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El comisario Pino exculpa en Kitchen al resto de acusados, señala a Cosidó y denuncia una maniobra de Garzón

Un momento de la retransmisión de la declaración de Eugenio Pino

Pedro Águeda

1 de junio de 2026 12:42 h

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El comisario jubilado Eugenio Pino, director adjunto operativo de la Policía durante la operación Kitchen, ha exculpado en su declaración , uno por uno, al resto de los acusados en el juicio que se sigue en la Audiencia Nacional. También se ha eximido a sí mismo de responsabilidad al calificar el espionaje a Luis Bárcenas y su familia como “una operación de inteligencia” ante la información de que el tesorero, desde la cárcel, iba a enviar a Suiza al chófer Sergio Ríos en relación con cantidades de dinero supuestamente ocultas en ese país. Pino ha dicho que la operación Kitchen es un término acuñado por un periodista y que nunca fue un operativo ilegal.

El comisario Pino está considerado el artífice de la brigada política del Partido Popular durante el primer mandato de Mariano Rajoy. En su declaración como acusado –Anticorrupción pide 15 años de cárcel para él– ha contestado únicamente a su abogado ya que el tribunal, a quien había accedido a responder, no ha formulado preguntas. Ha dicho que nunca habló del operativo alrededor de la familia Bárcenas ni con el ministro, Jorge Fernández Díaz, ni con su segundo, Francisco Martínez, para quienes la Fiscalía también pide 15 años de cárcel.

Pino ha asegurado que la operación fue legal y estuvo justificada porque la Policía no podía dejar pasar por alto la información acerca de que Bárcenas iba a enviar a Suiza al chófer. Luego, ha contado, quedó desmentida esa primera información y se obtuvo otra que apuntaba a que el dinero estaba en Paraguay y era gestionado por Ángel Sanchís, antiguo cuadro del Partido Popular, lo que provocó su fin.

Eugenio Pino ha acusado al hijo de Bárcenas de cometer delitos pese a que nunca ha estado investigado. El exDAO ha dicho que el joven dijo viajar a Chile y que él cree que estuvo en países de su entorno, entre los que se encuentra Paraguay. “Yo creo que no se había ido a Chile sino a sitios cerca, a mover cosas...”, ha asegurado Eugenio Pino.

Fue en ese momento cuando él, Pino, ordenó cancelar el operativo sobre la familia Bárcenas al considerar que ya no podía prosperar, con el hijo de Bárcenas moviendo dinero en el extranjero, según su versión, y el coche que iba a salir para Suiza aparcado en un garaje sin haberse movido.

El antiguo número dos de la Policía ha señalado a Ignacio Cosidó, que nunca estuvo imputado, como conocedor de la operación Kitchen desde su inicio. Ha declarado que cuando él tuvo conocimiento por Andrés Gómez Gordo –policía en excedencia al servicio entonces de María Dolores de Cospedal– de que “alguien estaba tocando” al chófer de los Bárcenas, montó una reunión con conocimiento del entonces director general Cosidó. Y que fue este, Cosidó, en una llamada telefónica, con Andrés Gómez Gordo y Marcelino Martín Blas –ambos acusados– presentes en su despacho, quien le ordenó que pusiera a trabajar en ello al comisario Villarejo. Así es como habría empezado la operación Kitchen, según Pino. Luego ha dicho que quien había contactado con el chófer, por su propia cuenta y antes de la impliación del resto, había sido Enrique García Castaño, 'El Gordo', comisario que no está siendo juzgado por problemas de salud.

Se da la circunstancia de que Cosidó ya ha declarado en el juicio como testigo y no puede rebatir las afirmaciones de Pino que, como el resto de acusados, pidió declarar después de los testigos. En la misma línea, el comisario jubilado ha implicado en el conocimiento del operativo “legal” a otros testigos que han declarado durante el juicio, caso del exjefe de la UDEF, Manuel Vázquez, 'Fiti', y del comisario general de Policía Judicial de la época, Santiago Sánchez Aparicio, 'Chati'. Ambos dijeron que habían oído algún fugaz comentario sobre un operativo sobre la familia Bárcenas distinto a la investigación de sus subordinados en la UDEF, pero que no tuvieron más conocimiento de ello.

Pino se ha referido a Manuel Morocho como “el chico” y ha negado que le presionara en sus investigaciones sobre Gürtel, de las que nunca quiso saber nada. El inspector jefe al frente de los casos de caja B y Gürtel, Manuel Morocho, declaró en el juicio que Pino le sobrecargó de trabajo y le envió al nido de la brigada política para que revisara el informe PISA contra Pablo Iglesias, entre otra carga adicional de trabajo.

El exDAO Pino ha dicho este lunes que Morocho no llegó “ni a ver” el informe PISA. En otro momento se ha referido a Pablo Iglesias, sin citarle, como “un personaje” al que hubo que investigar porque había una querella contra él en el Tribunal Supremo. Precisamente ante alto tribunal fue presentado el informe PISA y este lo despreció, como haría después la Audiencia Nacional.

Denuncia una presunta maniobra de Baltasar Garzón

Además, Pino ha denunciado una maniobra del abogado Baltasar Garzón. Ha dicho que se ofreció a defenderle y que se lo hizo saber a través de otro comisario, Jesús Figón, destinado entonces en Brasil. Figón era el agregado de Interior y fue detenido, juzgado y condenado tiempo después por matar a su mujer en el país sudamericano. Fue defendido por el despacho de Garzón.

Eugenio Pino ha dicho que fue asistido en un primer momento por un abogado del despacho de Garzón, Ilocad. El exDAO ha explicado que el bufete decidió después asignarle otro letrado. También ha declarado que no ha sabido hasta la celebración del juicio que ese abogado que tuvo en primer lugar pasó a representar a Enrique García Castaño. Con ese otro abogado, García Castaño empezó a colaborar y señaló a Pino como uno de sus superiores que le ordenó robar los discos duros del PP. García Castño, conocido como 'El Gordo', no está siendo juzgado por motivos de salud.

García Castaño reconoció en fase de instrucción que la operación Kitchen existía, que estaba al margen de la causa judicial contra el PP en la Audiencia Nacional y que él recibió la orden de Pino y del secretario de Estado Martínez de robar los discos duros del PP con presunta información sobre la caja B. Pino ha dicho este lunes que cree que es mentira que García Castaño allanara un local de Rosalía Iglesias en busca de una grabación de Mariano Rajoy y que él nunca supo que había clonado tres teléfonos de Bárcenas, ambas actuaciones reconocidas por el comisario García Castaño, conocido como 'El Gordo'.

Pino ha dicho que García Castaño le fue a visitar ya estando jubilado y que le trasladó un mensaje: “Dice la Fiscalía que no les des tanta caña, que si colaboras ahora con la Operación Cataluña te tratarán bien”. Según ha dicho Pino, García Castaño le trasladó un mensaje de Baltasar Garzón: “Si lo cuentas todo, la Fiscalía tiene para ti una prevaricación”. Aludía una acusación por un delito menor, pero Pino ha añadido que se negó porque es “inocente”.

En el momento de esos hechos, Baltasar Garzón era ya pareja de Dolores Delgado, por entonces fiscal general del Estado. La defensa que el despacho de Garzón hizo de Pino y García Castaño en aquella época fue objeto de polémica por la vinculación entre el abogado y la fiscal general. Después esa polémica se recrudeció cuando Dolores Delgado no accedió a renovar en Anticorrupción a Ignacio Stampa, uno de los dos fiscales que había impulsado los casos Kitchen y Villarejo.

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