Has elegido la edición de . Verás las noticias de esta portada en el módulo de ediciones locales de la home de elDiario.es.
La portada de mañana
Acceder
El juicio de la Kitchen reabre la polémica sobre los fondos reservados
Shakira factura y el viaje lo pagas tú
OPINIÓN | 'La fábula del contrabandista y el purgador', por A. Losada

El plan interminable del lindano en Sabiñánigo: del avance al estancamiento actual tras décadas de contaminación

Imagen de las instalaciones de Inquinosa, en Sabiñánigo (Huesca).

Esther L. Chamorro

6 de abril de 2026 00:08 h

0

La silueta de la fábrica de Inquinosa en Sabiñánigo se alza todavía hoy como un recordatorio persistente de uno de los mayores desastres industriales de Europa. Lo que en su día fue el epicentro de la producción de lindano es hoy un esqueleto de hormigón y hierro que, pese a los planes de las administraciones, se resiste a desaparecer. El proceso para borrar esta 'zona cero' de la contaminación sigue siendo un camino tortuoso tras más de tres décadas, marcado por la complejidad técnica y un baño de realidad presupuestaria que ha transformado una promesa de derribo inminente en un desafío de décadas.

El proceso de desmantelamiento, tras años de avances comedidos como el control de vertederos de Bailín y Sardas, comenzó a acelerarse en agosto de 2020, cuando el Gobierno de Aragón, entonces con el socialista Javier Lambán al frente, declaró la urgencia para la expropiación forzosa necesaria para llevar a cabo las obras de acceso a la antigua fábrica de Inquinosa, en Sabiñánigo. La superficie ocupada por la antigua fábrica también fue declarada como “suelo contaminado”.

Hasta ese momento, la gestión de la ruina estaba hipotecada por la logística: el único acceso era un camino privado de la empresa Ercros, lo que obligaba a trámites diarios que ralentizaban cualquier labor de mantenimiento.

La construcción de este nuevo acceso, finalizada en junio de 2023 con una inversión de 660.000 euros, fue recibida con entusiasmo por el Consistorio. La alcaldesa de Sabiñánigo, Berta Fernández, destacaba entonces la importancia de este paso previo y señalaba que el vial no solo facilitaría el tránsito de maquinaria pesada para el desmantelamiento, sino que en el futuro quedaría integrado en el entramado urbano para ampliar el polígono de Aurín. Hoy, sin embargo, el vial está cerrado y sin uso. La alcaldesa explica que se construyó para acceder a la fábrica y no atravesar el casco urbano y además había un proyecto avanzado de desmantelamiento con un presupuesto de casi 6 millones de euros.

Sin embargo, tras la euforia de la inauguración del vial en 2023, las cifras empezaron a ensombrecer el calendario. Aunque Aragón ya ha destinado más de 85 millones de euros a la lucha contra el lindano desde la década de los 90, el consejero de Medioambiente en funciones, Manuel Blasco, descartó el proyecto en 2025 al ser preguntado en una sesión de control en las Cortes de Aragón y se escudó en un informe técnico de 2026 que cifraba en más de 500 millones el coste para revertir definitivamente toda la contaminación y un plazo de 25 años.

Actuaciones quirúrgicas

A pesar de que en 2023 se presupuestaron 6 millones de euros para avanzar en los trabajos, actualmente el proyecto se ha fragmentado en actuaciones quirúrgicas, como derribos parciales de edificaciones menores, como los vestuarios, que además de lindano contenían amianto y  la contención hidráulica que trata de evitar que la contaminación llegue al río Gállego, incluyendo la redacción de proyectos para crear barreras hidrogeológicas y tratar las aguas pluviales antes de que se filtren al subsuelo. Además, se aplican ensayos de 'biorremediación' (uso de microorganismos para limpiar el suelo) con la esperanza de aplicarlos a gran escala. Se están invirtiendo 1,2 millones de euros en seguimiento hidrogeológico y barreras para proteger el agua del río Gállego, garantizando el suministro a las poblaciones de aguas abajo.

La UE aprobó en 2024 un proyecto liderado por Aragón para la descontaminación del lindano, por el que la comunidad aragonesa contará con 400.000 euros para este proyecto que pretende avanzar en la aplicación de técnicas biológicas de descontaminación de suelos. La pasada semana los diez socios europeos del proyecto Naturem para la descontaminación de residuos de lindano que lidera Aragón mantuvieron la última reunión en la que la alcaldesa de Sabiñánigo participó telemáticamente. y en la que se comparten avances y técnicas innovadoras mediante una red colaborativa.

