Un amplio dispositivo de búsqueda por tierra y aire se ha desplegado desde primera hora de este viernes en el entorno de Pinares de Venecia y el Canal Imperial para localizar a Genying Q., una mujer de 25 años diagnosticada con una enfermedad mental y que no habla castellano. En el operativo participan agentes de Policía Judicial, Seguridad Ciudadana y medios aéreos, como drones y el helicóptero Cóndor de la Unidad Aérea de la Policía Nacional, con el objetivo de localizarla cuanto antes.
La Policía Nacional solicita la colaboración ciudadana para encontrarla a la joven, desaparecida en la mañana del jueves en el barrio de Parque Venecia (Zaragoza). Su localización es prioritaria. Se pide especial atención en las zonas de los Pinares de Venecia y el Canal Imperial, donde podría encontrarse.
La persona desaparecida mide 158 centímetros de estatura y un peso aproximado de 44 kilogramos. En el momento de la desaparición, vestía pantalón vaquero largo azul, camiseta de manga corta blanca y zapatillas deportivas de color rosa.
Si alguien la ha visto o tiene cualquier información que pueda ayudar en su localización, se ruega contactar de inmediato con el teléfono de emergencias 091.
Salvan la vida a una potencial suicida
Por otro lado, agentes de la Policía Nacional salvaron el pasado fin de semana la vida a una mujer que tenía como una única intención quitarse la vida, ya que estaba pasando por una situación muy complicada.
Los hechos ocurrieron por la mañnaa, cuando los policías, que patrullaban en vehículo oficial por la calle de los Diputados, fueron alertados por un grupo de ciudadanos que señalaban a una mujer en evidente estado de agitación. Al acercarse, los agentes observaron cómo la mujer intentaba lanzarse a la calzada al paso de los vehículos y, acto seguido, salía corriendo en dirección al foso de la Aljafería.
Allí, la mujer se subió al borde del muro, quedando con medio cuerpo suspendido en el vacío, con la clara intención de acabar con su vida. Los policías, con serenidad y empatía, iniciaron un diálogo con ella para calmarla, ganarse su confianza y evitar un fatal desenlace. Entre lágrimas, confesó que atravesaba una profunda crisis personal.
Mientras continuaban la conversación, los agentes aguardaron el momento oportuno y, en un acto de valentía y humanidad, consiguieron sujetarla y ponerla a salvo. Posteriormente, fue atendida por los servicios sanitarios y trasladada al Hospital Miguel Servet para su valoración psiquiátrica.