CCOO no aceptará despidos en la planta de Mahle de Motilla del Palancar y no descarta la huelga
El próximo lunes 26 de octubre se inicia el periodo de consultas de cara a poner en práctica un nuevo Expediente de Regulación de Empleo (ERE) en la planta que la multinacional Mahle tiene en Motilla del Palancar (Cuenca), que estará abierto hasta el 29 de noviembre.
Tanto CCOO como UGT ya mostraron días atrás su rechazo a esta medida que supondría un nuevo despido masivo, el segundo en un año, con la marcha de 170 trabajadores y que la empresa justifica porque dice verse “obligada”.
Hoy CCOO ha anunciado en rueda de prensa que no va a aceptar “que haya trabajadores que se vayan en una condiciones peores que las del ERE anterior”.
No se descarta una huelga
Los representantes sindicales han adelantado que “la negociación y la movilización van a ir de la mano” y que previsiblemente preguntarán a la plantilla si quieren ir a la huelga como medida de presión que “evite o minimice” los despidos en la planta motillana.
En el caso de lo inevitable, el sindicato insiste en que no va a renunciar a un cuerdo similar al del ERE de 2025, con indemnizaciones de 31 días y un plan de rentas, entre otras medidas.
La trabajadora de Mahle y presidenta del Comité de Empresa, Elena García, ha asegurado que desde marzo ya se barruntaba en Motilla que se iba a producir un nuevo ERE, “que nos comunicaron a través de unas pantallas y en inglés”.
García ha comentado que durante los últimos meses la empresa ponía empeño en comparar las condiciones de trabajo de Motilla con las que tienen los profesionales de la compañía. “Por ejemplo, nos decían que en China no tienen sillas y que no se puede coger vacaciones en los momentos de mayor producción”.
Finalmente, Mahle ha quitado las sillas en los lineales “donde antes había tres personas y ahora solo hay una” y, según la empleada, “a cuarenta grados este verano”, porque no se arreglaba el aire acondicionado.
Por otro lado, tampoco entiende que la empresa les pidiera hacer horas extras y que se ampliara la jornada a trabajadores que la tenían reducida y ahora digan que sobran 170 personas porque no hay trabajo.
La empresa que “da de comer” a una comarca
“Es la empresa que da a comer no solo a Motilla, sino a toda la comarca”, ha recordado esta trabajadora, que ha trasladado ante los medios la desesperanza que viven en estos momentos sus compañeros. Sospecha de que quieren llevarse la producción a China
El secretario general de CCOO Cuenca, Carlos Hortelano y el secretario de CCOO Industria en la comunidad autónoma, Juan Antonio Cuevas, han acusado a Mahle tener una actitud “negligente y contraria a la buena fe” y han lamentado que después de cuatro reuniones del grupo de reindustrialización, en el que estaban las administraciones públicas, Mahle “no ha dado ningún paso” y ha puesto trabas a facilitar un dossier de las instalaciones y a que otras empresas puedan visitar las dependencias de cada a posibles operaciones.
El sindicato sospecha que Mahle podría tener interés en llevarse la producción conquense a China y piden que sea clara y confiese si tiene pensado “cerrar las instalaciones de Motilla del Palancar”.
“Me niego a decirle a la población de Mahle que tiene futuro”, ha manifestado Cuevas.
Por su parte, secretario de la federación de industria de COOO, Pedro Lucas, ha incidido en que Mahle nunca ha apostado por Motilla a pesar “de la esperanza que pusimos en esta empresa que compró Nagares y que, si se consuma este expediente, tendrá menos trabajadores de los que tuvo esa compañía motillana, que llegó a contar con casi 500 personas”. Con estas salidas, se dará la circunstancia además de que en Mahle “habrá más ingenieros que operarios”.
Lucas ha apuntado que “la planta no estaba preparada” para afrontar nuevos retos industriales, como la fabricación de drones o el ámbito armamentístico, y teme que la multinacional planteará unas condiciones de salida diferentes a las del anterior ERE.
Mahle recibió subvenciones de 20 millones, según CCOO
También ha insistido en la “mala fe” de Mahle por no tener “conciencia” para dejar paso a otras empresas interesadas.
Finalmente, los sindicalistas han pedido una mayor exigencia a las multinacionales que cobran subvenciones públicas para instalarse en España y luego trasladan su producción a otro sitio. En este caso, estiman que Mahle ha recibido unos 20 millones de euros.
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