Has elegido la edición de . Verás las noticias de esta portada en el módulo de ediciones locales de la home de elDiario.es.

Rab Ultrasphere 1.5, ligereza sin renunciar al descanso

Rab Ultrasphere 1.5

Por Salvador Martínez

0

Cuando preparas el equipo pensando en un posible vivac de verano siempre surge el eterno dilema del espacio. Cada pieza de material que incluyes ocupa espacio dentro de la mochila y, cuando empiezas a sumar saco, hornillo, ropa, comida, material de escalada, etc,. cualquier gramo extra acaba contando- Es por eso que las esterillas suelen convertirse en una de las decisiones más complicadas. Si eliges una muy ligera, normalmente sacrificas comodidad. Si buscas dormir realmente bien, casi siempre acabas cargando con una de un volumen considerable.

Para este artículo, hemos estado probando durante más de una semana, entre Gredos y Picos de Europa, la Rab Ultrasphere 1.5. Durante este tiempo hemos alternado entre refugios y vivacs al aire libre, durmiendo con temperaturas entre los 8 y los 16 °C y haciendo noche sobre todo tipo de superficies, desde suaves praderas hasta terrenos graníticos bastante irregulares.

Después de ocho o nueve noches seguidas la conclusión fue bastante clara. No estamos ante una esterilla pensada para todo el año, pero dentro del terreno para el que ha sido diseñada nos ha parecido uno de esos productos que terminan ganándose un hueco fijo en la mochila.

La primera impresión dura muy poco

Cuando sacas la Ultrasphere 1.5 de Rab de la funda lo primero que llama la atención es su tamaño. Más que una esterilla parece una bolsa de ropa comprimida. Cuesta creer que dentro haya una colchoneta de ocho centímetros de grosor capaz de ofrecer un descanso convincente después de una jornada completa caminando.

Sin embargo, esa primera impresión desaparece en cuanto la inflas. La operación resulta rápida gracias a la bolsa de inflado incluida y a una válvula de doble sentido que funciona francamente bien. En pocos minutos la esterilla está lista y transmite una sensación de calidad bastante superior a la que su peso podría hacer pensar.

Con apenas 340 gramos en la versión Regular y unos 475 gramos en la Long Wide, la Ultrasphere 1.5 juega en una liga donde muy pocas esterillas consiguen combinar tan bien ligereza, volumen y comodidad.

Descanso asegurado

Es verdad que la primera noche todavía estás pendiente del material. Compruebas si el suelo se nota demasiado, si el cuerpo se mantiene estable o si realmente esos ocho centímetros de grosor marcan alguna diferencia. Sin embargo, la segunda noche dejas de pensar en ello.

Que decir que cuando llevas casi una semana durmiendo sobre la misma esterilla, entiendes que probablemente esa sea la mejor virtud que puede tener un producto como este: deja de llamar la atención porque simplemente cumple su función a la perfección.

En nuestro caso, durante la prueba hemos dormido tanto boca arriba como de lado y, sinceramente, la comodidad nos ha sorprendido. Evidentemente no ofrece el aislamiento de modelos orientados al invierno, pero sí consigue absorber muy bien las irregularidades del terreno. Incluso sobre superficies graníticas el apoyo resulta cómodo y estable, evitando esa sensación tan habitual de que hombros o caderas terminan buscando el suelo.

El diseño de cámaras reparte muy bien la presión y además mantiene el saco bastante estable durante la noche, algo que no siempre ocurre en esterillas ultraligeras.

Hypersphere 9.5 vs Ultrasphere 1.5

Hace poco probábamos la Rab Hypersphere 9.5 y resulta inevitable establecer comparaciones, pero la realidad es que pertenecen a dos mundos muy diferentes. La Hypersphere está diseñada para condiciones frías, donde el aislamiento térmico es prioritario y aceptamos cargar con algo más de peso a cambio de dormir calientes. La Ultrasphere 1.5, en cambio, nace para todo lo contrario. Su sitio natural son las travesías estivales, el senderismo ligero, el fastpacking, el bikepacking, los GR de varios días, el Camino de Santiago o cualquier actividad donde reducir peso forme parte del propio objetivo. Y, es precisamente por eso, por lo que Rab no intenta convertirla en una esterilla para todo.

Cuando toca recoger el campamento

Cuando pasamos la noche fuera, hay un momento que es clave para valorar este tipo de material. No es cuando despliegas la esterilla, sino cuando toca guardarla.

Después de desayunar, desmontar el vivac y empezar a meter todo otra vez dentro de la mochila, es cuando descubres si un producto realmente facilita la vida o la complica. Aquí encontramos prácticamente la única pega de la Ultrasphere. Volver a introducirla en la funda requiere enrollarla con algo más de cuidado que otras esterillas. No supone ningún problema serio, pero sí exige dedicarle un poco más de atención para recuperar el tamaño original.

A cambio, cuando finalmente queda guardada, vuelve a aparecer una de sus grandes virtudes. Prácticamente desaparece dentro de la mochila. Y esa sensación, después de varios días caminando, nos parece clave y fundamental.

Conclusión Campobase

Como ya hemos dicho anteriormente, después de más de una semana utilizándola entre Gredos y Picos de Europa nos ha quedado bastante claro qué ofrece la esterilla Ultrasphere 1.5 de Rab. No busca ser la más cálida ni la más versátil del mercado, sino que puedas recorrer muchos kilómetros llevando el mínimo peso posible y sin renunciar a descansar de verdad cuando termina la jornada. Y, ciertamente, lo consigue.

Ligera, sorprendentemente cómoda, muy compacta y con una calidad de construcción excelente, nos parece una de esas piezas de material que probablemente volveremos a elegir cada vez que preparemos una travesía rápida en primavera o verano.

Etiquetas
stats