Los nuevos apoyos al soberanismo, contra Rajoy: “No soy independentista, esto va de derechos”
Como cada mañana, Antonio se levanta pronto, corre la cortina y mira por la ventana. Espera ver el paisaje de cada fin de semana: su rambla, la de Prim, lugar de paseo de familias y personas mayores en el barrio, El Besòs (Barcelona). Pero esta mañana hay algo más que carritos y andadores en el paseo: catorce furgonetas de la Policía Nacional descansan en uno de los costados de la vía. Él jamás había votado independentista pero indignado se viste y baja a su colegio electoral. Vota 'sí'.
Los resultados definitivos del referéndum del 1-O arrojan que como Antonio hubo miles, incluso ataviados con la bandera española durante la votación. ¿Por qué? Todos los consultados coinciden: la operación del Estado contra el referéndum ha hecho escalar el conflicto. “No soy independentista, nunca lo he sido, pero esto va de derechos”, dice Antonio.
Peón de fábrica de profesión, Antonio –hijo de migrantes valencianos y bien entrado en la cincuentena– en el pasado incluso se había inclinado por el Partido Popular, y en las últimas elecciones barajó votar a Ciutadans. Finalmente declinó la idea, pero sus vecinos no: el pasado 27 de setiembre de 2015, Ciutadans se alzó con la victoria en las elecciones plebiscitarias planteadas por Artur Mas en el eje Besòs.