Educar en aceite de oliva, asignatura pendiente: “Creo que el consumidor cuando va al supermercado no sabe lo que compra”
Educar al consumidor como la gran asignatura pendiente y tener presente que la calidad de una producto no garantiza su éxito sino que hay que saber comercializarlo son de los temas más destacados que se han abordado hoy en la segunda mes de debate que se ha celebrado en la VI jornada Naturaceite en Mora (Toledo).
Esta jornada, organizado por elDiario.es Castilla-La Mancha y su espacio especializado Agroalimentaria, ha centrado su último debate en Las estrategias de los productores’, ellos mismos han encargado de contar sus proyecto. Allí se ha escuchado a Laura García del Proyecto Los Aires de Arcicóllar (Toledo), José López, de la almazara Oleo Pepillo en Valdepeñas (Ciudad Real); José María Guerrero, de Práxedes en Navahermosa (Toledo); y Jesús Fernández Cabrera de La Tierra de Santa Bárbara en Orgaz (Toledo).
Tres pequeños productores y un gran productor pero todos ellos han optado por los aceites de oliva virgen extra de alta calidad y muchos de los cuales alcanzan altas puntuaciones en concursos internacionales como Evooleum.
Laura García de Proyectos los Aires ha contado como hace quince años llegó aquí prácticamente por azar y el padre de su pareja les mostró un olivar, “un suelo muerto, desnudo, sin vida” y ellos, biólogos ambos, decidieron explotarlo pero dando una vuelta de tuerca: agricultura ecológica y regenerativa. Tras recoger la primera cosecha y llevarla a la cooperativas, decidieron producir ellos su propio aceite y comercializarlo. “Tuvimos que elegir entre cantidad o calidad. Y elegimos calidad”, ha señalado. Hoy en día producen un aceite de oliva virgen extra de cornicabra de cosecha temprana y además tienen almendros, una pequeña producción de vino de garnacha tras recuperar una viñas y tienen también pistachos que darán su primera cosecha en pocos años. “Hemos hecho charcas, plantado setos, puesto hoteles de insectos… porque queremos un olivar resiliente y sano”.
Actualmente, el 85% lo venden directamente al consumidor en Europa y tienen también puesto su empeño en el oleturismo y la formación al consumidor. Reciben sobre todo turistas procedentes de EEUU, muchos de los cuales “ni siquiera han visto un olivo”.
José López también ha desgranado las características de Oleo Pepillo, un AOVE de Valdepeñas con una gran producción que comenzaron hace veinte años, que trabajan mucho con graneles y exportan a Italia, EEUU y Francia, y también el envasado que llega a Nortemárica y también a países como Honduras.
Con aceites premium están logrando premios importantes y apuestan también por nuevas variedades como Lecciana y Frantoio.
José María Guerrero ha contado el aceite que hace Práxedes, cuya cornicabra ha contado con el padrinazgo del gran chef Martín Berasategui. Este proyecto que se remonta a hace 200 años ha supuesto que tres jóvenes exploten este olivar que si no se iba a vender. “Nosotros no veníamos del campo, pero asumimos el relevo generacional”, y ha señalado que lo que hace trata de “trabajo, pasión y un poco de diversión”.
Y por último, Jesús Fernández ha contado los pormenores del aceite que hace ‘La Tierra de Santa Bárbara’, un proyecto pequeño y familiar que produce entre 5.000 y 10.000 litros, de AOVE de cornicabra de cosecha temprana con la particularidad que Jesús vive en Austria y el 95% del aceite lo vende allí de forma directa en mercadillos, online o pequeñas tiendas.
Educar y comercializar
En el debate, tras las presentaciones de los proyectos han salido las preocupaciones y asignaturas pendiente del sector, entre las más importantes la necesidad de educar al consumidor. La más directa en este tema ha sido Laura García de Proyecto los Aires que ha puesto de manifiesto la falta de cultura del aceite en España. “¿Cómo van a valorar el producto si no saben lo que es?”, ha señalado contando que en las catas que hace en su explotación pone primero un aceite de oliva refinado y el consumidor dice que está muy bueno.
Ha pedido que no se mienta al consumidor. “Creo que el consumidor cuando entra en un supermercado no sabe lo que compra, no sabe lo que es aceite de oliva virgen, como para que encima sepa que es un premium recogido en verde. Creo que las etiquetas deberían estar al revés, yo no tengo que justificar que hago las cosas bien, yo hago un aceite de oliva saludable de calidad y es el que lo refina, el que lo hace mal ,el que debería decir lo que ha echado al producto , y que el consumidor elija lo que quiere comprar”, ha dicho.
José García de Oleo Pepillo ha señalado como puntos débiles del sector en la región que “nos falta un núcleo fuerte de grandes envasadores y cuando sales a vender te encuentras a grandes compradores y te encuentras con esa barrera porque no tenemos eso, nos falta la capacidad envasadora”.
Por su parte, Jesús Fernández ha comparado el comprador español y el centroeuropeo asegurando por su experiencia que allí el consumidor “valora más el ecológico, tiene más cultura y no reparan al céntimo. Son muy curiosos: prueban y comparan y está dispuestos a invertir en salud”, ha dicho.
Por su parte, José María Guerrero de Práxedes ha insistido en que no basta con tener calidad sino que el producto también se vende a través de su historia. “La calidad hay que trabajarla pero se da por hecho que el extra virgen ya es calidad, hay que venderlo y hay que darlo a conocer. Cuando vendes una aceite que es verdad no tengo que venderte la idea de que es calidad, creo que hay que ir más allá”, en este sentido, lo ha comparado con el vino, “llevamos muchos años de retraso con respecto al vino, en el aceite hay que conseguir que la gente entre amigos disfrute con el aceite”.
Tras la clausura, los asistentes han disfrutado de una degustación de aceites de oliva virgen extra (AOVE) elaborados por las almazaras invitadas y otras que han querido sumarse a esta jornada. Se trata de los AOVE Proyecto Los Aires Cornicabra, La Tierra de Santa Bárbara Cornicabra, Práxedes Cornicabra Ecológico y Picudo, Oleo Pepillo Lecciana y Frantoio, Valdenvero Cornicabra y Hojiblanco, Valle de Locos Picual e Iraval Cornicabra y Hojiblanca.
La jornada que se hace cada año en Mora coincidiendo con el inicio de las Fiestas del Olivo cuenta con el patrocinio del Ayuntamiento de Mora, la Diputación de Toledo y Agrobank, y la colaboración de Campo y Alma, se ha consolidado como un foro clave para el análisis, el intercambio de conocimiento y la promoción de la calidad del aceite de oliva en la región