El Govern blinda la permanencia de Renfe en Rodalies hasta 2028
El Govern y Renfe han firmado el primer contrato programa de la historia para que la empresa propiedad del Ministerio de Transportes opere el servicio catalán de cercanías hasta 2028. El acuerdo supone blindar la presencia de Renfe en un momento de transición de la operativa, con la previsión de la entrada en funcionamiento de la nueva empresa mixta, que se había anunciado que entraría en funcionamiento el 1 de enero del próximo año pero que finalmente no tiene fecha de inicio.
Tras la firma de este contrato, el Govern cierra la puerta a la posibilidad de que otro de los muchos operadores que actúan en Catalunya entren en el servicio más utilizado por el conjunto de los catalanes. Desde el traspaso de la titularidad de Rodalies a la Generalitat, en el año 2011, todos los diferentes gobiernos que se han sucedido habían esquivado firmar este contrato, en la medida que consideraban que cerraba la puerta a un traspaso.
El PSC, sin embargo, siempre había reclamado desde la oposición que se firmase este contrato con Renfe. Ahora tras haberse firmado un acuerdo por el que la operativa se hará desde una empresa conjunta participada también por la compañía española, el Govern considera que es el momento de sellar el contrato.
El acuerdo marca las condiciones con las que Renfe prestará el servicio y marca también el precio que Catalunya pagará a la empresa. Serán unos 450 millones anuales de los cuales, según los números de 2026, unos 336 salen directamente de los impuestos y, el resto, se pagan a través de los billetes. La compañía además ha conseguido que la Generalitat le page 74 euros por los meses en los que el Govern decretó la gratuidad por el mal funcionamiento del servicio generado que se produjo entre los meses de febrero y abril.
El acuerdo también incluye el compromiso de renovar los trenes, tal y como se viene anunciando. En total serán 110 nuevas unidades, de los cuales 72 de gran capacidad para Rodalies, 24 para los servicios Regionals y 14 trenes de la serie 121, utilizados habitualmente en los servicios Intercity) que no serán nuevos, sino procedentes de otros puntos del Estado. Con esta compra, la flota pasará de 202 a 250 convoyes, porque una cincuentena de los viejos quedarán sin funcionamiento.
Las funciones de coordinación y control que hasta ahora ejercía el Órgano mixto Generalitat-Renfe pasarán a una nueva comisión de seguimiento, donde se sentarán tres representantes de Renfe y seis de la Generalitat.
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