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"El ecofeminismo es un modelo muy interesante para el momento que vive la humanidad”

Tras el éxito de su obra ‘Beatriz y la loba’, la bióloga y escritora Concha López consolida sus teorías contra el patriarcado apostando por un modelo ecofeminista en el que prime el equilibrio con la naturaleza

“Hay que contarles a los niños y niñas otros cuentos donde el lobo no sea el maligno”, asegura la experta

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Concha López

La bióloga y escritora Concha López publica su último libro ‘Espejo lobo’ tras el éxito de ‘Beatriz y la loba’, considerada como la primera obra ecofeminista de nuestro país. En ambos relatos, López coloca como protagonista a la especie lobuna, con la que consigue desmontar el sistema patriarcal y señalar la opresión que ejerce tanto contra las mujeres como contra la naturaleza y todas sus especies. El libro se ha presentado en Toledo, en el espacio autogestionado Urbana 6 y también en Guadalajara, de la mano de Ecologistas en Acción.

¿Qué relación hay entre la naturaleza y el sistema patriarcal?

El patriarcado se basa en la supremacía del hombre por encima de la mujer, pero también por encima de los animales. Los hombres se han asociado con la razón y la cultura, repudiando todo lo relacionado con el campo de la emoción y la naturaleza, relegado a las mujeres. Por ello, los hombres tratan a las mujeres como a la naturaleza en su conjunto, es decir, las subordina, domina, explota y maltrata. Obviamente dentro de esta naturaleza está cualquier especie, entre las que cabe destacar al lobo, ya que le hace cara al hombre y le reta con su astucia e inteligencia, al igual que las mujeres. Junto a ellas, nuestra cultura ha considerado al lobo como el diablo. Sin embargo, los roles de mujeres y la especie lobuna son clave para el equilibrio del sistema ya que se encarga de gestionarlo y mantenerlo. Por ello, decidí utilizar al lobo para mis libros.

Las teorías de la inferioridad de la naturaleza frente a la razón, ¿no se desmontaron con las teorías de Darwin?

En el siglo XVII se generó el antropocentrismo, es decir, la idea del hombre como el centro de todo lo que existe y, además, el androcentrismo, donde las mujeres ya no estamos incluidas. Darwin saca a la luz unas conclusiones que desmontan la creencia de que el hombre ha sido elegido por dios y que no tiene ninguna conexión con otras especies. Sin embargo, el sistema patriarcal consigue mantener la idea de que el hombre es el centro de todo lo que existe.

¿Desde cuando los hombres tratan a las mujeres como a los animales?

Se trata de una historia muy antigua. Aristóteles habla de la mujer de la misma manera que habla de los animales o de los esclavos. Según sus teorías, ambos grupos están al servicio del hombre ya que es él quién utiliza la razón y, por lo tanto, puede gestionar y organizar. Durante toda la humanidad los hombres han explotado, maltratado y mantenido todo aquello que les ha sido útil. Desde este punto de vista, el concepto de “loba” tiene un sentido positivo, respecto a la fuerza en la defensa de sus criaturas. Sin embargo, al igual que pasa con muchas otras especies, el femenino de la naturaleza sufre, entre otras discriminaciones, la léxica, por lo que el origen de “loba” también hace referencia a la prostitución.

El sistema patriarcal afecta negativamente en la naturaleza pero, ¿se ve reflejado en ella?

Ha afectado en las investigaciones que en su mayoría hablan del genérico lobo, pero no de lobos y lobas, y tienen unos comportamientos que los diferencian. Por ello, quise destacar la figura de las hembras en la especie de lobo. Estos sesgos de género de la etología de la especie lobuna, justifican la necesidad de aplicar la perspectiva de las zoólogas para que la especie se conozca plenamente. Entre sus comportamientos, cabe destacar que el macho no maltrata a la hembra, ni siquiera en el ámbito de la reproducción. De hecho una hembra reproductora puede gestionar al resto de machos y de hembras que no están en la categoría de reproductoras. Respecto a las diferentes artes de caza de los lobos, cabe destacar que las desarrollan tanto machos como hembras en grupos mixtos.

¿Crees que la divulgación de los comportamientos de la especie lobuna pueden desmontar los roles del sistema patriarcal?

Este referente no podría romper con la cultura patriarcal. Mostrando estos rasgos, el lector puede empatizar e ir rompiendo los esquemas de “lobo maligno” porque la realidad es que, como mamíferos y animales sociales, los lobos tienen conductas que no son tan distintas a las nuestras. Por ejemplo, tanto la especie humana como la lobuna trabajan en equipo para protegerse o alimentarse, pero también lo hacen en la crianza, donde el macho colabora. Los lobos son parejas monógamas, fieles y con relaciones muy amorosas. A la hora de la crianza, el macho y la hembra se reparten sus funciones, tanto el cuidado de los lobeznos como la caza o la protección, ya que son comportamientos de ambos.

¿Por qué centrarse entonces en la especie lobuna?

El conflicto del lobo no es solo ambiental, que también, pero sobre todo es un problema de modelo de pensamiento. Si el patriarcado no ha dado resultados, el feminismo hay que probarlo. Además desde un pensamiento ecofeminista, utilizaremos un punto científico sobre las dinámicas de la naturaleza y las podremos utilizar combinandolas con una manera de gestionar la vida, no desde la explotación y desde el dominio, sino desde la igualdad de género y, porque no, desde una igualdad de especies. Así podremos sacar adelante otra forma de concepción del lobo consolidada con una educación en la que les contemos a los niños otros cuentos donde el lobo no sea el maligno.

Entiendo que el ecofeminismo puede ser un modelo muy interesante para el momento que está viviendo la humanidad.

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