahora la diferencia entre que un río se desborde o no. “A veces 20 kilómetros arriba o abajo cambia, o viene un viento que cambia la situación”.
En ese nivel de incertidumbre se mueve estos días Andalucía, especialmente la zona occidental, con puntos como la Serranía de Ronda, Guadalete, Campo de Gibraltar o Grazalema donde no cabe más agua. En este último pueblo, evacuado por completo el jueves, han caído en poco más de un mes más de 2.000 litros por metro cuadrado.
El temporal ha provocado también cuantiosos daños materiales que condicionarán la previsión económica de este año, obligando a retirar partidas presupuestarias. Sólo en la red de carreteras andaluzas los daños ascienden por ahora a unos 500 millones de euros, según una cuantificación muy preliminar ofrecida por Moreno el sábado por la mañana. El Presidente andaluz anunció que pedirá la ayuda tanto del Fondo de Contingencia del Estado como del Fondo de Solidaridad de la UE. “El impacto económico va a ser millonario. A partir del martes o miércoles haremos cuantificación, pero podemos decir que ha golpeado muy duramente al sector primario, agricultura, ganadería y pesca que lleva amarrada desde diciembre. También en el sector turístico. Y muy severo en las infraestructuras”.