Castilla-La Mancha Opinión y blogs

Sobre este blog

La portada de mañana
Acceder
Puigdemont aguarda su amnistía en 2026 tras las idas y venidas con el PSOE
Por qué EEUU firma pactos militares en América Latina mientras ataca Venezuela
Opinión - 'En 2026, swing y derecho a la vivienda', por Isaac Rosa

Manuel Moncayo Molina, el estudiante conquense del siglo XVII que desvela datos inéditos de la Universidad de Alcalá

1 de enero de 2026 20:12 h

0

Manuel Moncayo Molina era conquense, vivió a mediados del siglo XVII y estudió en la Universidad de Alcalá (UAH). Un texto inédito, en concreto una carta manuscrita, descubierta por la profesora de la universidad alcalaína Macarena Moralejo ha servido para contar en un libro cómo era la institución académica y la ciudad de Alcalá de Henares hace cuatro siglos.

Alcalá de Henares en 1654. Descripción de la Villa de Alcalá de Henares que hizo Don Manuel Moncayo de Molina ha sido publicado por la editorial de la UAH, bajo la coordinación de Javier Rivera, catedrático de Historia de la Arquitectura -ahora profesor emérito- en colaboración con Francisco Peña, profesor honorífico del Departamento de Filología, y Vicente Sánchez Moltó, cronista oficial de la ciudad de Alcalá de Henares.

Se trata de la edición comentada de un texto escrito por este estudiante de la Universidad de Alcalá en 1654. En ella, Manuel Moncayo Molina describe con precisión y belleza las excelencias de la universidad y de la ciudad, en un momento de esplendor de la institución que había sido fundada a finales del siglo XV por el cardenal Cisneros, y relata cómo se constituyeron sus colegios, pero también muestra aspectos costumbristas de la época y nos descubre a algunos de los personajes más relevantes del momento.

Hemos charlado con Javier Rivera para conocer más al personaje y también sus vivencias, sobre las que todavía se sigue investigando.

¿Quién era Manuel Moncayo Molina?

Manuel Moncayo declara tener 18 años y ser natural de Villaescusa de Haro, en Cuenca, cuando escribe el texto sobre la ciudad y sobre la Universidad de Alcalá que ahora recogemos en el libro y que era inédito.

Puesto al habla con el sacerdote de este lugar, don Fernando Fernández Cano me habló de la suerte de conservar el archivo parroquial y me fotografió la partida en la que el cura hizo la inscripción del bautizo del niño recién nacido, hijo del boticario Cristóbal Moncayo y de María de Molina, siendo su padrino Francisco de Aranda, su pariente, y como testigos Ignacio Martínez, sacristán y un vecino llamado Pedro de Briega.

¿Cómo pudo costearse estudios universitarios?

No sabemos cuando llegó a Alcalá de Henares, pero con 18 años era una persona culta, con conocimientos de literatura y también de la ciudad alcalaína, pues hace su 'descripción de la villa' en poemas octavas reales, señalando relaciones con la mitología, la religión, la geografía... Es un auténtico tesoro barroco en forma de carta que no tiene ninguna ciudad de España, aunque sí aparece en novelas o piezas literarias.

En Alcalá de Henares probablemente - estamos trabajando en ello- ingresó en la Compañía en Jesús, en el Colegio Máximo, uno de los más avanzados de la orden en el mundo.

También pudo llegar a Alcalá por ser conquense porque en la universidad existía el colegio de los conquenses, donde había muchos paisanos suyos. Lo cierto es que mi compañera Macarena Moralejo, de la Universidad Complutense de Madrid, encontró el documento inédito entre los papeles del archivo de los jesuitas alcalaínos que conserva la Real Academia de la Historia, quien nos dio todas las facilidades para su impresión en Alcalá con el motivo de celebrar los 25 años de su declaración como universidad Patrimonio de la Humanidad, una de las cinco declaradas como tal en el planeta junto a las de Virginia (USA), la UNAM de México, la Central de Venezuela y la de Coímbra en Portugal.

