Junts pel Sí y la CUP prevén tener la Constitución catalana aprobada en un año
La proclamación de una república en 35 días y una Constitución para Catalunya en un año. Esta ha sido la promesa que los grupos independentistas que gobiernan la comunidad autónoma han hecho este lunes mediante la presentación pública y registro de la ley de Transitoriedad. 89 artículos y tres disposiciones finales que pretenden ser el paraguas jurídico para el tiempo de transición de legalidades y, a la vez, el camino detallado hacia un nuevo Estado independiente.
La ley, que dispone su propia entrada en vigor si en el referéndum del 1 de octubre hay más votos del 'sí' que del 'no', se basa en un juego jurídico de espejos mediante el cual todo el actual ordenamiento jurídico queda intacto si no hay una ley catalana que diga lo contrario. Es decir, las que contienen el texto presentado este lunes o, ya, las que contenga una eventual Constitución catalana. Con esta fórmula, los independentistas creen haber hallado la forma de garantizar la seguridad jurídica durante el proceso.