La gestora del centro de menores migrantes de Cartes, que el PSOE local rechaza: “Han sido días duros; la falta de información es peligrosa”
Pedro Tresgallo se fijó el pasado viernes 30 de enero en que dos parejas miraban por encima de la valla del nuevo centro de menores de migrantes que estaban habilitando en la localidad cántabra de Cartes. “¿Qué miráis? ¿Lo de los chavales?”. Las parejas asintieron y le contaron sus preocupaciones. “Os pido que confiéis un poco, estos chicos no son delincuentes ni raritos, siempre van a estar acompañados”. Según relata el director de una fundación con 33 años de experiencia en esta materia, “ a continuación cambiaron actitud y hablamos tranquilamente”.
“Han sido días duros, la falta de información es peligrosa”, explica en conversación con elDiario.es el responsable de la Fundacion Cuin, que ha hablado este lunes después de la polémica en torno a este nuevo centro de acogida, porque es la organización que se encarga de la gestión de una instalación ubicada en Cartes y que ha sido el foco de un conflicto de tintes xenófobos a nivel político y social. “Cuando ocurren estas cosas estás un poco defraudado o confuso, pero despues te ratifica en el trabajo, refuerza el trabajo; nuestro lema es: todos los dias sale el sol”, dice Tresgallo días después.
Respecto al número de residentes, asegura el centro puede acoger como máximo a 18 menores, pero desde Cuin han trasladado al Gobierno de Cantabria que “lo ideal es no llegar al número máximo” y que sean “entre 10 y 14 menores”, atendidos por profesionales “en un entorno seguro”. La decisión final dependerá de las instituciones que deben atender a los niños y jóvenes que el Estado deriva desde Canarias, Ceuta y Melilla al resto de comunidades autónomas. “Nosotros ya hemos propuesto [al Ejecutivo autonómico] la puesta en marcha de algún otro hogar que nos permita un número más reducido en la casa de Cartes”, avanza.
Bajo supervisión profesional
Tresgallo explica que el proceso habitual para poner en marcha la acogida de los menores migrantes en las casas de acogida pasa por la discreción pública, para evitar que los menores se expongan a más vulnerabilidad. Por eso, “hasta que no llegan, no sabemos cuántos, ni quiénes, ni de dónde son”, subraya.
En el caso de Cartes, los jóvenes serán atendidos por alrededor de una veintena de profesionales: el director, un psicólogo, cuatro educadores sociales, seis técnicos en integración social, cuatro auxiliares educativos, tres mediadores interculturales y dos personas de servicios de cocina.
El centro es calificado como un “hogar de emergencia”, que se refiere a la reacción ante la emergencia migratoria nacional en Canarias, Ceuta y Melilla. Un tipo de hogar en el que, en promedio, cada joven suele residir “de 12 a 24 meses”. A diferencia de un hogar habitual de protección de menores migrantes, en el que los trámites duran seis meses, en los centros de emergencia los procesos se acortan.
Por eso, en diciembre de 2025, la Subdirección General de Infancia del Instituto Cántabro de Servicios Sociales (ICASS) contactó con Cuin para echar adelante la gestión del centro. En enero, el trámite se aceleró y se pudo completar la adecuación de mobiliario de la casa, cámaras de seguridad en las zonas comunes y contratación de profesionales en cuestión de semanas. “Todo se ha desarrollado en enero”, indica Tresgallo.
Contacto con la alcaldesa y el Gobierno
El pasado lunes, un día antes de que la polémica estallase por unas declaraciones de la alcaldesa de Cartes, Lorena Cueto (PSOE) en sus redes sociales, tachando de “castigo” la instalación de este centro en la localidad, Tresgallo contactó con la regidora municipal: “Ella tenía la presión social del pueblo, le di toda la información y tenemos muy buena relación”, valora el director de la Fundación Cuin pese a los últimos días de tensión que se han vivido en pleno proceso de acogida.
Durante estos días, según confirma el director de la Fundación Cuin, el Gobierno ha estado en contacto con Tresgallo. “Querían saber cómo estaba, hoy mismo hemos hablado”, especifica.
La casa -que no necesitó obra- consta de cuatro habitaciones, con literas, salón, cocina y jardín. “Se trata de que vivan en un ambiente lo más predecible y supervisado posible. No van a salir por la puerta a las nueve de la mañana sin supervisión”, advierte respecto a ciertos comentarios que ha escuchado, con protestas incluidas de los vecinos en un pleno del Ayuntamiento el pasado viernes en el que se produjeron gritos e insultos contra la Corporación municipal.
Tras días de exceso de “desinformación”, Tresgallo relata el seguimiento que se hace en estos centros los niños y jóvenes que son atendidos, ya que se encuentran en España sin su familia: entran en un programa de alfabetización, reciben información sobre la comunidad autónoma y, además, se les hace un itinerario de orientacion de insercion social y laboral, individualizado.
En este sentido, insiste en que es clave escuchar las necesidades de cada joven, distinguiendo entre quienes están en España de tránsito y los que aspiran a establecerse. “Vienen con mucha presión familiar, las expectativas son muy altas”, confirma Tresgallo, que incide en que el trabajo de Fundación Cuin es “mejorar la vida de personas vulnerables en Cartes”.