'Shorteando' la polarización
Romper con los esquemas de la generación anterior con la aparente intención de desmarcarse de esta, parece ser un mantra condenado a repetirse en una especie de ritual que pasa de padres a hijos. Como si de un intento de rebeldía se tratase, esta divergencia que atraviesa temas como la música, el cine, el deporte, etc. también aterriza en la forma en la que consumimos entretenimiento y accedemos a la información. Numerosas son las ocasiones en las que habré escuchado, leído o incluso recitado la frase: “Yo ya no me informo por las noticias, ya me entero de lo que sucede en el mundo por las redes sociales”.
Lejos de querer entrar en polémica sobre qué herramienta informativa es más óptima para tener acceso a los sucesos que ocurren a nuestro alrededor, o de avisar de los peligros que tiene consumir información desde plataformas que no siempre llevan la rigurosidad o contraste informativo de los que, al menos, si se les presupone a los profesionales del periodismo; lo que quiero constatar con todo esto es que las redes sociales ya son un recurso más que asentado a la hora de informarnos de lo que ocurre en un mundo cada vez más pequeño, además de formar nuestra opinión en base a los referentes que podamos seguir en estos ecosistemas digitales.
Si algo caracteriza a estas más que conocidas aplicaciones por las cuales interactuamos con nuestros conocidos, seguidores o incluso los llamados bots, es que prima lo visual, lo impactante y sobre todo la inmediatez. Es por ello por lo que las casualidades se alejan en el hecho de que la evolución de los vídeos en redes sociales se haya simplificado a los llamados 'shorts' o 'reels'.
La misma canción con distinta letra dependiendo de si nos movemos por TikTok, Instagram o YouTube: vídeos cortos que rara vez superan el minuto y medio, con muchos estímulos visuales para mantener la atención en el propio vídeo, en ocasiones priorizando estos elementos al propio mensaje. Todos sabemos a estilo de vídeos me estoy refiriendo.
La polarización un término casi “rutinario”
Por otro lado, y más relacionado con el análisis político que el informativo, tenemos que hablar de otro elemento que está a diario hasta en la sopa: la polarización. La polarización es un término que me atrevería a decir que lo usamos ya casi hasta de manera rutinaria en nuestras conversaciones coloquiales, con familia y amigos. Un concepto que parece que nos queda muy claro como funciona pero que quizá se nos atragante un poco más a la hora de definirlo. Russel Dalton define la polarización como la dispersión de las posiciones de los partidos en un eje izquierda-derecha, es decir, cuanto mayor aumento se encuentre en las posiciones de los partidos situados en la izquierda y la derecha en diversos temas como economía, inmigración, defensa o sanidad, mayor grado de polarización habrá.
A partir de la llegada de los “nuevos partidos”, el mapa político que surgió a raíz de ahí y que dejó en nuestras instituciones parlamentarias, así como las nuevas estrategias para hacer política (donde podemos incluir las redes sociales), la polarización ha aumentado de manera constante hasta llegar hoy día a rondar cerca de un 6 en el Índice de Dalton, una nota que indicaría una polarización moderada-alta, alejando cada vez más los discursos del centro y acercándose a los extremos.
Sería muy reduccionista por mi parte atribuir este incremento de la polarización a la “nueva política” y las redes sociales, pero también sería muy ingenuo pasar por alto que estos dos conceptos que hemos tratado desde el comienzo del artículo no tienen relación alguna. Es aquí donde convergen los reels y la polarización.
Rebobinemos al principio del artículo, dónde encontrábamos que los reels se trataban de vídeos cortos, de poco más de un minuto en el que se trata de dar un mensaje humorístico, estético, culinario o incluso político y social. No quiero restarle importancia ni profundidad a temas como la comedia, los cosméticos o la cocina, cada tema tiene su relevancia en el contexto que le toca, pero bien es cierto que cuestiones que conciernen a la política tienen un grado de relevancia puesto a que nos afecta de igual manera independientemente de si nos interesa más o menos, es aquí donde está el punto.
Siendo sinceros, ¿crees que es posible reducir temas tan complejos y con tanto trasfondo como es la política en tan solo un minuto?
Yo puedo aprender nuevas técnicas sobre como potenciar el sabor de un guiso gracias a un vídeo de Instagram, o puede que acabe en completo desastre, pero al final, no importa porque no me va la vida en ello, mientras que entender los acontecimientos políticos y sociales que ocurren a mi alrededor sí que determina la convivencia y la manera que leemos la sociedad. Siendo sinceros, ¿crees que es posible reducir temas tan complejos y con tanto trasfondo como es la política en tan solo un minuto? Yo tampoco, aunque tratar de aproximar estos conceptos al público general nunca está de más.
Démonos cuenta además de una cuestión, y es que el ejercicio que de por sí hemos realizado toda la vida escogiendo un periódico antes que otro o poner un noticiario predilecto (a nadie nos gusta interpretar los sucesos del mundo desde la óptica ideológica contraria), ahora es el propio algoritmo quien nos realiza ese trabajo y, claro, viendo el mundo por redes sociales nos invita a sobredimensionar que nuestra forma de verlo es la predominante, obviamente las redes sociales funcionan como lo que son, empresas megalómanas, y mostrarte contenido de un marco ideológico contrario al tuyo no creo que sea el mejor modo de mantenerte enganchado. Sumémosle también un componente emocional para que nos parezca un contenido más familiar y cercano y… ¡Listo! Ya tenemos la receta al completo de como aumentar la polarización en redes.
A pesar de que este texto parezca ser combativo con el contenido que mostramos y consumimos en redes sociales, todo lo contrario. Considero que las redes sociales son un horizonte de posibilidades para democratizar el contenido: llegar a grupos sociales que se podían ver excluidos en los medios tradicionales, facilitar la posibilidad de que gente que tuviese mayores trabas para exponer su conocimiento ahora cuente con más oportunidades, heterogeneizar la barra de contenidos, etc.
En definitiva, que valgan estas líneas más como una reflexión de como una creación y consumo de contenido responsable en redes puede reconducir el camino del ruido, a una interpretación más amplia de nuestro entorno.
Sobre este blog
Este blog es un espacio de colaboración entre elDiario.es de Castilla-La Mancha (elDiarioclm.es) y el Colegio de Ciencias Políticas y Sociología de Castilla-La Mancha para abordar diversas cuestiones sociales desde la reflexión, el entendimiento y el análisis.
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