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PEÑA SANTA APERTURA

Los Pou abren 'Rayu' (8c/600m.) en la cara sur de la Peña Santa de Castilla

Iker en el largo de 8c (@Hermanos Pou).

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Pasadas cinco duras semanas de trabajo, los Pou y Kico Cerdá alcanzan la cumbre de Peña Santa de Castilla tras abrir y escalar en libre una línea directa, desplomada y comprometida que bautizan como Rayu, -nombre local para decir rayo-, en honor a la zona leonesa de Valdeón, en las faldas de esta preciosa montaña de 2.596 metros. El topónimo hace alusión al precioso rayo natural que forma la roca en el largo clave de la vía.

La ruta de 600 metros de recorrido ha dado una dificultad de 8c (cotación muy alta a nivel internacional) y los alaveses están convencidos, de que, dada la calidad excepcional de la apertura, se convertirá en una clásica que perseguirán las mejores cordadas del mundo.

“La primera parte consta de siete largos (unos 300 metros) con dificultades que no exceden el 7b, pero muchos de ellos, o no tienen seguros expansivos, o solo tienen uno o dos, con lo que física y psicológicamente hay que esforzarse al máximo, ya que, en muchos lugares, las caídas son potencialmente muy peligrosas”, nos cuenta Eneko, el mayor de los hermanos.

“La segunda consta de otros siete (unos 300 metros también), pero es una zona más difícil, muy vertical y sin puntos de reposo, que da dificultades mantenidas en el séptimo grado, con el largo clave que alcanza una dificultad extrema en pared de 8c. Como en la primera parte, en ésta también los seguros fijos escasean y hay que progresar mucho con friends y fisureros. Esta ha sido la sección que más tiempo nos ha llevado, la parte determinante, la que en algún momento nos hizo pensar que no lo conseguiríamos”, nos decía Iker, después de haber sufrido de lo lindo en esta parte superior.

“Ha habido jornadas maratonianas de hasta 18 horas consecutivas…, hemos acabado destrozados..., pero estamos contentos, lo hemos dado todo, y cuando te esfuerzas al 100%, te queda muy buen sabor de boca”, aseveran convencidos.

La parte más bonita han sido los preciosos vivacs que han tenido que realizar a mitad de vía: “ver atardecer, amanecer o las estrellas desde mitad de la pared ha sido algo inolvidable”.

Después de una larga carrera en el vecino Naranjo de Bulnes – también conocido como Picu Urriellu- donde los Pou han realizado ascensiones tan importantes como Orbayu, Marejada Fuerza 6, Lurgorri, Zunbeltz o Quinto Imperio entre otras muchas, los vitorianos están felices de haber sabido reinventarse en un año difícil como este de la crisis sanitaria, redescubriendo una montaña tan especial como esta. Pero el 2020 todavía no ha acabado, y si el Covid lo permite, seguro que los Pou todavía nos darán nuevas alegrías.

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