El Gobierno regional saca a consulta pública el anteproyecto de Ley de la Viña y el Vino

Viñas en La Mancha

El Gobierno regional ha sacado a consulta pública el anteproyecto de ley de la Viña y el Vino  con el fin de que todos los ciudadanos y las entidades que así lo consideren pueden hacer llegar sus opiniones sobre los distintos aspectos planteados hasta el día 28 de febrero de 2020.

La futura Ley pretende integran todos los aspectos y actores del sector, viticultura, industria y consumidor y que la calidad sea uno de los objetivos a logar.

En cuanto a los viticultores, con la Ley se pretende que la producción vitivinícola avance hacia una mejora de los estándares de calidad mediante la modernización de sus explotaciones, la mejora de la renta del viticultor, el incremento de su capacidad de negociación, así como la corresponsabilidad en la toma de decisiones, y en la interlocución global con el resto de eslabones de la cadena alimentaria.

Respecto a la industria vinícola, el objetivo que se marca la ley es seguir modernizando sus estructuras productivas mediante diferentes mecanismos, como la inversión, la integración comercial y productora, así como de adaptación a las demandas del consumidor.

En cuanto al consumidor, esta Ley tiene como objetivo implicarle en la cadena alimentaria, con una participación activa en la misma, mediante el conocimiento de la cultura del vino, lo que hará que se convierta en un elemento activo demandante de calidad, todo ello sin olvidar un consumo responsable.

Y, por último, la ley debe potenciar la colaboración de los tres eslabones en la cadena alimentaria, lo que garantizará la transparencia de los procesos mediante el conocimiento de la trazabilidad y la participación de todos en el resultado de los mismos; dando de esta forma visibilidad a un sector que constituye la base territorial, económica y social de gran parte de Castilla-La Mancha.

En esta norma se integrarán los principios de la Ley de Economía Circular de Castilla-La Mancha en los sectores que forman parte del ámbito de aplicación de la futura ley y se elevará a la categoría de ley las políticas estratégicas que actualmente se están llevando a cabo en cuanto al incremento de la profesionalización, el empoderamiento de las mujeres, el relevo generacional y el desarrollo rural sostenible.

Pretende ser también una oportunidad para fomentar y consolidar la vitivinicultura como eje vertebrador del mundo rural en su lucha contra la despoblación, mejorando la situación del viticultor en la cadena alimentaria, así como su capacidad de negociación, implicación y responsabilidad en la toma de decisiones y en la interlocución con el resto de eslabones.

Esta ley quiere también lograr integrar los compromisos medioambientales, la lucha contra el cambio climático, la bioeconomía y la economía circular, para que se conviertan en ejes de referencia de un sector vitivinícola castellano-manchego implicado en su responsabilidad ambiental .

Asimismo, es el momento de abordar estrategias para la profesionalización, empoderamiento de las mujeres, relevo generacional y la sostenibilidad del sector.

La futura ley tendrá también como objetivo integrar todos los aspecto y oportunidades que para el medio rural supone, entre ellas potenciar el enoturismo, como actividades básicas en la economía rural, fomentando el turismo rural con acciones de promoción dirigidas a la creciente demanda de ocio en las zonas rurales y el medio natural alrededor de la cultura del vino, configurándolo como un destino singular y de valor único.

El precedente legislativo autonómicos es la Ley 8/2003, de 20 de marzo, de la viña y el vino de Castilla-La Mancha, derogada en la actualidad.

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Publicado el
18 de enero de 2020 - 20:07 h

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