Cantabria duplica la prestación del servicio de ayuda a domicilio y la teleasistencia en los últimos cinco años

Una usuaria del servicio de teleasistencia.

La dependencia es una de esas materias cuyas partidas económicas destinadas por las diferentes administraciones nunca son suficientes. La pretensión de mejorar la calidad de vida de las personas dependientes está presente en las promesas electorales cada cita con las urnas, pero la realidad es que o se quedan en papel mojado o distan de cubrir la demanda y las necesidades reales de este grupo de la población.

No obstante, en Cantabria, los números confirman que los esfuerzos por mejorar los servicios de ayuda a domicilio (SAD) y teleasistencia han dado sus frutos. Y es que en los últimos cinco años, la comunidad ha duplicado el número de usuarios, pasando de los 2.127 que fueron atendidos en 2015 a los 4.613 de este año que todavía no ha concluido. Son datos recogidos por la Fundación Cántabra de Salud y Bienestar Social a los que ha tenido acceso elDiario.es y que desprenden una evolución positiva de la prestación de este servicio por parte del Gobierno regional y, en concreto, del Instituto Cántabro de Servicios Sociales.

Respecto a las cifras desgranadas, 1.149 personas fueron usuarias del SAD en 2015 frente a las 1.743 hasta el 10 de diciembre de 2020, incrementándose paulatinamente a lo largo de los años. En cuanto al servicio de teleasistencia, la diferencia es abismal: 978 usuarios en 2015 y 2.870 este año, con un pico importante de crecimiento en el año 2018.

Y es que durante los años previos, entre 2011 y 2015, legislatura del Gobierno del PP de Ignacio Diego, la caída de la prestación de estos servicios es apreciable, especialmente pronunciada en lo que a teleasistencia se refiere, tal y como se puede observar en los diferentes gráficos. En 2013 se estableció un copago para un servicio -el de teleasistencia- que hasta entonces era gratuito, hecho que provocó una bajada muy significativa de usuarios nuevos: de 429 en 2012 a 80 en 2014 pasando por los 134 de 2013.

Este copago estuvo vigente hasta junio de 2017, ya con el gobierno bipartito PRC-PSOE, que devolvió la gratuidad al servicio que se ve reflejada en el número de dependientes que lo reciben: de 419 nuevos usuarios en 2017 a 880 en 2019, con 754 en 2018 que marcan ese punto de inflexión tras la supresión del copago.

En lo que respecta al SAD, la variación no es tan pronunciada puesto que este servicio ya cuenta con un copago. No obstante, su cuantía se incrementó en el año 2013 y se redujo el número de horas que los usuarios tenían derecho a recibir asistencia, de manera que durante ese año y los cuatro posteriores se aprecia una caída importante de nuevos usuarios y no fue hasta 2017 cuando se revisaron las condiciones y se disminuyó el impacto económico de algunos copagos, que se tradujo en otro pico de altas: de 334 en 2017 a 543 y 608 en 2018 y 2019.

Por su parte, en 2020 la pandemia no ha supuesto una variación sustancial de la tendencia positiva de los últimos años. Los servicios se siguen prestando de manera similar, aunque en lo que respecta al SAD, la cifra de usuarios de este año quedará ligeramente por debajo de la de 2019, puesto que algunos usuarios muestran reticencia a que una persona externa acuda a sus domicilios por la COVID-19, al tratarse en su mayoría de personas muy vulnerables al virus. "Postergan la solicitud del servicio", aseguran desde el ICASS.

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Publicado el
12 de diciembre de 2020 - 21:44 h

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