El feminismo sale en Barcelona con la vista puesta en Oriente Medio y Palestina: “Ni una menos, ni aquí, ni en Irán, ni en Gaza”
“Ni una menos, ni aquí, ni en Irán ni en Gaza”. Este es uno de los cánticos que se ha podido escuchar en la manifestación feminista de este 8M en Barcelona, que ha tenido la vista muy puesta en la guerra en Oriente Medio y en el genocidio en Palestina. “Gaza, Líbano, no estáis solas”, han coreado las convocadas.
“El feminismo tiene que ser interseccional, hay que estar atentas porque el patriarcado tiene muchas caras. Es capitalista, colonialista, racista y transexcluyente”, explica a elDiario.es Magda, una de las asistentes a la manifestación, que ha venido con tres líneas moradas en el rostro y una kufiya al cuello. “Nos matan aquí, allí y en todo el mundo”, ha remachado.
Precisamente, la interseccionalidad es el centro de la convocatoria mayoritaria de este año en Barcelona. Bajo el lema “Frente al patriarcado colonialista y fascista, lucha feminista”, la manifestación ha ido repasando todas las formas de violencia machista. Los cánticos han reivindicado el trabajo sexual, los cuidados, los derechos laborales y al aborto, así como la libertad sexual y de determinación de género.
“Soy una mujer trans, lesbiana y migrada. La lucha feminista tiene que atender a todas las cosas que somos, además de mujeres. Si no lo hace, no es feminismo”, ha asegurado Aurora, otra de las asistentes. Hace referencia a la otra marcha convocada en Barcelona, organizada por colectivos abolicionistas de la prostitución y “contrarios al transgenerismo”. Es la primera vez que estas entidades, que han diseñado un recorrido paralelo a la manifestación mayoritaria, se desmarcan y convocan por su cuenta en Barcelona.
La marcha se ha desarrollado en un ambiente festivo, como ya viene siendo costumbre, amenizada con música, batucadas y canciones. Las organizadoras han celebrado lo que consideran una buena asistencia. Si bien es cierto que las cifras han sido más bajas que otros años, la convocatoria ha superado la amenaza de lluvia y el hecho de que el 8M caiga en domingo.
“He estado a punto de no venir. Iba a llover y encima vengo de fuera de Barcelona. Y tal como están los trenes...”, reconoce Nina, que finalmente ha vencido a “la pereza” y se ha plantado en la manifestación. “Hemos ganado muchos derechos y podemos pensar que esto ya está hecho. Pero no hay que dejar de estar, para defender lo que tenemos, lo que otras no tienen y lo que nos pueden quitar”, ha zanjado.
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