Catalunya se aboca hacia una declaración de independencia
A última hora de la tarde de este lunes, lo único que estaba claro sobre la comparecencia que el president Carles Puigdemont hará ante el Parlament este martes es que dará por buenos los resultados del 1-O y que apelará al diálogo y la mediación. A partir de ahí, el propósito es hacer una declaración contundente para contentar a los independentistas, pero no lo suficiente para dar pie a la respuesta del Estado ni ahuyentar al espacio que representa Ada Colau.
En el Palau de la Generalitat las vías posibles para cuadrar este círculo se redujeron a dos durante la última semana. Por una lado, la opción dura, que pasaría por proclamar la independencia este martes pero incluyendo una cláusula de suspensión si se ofrece negociación. Por el otro una vía considerada más blanda, que pasaría por hacer un discurso que bendiga los resultados del 1-O, deje para el futuro la entrada en vigor de sus efectos y apele a la misma voluntad conciliadora.