eldiario.es

9

Síguenos:

Boletines

Boletines

Mario Corral García

(Santander, 1977) Licenciado en Historia por la Universidad de Cantabria y en Documentación por la Universidad Carlos III de Madrid. Ha trabajado en distintas editoriales y universidades, además de haber ejercido como asesor en materia medioambiental para el Gobierno de Cantabria. Es en la actualidad responsable de la biblioteca biomédica del Sistema Sanitario Público de Cantabria, con sede en el Hospital Valdecilla.

  • Reacciones a sus artículos en eldiario.es: 0

Viñales

Es característica de La Marina la figura del obrero mixto, el obrero con vacas en casa, de las que solía ocuparse la mujer.

Las familias pejinas también eran mixtas. Y es que además de faenar en la mar cultivaban la tierra, en particular viñas. El vino producido era de antiguo chacolí, denominación patrimonial relacionada probablemente con el vasco etxe, "casa", de lo que resulta "el vino de casa", lo cual no quiere decir que sea una palabra de origen vasco, solo que es una palabra perteneciente a un sustrato lingüístico antiquísimo compartido con el vasco. A este sustrato se le etiqueta como preindoeuropeo y a él pertenecen otras palabras netamente cántabras como argayu, "desprendimiento", y gándara, "terreno rocoso por entre cuyas piedras fluye el agua", todas más antiguas que las más antiguas a las que podemos poner fecha.

Seguir leyendo »

Tres palabras

En esta ocasión vamos a prestar atención a tres palabras que tienen que ver con la cocina, pieza de la casa que en sus formulaciones más antiguas, o al menos las más antiguas que conocemos, se encontraba en la planta baja, nada más entrar a derecha o izquierda. Cuando la casa montañesa moderna se reformula, la cocina sube a la planta superior, reubicándose al fondo, de ahí que haya tantas casas con la parte trasera levantada, incluso más que la propia fachada, lo que en no pocas ocasiones se ha confundido con una torre adosada, sobre todo en casos de cocinas voluminosas, que procuran apartarse tanto como les es posible sin llegar a ser cocinas exentas, aunque también se da el caso (por ejemplo en Riocorvo y Sámano), para evitar incendios. Las tres palabras propuestas son cornejal, cantu y pusiega.

Esta palabra da nombre a la oquedad de la chimenea pareja al hogar donde se guarda la leña, en particular la que se utiliza para encender el fuego o avivarlo inmediatamente después de haberlo encendido. La palabra cornejal emparenta con otras europeas, como el inglés corner, "esquina". Toda la familia procede del latín CORNU, "cuerno", por lo curvo y los ángulos que hacen las puntas.

Seguir leyendo »

El juchu

Lo vimos colgado en un balcón. Era una especie de espada de forja cuyo uso nos era entonces desconocido.

Hicimos foto y preguntamos: para atizar el horno, unos; para cazar o marcar animales, otros; para trinchar y asar, finalmente.

Seguir leyendo »

Dientes, culebras y leche

Puede ocurrir en cualquier momento, sentir dentro de la boca un pedacito de algo duro, como cuando se come un melocotón sin cuidado y te llevas parte del corazón, que se descascarilla, pues igual, lo sacas y es blanco y pincha, y es entonces cuando te das cuenta que es un pedacito de diente. Fui al médico y es que tengo bruxismo. El bruxismo es cuando aprietas los dientes por estrés y se rompen. Estando en Olea un vecino nos contó que cuando de niños se les caía un diente lo posaban en un saliente de la portada de la iglesia, que es románica. Les parecía éste el sitio apropiado para dejarlos, quizá por simpatía entre diente y taqueado jaqués, el ajedrezado asociado al Camino de Santiago que ribetea la iglesia. En la casa montañesa es frecuente encontrar el mismo elemento decorativo en madera, en los balcones y aleros. No recibe nombre concreto, pero es un motivo que se toma por dientes, lo mismo que otros representan cuerdas, soles u ojos, no siempre de forma evidente. El programa decorativo del Románico nos es ajeno, responde a una lógica perdida, indescifrable. Cuál sea el significado de los músicos tallados en los canecillos de los templos, de los animales o de las escenas de sexo, lo ignoramos. Pero en Cantabria se conservan tradiciones que pueden darnos pistas. Es relativamente frecuente encontrar en canecillos o modillones mujeres no sé si amamantando culebras o que las culebras las han asaltado para chuparles la leche directamente de los pechos. Así en San Martín de Sobrepenilla (Valderredible), San Andrés de Rioseco (Santiurde de Reinosa) o en San Pedro de Cervatos (Campoo de Enmedio), iglesias todas de la comarca de Campoo - Los Valles. A veces estas mujeres son sirenas. Estas escenas se han asociado tradicionalmente, dentro de la tradición académica, digo, a la lujuria.

Pero en Cantabria se cree que a las culebras les gusta la leche. Tanto es así que si una mujer se queda istil o sin leche se entra a considerar muy seriamente la posibilidad de que se haya quedado dormida en el campo y la culebra haya aprovechado para dejarla seca. Más que de lujuria, pues, estaríamos hablando de pereza.

Seguir leyendo »