En el libro, la citada profesora Moralejo y yo hacemos un estudio del personaje y del estado de la cultura y la ciudad en el siglo XVII. El profesor Francisco Peña hace un estudio sobre la calidad literaria y las fuentes del joven Moncayo y nos asombra por su conexión con el mundo clásico.

Hay un tercer estudio del cronista de la ciudad de Alcalá, Vicente Sánchez Moltó, en el que revisa el extraordinario conocimiento de la ciudad, su historia y sus costumbres, monumentos, santos y colegios religiosos de la universidad de los pobres o personalidades como el cardenal Cisneros, San Diego o San Félix.

El librito se completa con una actualización del texto para su comprensión perfecta hoy y con un facsímil del original, de gran calidad. Lo que resulta es la descripción de la Alcalá renacentista y barroca y, por añadidura, el mejor retrato de una ciudad europea contrarreformista.

¿Por qué basar el libro en una antigua carta suya?

No sabemos muy bien por qué la redacta, si fue para un concurso, un juego floral o para enviarla a alguna persona, es un ejercicio literario de alta calidad, que se inserta en el barroquismo del Siglo de Oro español, y que nos recuerda a los grandes escritores que en este siglo estuvieron viviendo en Alcalá, como Lope de Vega, Calderón de la Barca, Alemán, Tirso de Molina, etc.

¿Cuál cree que fue el objetivo de esta carta?

No lo sabemos, pero junto al barroquismo del texto está el realismo total de sus calles, puertas, muralla o el palacio arzobispal que hoy ya no existe después de su incendio al acabar la guerra civil.

Señala además las fiestas, los colegios universitarios para estudiantes pobres y de la Corte, las fuentes, habla del río Henares, de la Alcalá vieja, del escudo... Es un relato completo, pero vivo de la ciudad.

Es la descripción de la Alcalá renacentista y barroca, y por añadidura el mejor retrato de una ciudad europea contrarreformista

¿Cómo era el contexto social qué describe?

Alcalá era la universidad más importante de España en competición con Salamanca. Generó otras universidades o ciudades enteras, ya que se irradió por Europa y América: 23 universidades, hospitales, hasta 300 ciudades con la planta española, el castellano de Nebrija y muchos aspectos más.

No olvidemos que aquí habían estado o estaban personas como Ignacio de Loyola, Juan de Austria, San Juan de la Cruz, San Juan de Ávila, Miguel de Cervantes o Santa Teresa, entre otros.

Él había nacido en un pueblo de Cuenca. No sé si en su escrito se pone de manifiesto el contraste entre su localidad natal y la ciudad universitaria fundada apenas un siglo antes y que impactó en el desarrollo urbano y socioeconómico de Alcalá de Henares.

No habla de su origen salvo para decir orgullosamente que es natural de Villaescusa de Haro, donde por cierto nació otra persona que se adora y que cuenta con monumentos y homenajes en Alcalá: el gran cervantista Luis Astrana Marín.

Lo cierto es que Villaescusa de Haro estaba en los principios del siglo XVI erigiendo una universidad con el apoyo económico de su hijo natal Diego Ramírez de Villaescusa, obispo y arzobispo. Pero dejó la obra sin acabar al ver que se ponía en marcha otra universidad en Alcalá de Henares, a cargo de Cisneros. Fue entonces cuando levantó un gran colegio Mayor en Salamanca.

¿Qué aporta el libro en cuanto a la narrativa y la historia de la Arquitectura o en otros aspectos?

Es muy importante en todos estos aspectos, pero nosotros hemos querido destacar el valor patrimonial: cómo una persona del siglo XVII, a pesar de su juventud, tiene ya conciencia de la importancia de la trama urbana, de los edificios, del espacio público para las fiestas, de los símbolos y la relación con el mundo clásico.

Se trata de una joya auténtica del siglo XVII y se puede acceder a ella a través de la editorial de la Universidad de Alcalá de forma muy asequible.