La alcaldesa de Sabiñánigo valora positivamente la investigación para la mejora de los suelos con bacterias que degradan los residuos que ya no se pueden trasladar con técnicas ya utilizadas, así como los trabajos de cambio de lámina que protegía las balsas de los vertederos. No obstante, Berta Fernández, lamenta que siguen “sin fecha para el desmantelamiento” y que no saben “cuándo seguirán los trabajos para seguir descontaminando”. A la regidora municipal le gustaría avanzar más rápido en todos los procesos, pudiendo compatibilizar algunos proyectos como el del estudio de suelos y el desmantelamiento. “Me gustaría ver una apuesta más decidida que actualmente no veo y hay que derribar la fábrica que está en pleno casco urbano. Nosotros dimos la cara y queremos cerrar este capítulo que ha marcado a la localidad”.

Calendario futuro

Tras el derribo del edificio de vestuarios en 2025, ya que se encontraba en riesgo de derrumbe por la caída de un árbol, las barreras que se van a poner en funcionamiento, tanto en Sardas como en Bailín en 2027 son barreras biorreactivas con bioestimulación con bacterias autóctonas.

En 2026-2027 se está trabajando en el estudio de los tecnosuelos (suelos artificiales con suelos afectados y residuos de los emplazamientos -como sedimentos de las balsas de escorrentía y carbón activo agotado- y otros productos de bajo valor económico), con una triple finalidad: restauración paisajística, descontaminación de suelos y rocas y reducción de escorrentías del vaso viejo de Bailín.

Según el Gobierno de Aragón, por el momento se están analizando varios aspectos por separado: análisis de biodisponibilidad de material particulado, tolerancia de especies vegetales a distintas concentraciones de HCH, ensayo de nascencia, ensayos de infiltración-capilaridad, etc. Está previsto que en 2027 se pueda iniciar algún piloto de campo en suelos.

Marco legal europeo exigente pero no determinante

En este contexto, el papel de la Unión Europea ha sido relevante, aunque no determinante en términos de solución final. La normativa comunitaria obliga a controlar y reducir la presencia de contaminantes peligrosos como el lindano, especialmente a través de directivas como la del agua o la regulación sobre contaminantes orgánicos persistentes. Estas normas exigen a España garantizar que masas de agua como el Gállego alcancen un buen estado químico y evitar nuevas emisiones de sustancias peligrosas. Sin embargo, no existe una orden concreta que obligue a eliminar completamente la contaminación histórica en un plazo determinado. El enfoque europeo se centra en la prevención, el control y la mejora progresiva, no en la resolución inmediata de problemas heredados de décadas anteriores.

Donde sí ha tenido un impacto claro es en la financiación y en el impulso a la investigación. Los proyectos europeos han permitido desarrollar tecnologías y adquirir conocimiento que difícilmente se habrían conseguido únicamente con recursos propios. Aun así, ese apoyo no sustituye la necesidad de una intervención sostenida por parte de las administraciones nacionales y autonómicas.

El proyecto NATUREM, desarrollado en el marco del programa Interreg Europe, tiene como objetivo principal mejorar las políticas públicas de gestión de suelos contaminados mediante el uso de soluciones sostenibles basadas en la naturaleza. Para ello, reúne a una red de socios europeos formada por el Gobierno de Aragón (España), como entidad líder, junto con regiones y organismos de distintos países, entre ellos Sajonia-Anhalt (Alemania), Île-de-France (Francia), Yugozapaden (Bulgaria), Helsinki-Uusimaa (Finlandia), la región de Bohemia del Sur (República Checa) y la administración ambiental de Macedonia del Norte, además de otros organismos regionales y agencias especializadas hasta completar una decena de participantes.

A través de esta cooperación internacional, el proyecto busca intercambiar conocimientos, desarrollar experiencias piloto y fomentar técnicas como la biorremediación y la fitoremediación, con el fin de sustituir o complementar los métodos tradicionales, más costosos y menos sostenibles.

De este modo, NATUREM contribuye a la restauración de los suelos contaminados, la protección de la salud humana y el avance de las estrategias ambientales de la Unión Europea a largo plazo. En este contexto, el caso de Sabiñánigo se convierte en un ejemplo clave dentro del proyecto, ya que su grave problema de contaminación por lindano sirve como referencia para aplicar y evaluar estas nuevas soluciones, al tiempo que se beneficia del intercambio de experiencias con otras regiones europeas que enfrentan desafíos similares.

Etiquetas
stats