El control del contrato de basuras congela las relaciones entre los socios de gobierno del Ayuntamiento de Santander, PP y Cs

Fuentes-Pila, Ceruti, Fernández y Saro en el Registro del Ayuntamiento de Santander.

La ejecución del contrato de recogida de residuos y las irregularidades que denuncian la oposición y los servicios técnicos del Ayuntamiento de Santander han conducido a un callejón sin salida a los dos socios del equipo de gobierno, PP y Ciudadanos, que ya no ocultan públicamente su incompatibilidad, aunque ninguno de los dos rompe el pacto.

La Intervención municipal ya detectó al inicio de legislatura una serie de incumplimientos de las condiciones del contrato de basuras que habrían supuesto un quebranto de siete millones de euros a las arcas municipales. Ello ha llevado a la apertura de un expediente de resolución del contrato que gestiona Ascan, una empresa que lo ha sido 'todo' en el campo de la obra pública y los servicios en Cantabria, sobre todo con los gobiernos del PP. El proceso administrativo sigue su curso, tan lentamente que es posible que la contrata expire (2013) sin acabar de resolverse del todo el expediente, pero lo que no avanza en absoluto es la deriva política del conflicto que ha entrado en una vía muerta por la pasividad del Partido Popular, socio mayoritario de la Junta de Gobierno que preside la alcaldesa Gema Igual, y las deficiencias de un Reglamento municipal que impiden ahora mismo constituir una comisión de investigación 'ad hoc'.

La situación es 'sui generis' ya que Ciudadanos, socio minoritario del gobierno local, con dos concejales, se alinea con la oposición, excepto Vox, a la hora de exigir una investigación que esclarezca cómo se gestiona la limpieza de la ciudad, mientras que desde Alcaldía se tiene bloqueada la reforma del Reglamento, que es condición 'sine qua non' para constituir una comisión investigadora.

Las protestas reiteradas, semana a semana, del portavoz de Ciudadanos, Javier Ceruti, quien denuncia que el PP incumple sistemáticamente el pacto y tiene algo que ocultar cuando calla, se ha evidenciado en una foto insólita producida hace unos días en el Consistorio: Ceruti compareciendo con tres partidos de la oposición (PSOE, PRC y Unidas por Santander) para anunciar una moción conjunta ante el pleno que desbloqueará la reforma y la comisión en octubre. Pero lo significativo de la imagen es que evidencia una mayoría alternativa a Igual de 15 concejales (sobre los 27 que componen la Corporación).

No obstante, la alcaldesa está dispuesta a llegar hasta las elecciones con esta entente mal avenida y Ciudadanos está en misa y repicando. O lo que es lo mismo, ni la alcaldesa rompe la coalición de gobierno aunque compruebe cómo un día Ceruti es socio de gobierno y otro se alinea con la oposición, ni este abandona renunciando a las dos concejalías que tiene. Igual dice no recibir quejas de primera mano de Ceruti, por más que los medios de comunicación se llenen de frases incendiarias, mientras Ceruti se justifica en que no le dejan desde instancias superiores del partido romper el pacto como ha ocurrido entre otras autonomías y municipios, por más que el coordinador en Cantabria, Félix Álvarez 'Felisuco' se haya lavado las manos y emplazado al portavoz a que tome una decisión en virtud de su autonomía política.

Ya en junio, en una entrevista concedida a elDiario.es en Cantabria, Ceruti reconocía abiertamente que el pacto con el PP fue una imposición directa de la dirección de Albert Rivera y barajaba abiertamente la posibilidad de una moción de censura, pero esta, no obstante, no termina nunca de cuajar, ya que el portavoz dice sentirse atado de pies y manos. La oposición, mediada la legislatura, ya no confía en desalojar a los populares de una Alcaldía que ostentan desde la llegada de la democracia y en el horizonte a corto plazo se esperan más declaraciones reiteradas que no acaban de cuajar en hechos.

Mientras tanto, la limpieza en las calles de Santander brilla por su ausencia.

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