El alcalde de Peñíscola declara ante el juez por dar más de un millón de euros al club de fútbol sala en subvenciones a dedo

Más de un millón de euros desde el año 2012 hasta el 2022 es lo que habría dado en subvenciones a dedo el alcalde de Peñíscola, Andrés Martínez (PP), al Club de Fútbol Sala Peñíscola. Así se recoge en la querella admitida a trámite contra el alcalde y que investiga el juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 2 de Vinaròs, el cual indaga posibles irregularidades en las ayudas que el Patronato Municipal de Turismo de la localidad castellonense y se le imputan presuntos delitos de malversación, prevaricación, falsedad documental y estafa a Martínez.

Estas ayudas, que ascienden a una cuantía total de 1.154.745 euros, se habrían dado primero a través del Patronato de Turismo y del equipo de gobierno después. Precisamente el Patronato de Turismo es la pieza troncal por la que el pasado jueves Andrés Martínez tuvo que asistir a declarar como investigado, por presuntamente no cumplir con la ley de modernización de administraciones legales de 2003 al no haber disuelto este patronato hasta 2015 pese a haber dos informes de secretaría que así lo aconsejaban años antes.

Según reza en el escrito de la querella, en el año 2012, cuando el club militaba en la segunda división, el Patronato de Turismo le otorgó una subvención por importe de 13.500 euros, a razón de “convenio de colaboración”. En 2013, todavía en la misma categoría, el club firmó otro convenio de colaboración con el patronato por 16.500 euros.

Meses más tarde, y cuando el club ya había ascendido a la primera división, el 20 de noviembre de 2013, un día antes de que el Ayuntamiento de Peñíscola acordara la disolución del Patronato de Turismo, este firmó un convenio por importe de 115.000 euros con el club para esa temporada.

En marzo de 2014 la interventora del Ayuntamiento de Peñíscola redactó el Informe de fiscalización 2014/2015 en el que ponía reparos a la factura de 70.000 euros del club FSP y al convenio, afirmando que se había producido un mix entre el contrato de patrocinio y el convenio por la percepción de una subvención. Señalaba así que el contrato “no ha sido aprobado por ningún órgano administrativo, ni se encuentra firmado por el secretario de la corporación, ni se ha solicitado informe previo de fiscalización, ni siquiera la existencia de crédito adecuado y suficiente no habiéndose respetado la normativa de la ley de contratos del sector público”. Añadía que “la fiscalización de los patrocinios publicitarios se debe formalizar a través de un contrato privado” en el cual “debe estar justificada la necesidad e idoneidad del contrato”, y “ha de existir una equivalencia entre las prestaciones, de acuerdo con los precios vigentes de mercado”.

En 2015, el club volvió a recibir el importe de 121.000 euros proveniente de otro convenio de patrocinio de subvención con la concejalía de Turismo.

En 2016, como ya se había disuelto el Patronato, el Ayuntamiento realizó un concurso de patrocinio para clubs deportivos de élite por importe nuevamente de 121.000 euros. El objeto del mismo era difundir la imagen de Peñíscola en eventos deportivos y su oferta turística en 15 partidos y 10 eventos más. El anuncio de licitación se publicó en el BOP de Castellón el 3 de marzo dando a los candidatos 5 días de margen, pero se sustituyó por otras dos semanas después, el 17 de marzo, donde se alargaba el plazo a 8 días.

Los requisitos que se establecían eran: “Ser un club deportivo de élite. Incluir la marca de Peñíscola en la imagen del club. Incluir la imagen de Peñíscola en todas las retransmisiones. Incluir logotipo de Peñíscola en las camisetas. Acreditarse esta promoción en al menos 15 partidos y 10 eventos”. Ante estos condicionantes el denunciante señala que el concurso estaba “amañado” porque “ningún otro club cumplía las anteriores características”, y que la segunda convocatoria del concurso se hizo “con el fin de disimular que al concurso solamente se podía presentar el Club FSP”.

En 2017 las circunstancias se repitieron, la misma cuantía y requiriendo que fuera un club de élite, lo cual únicamente cumplía el Club de Fútbol Sala Peñíscola. El denunciante señala que “lo que se hizo por parte del Ayuntamiento fue seguir otorgando subvenciones al Club FSP para que se mantuviera en primera división, camuflándolo como promoción turística para la ciudad de Peñíscola”. Y lo mismo se repitió en 2018.

Para 2019 la cuantía ascendió a los 133.100 euros y el único que se presentó volvió a ser el Club de Fútbol Sala Peñíscola. En 2020 se volvieron a repetir las circunstancias, pero las bases fueron aprobadas y publicadas después de haberse fiscalizado el gasto. Esto desembocó en que el informe de fiscalización de la interventora se apuntara un reparo por la falta de aprobación y publicación de las bases en el BOP. Finalmente, la adjudicación fue de 126.445 euros (el 95% de la cuantía de la dotación de la subvención).

En 2021 se aprobaron las bases del concurso de la temporada 2020/2021 por un importe de 133.100 euros, y la interventora emitió un reparo porque se hiciese un pago anticipado del 95% del importe de la subvención con la concesión, con carácter previo a la justificación. No obstante, mediante resolución del Alcalde, se acordó levantar el reparo realizado por la interventora -sin ninguna justificación al respecto- y otorgar el pago del 95% de la cuantía. Ese mismo año el club de fútbol sala volvía a bajar a segunda división.

Ya en la categoría de plata la situación cambiaba, y también cambiaron los requisitos para obtener la subvención. Así, mientras para la temporada anterior se requería participar “en competiciones nacionales de la máxima categoría del deporte correspondiente”, para la temporada que comenzaba en segunda división únicamente pedía que estuviese “en competiciones nacionales del deporte correspondiente”. El Club de Fútbol Sala Peñíscola volvió a presentarse y el importe recibido volvió a ser de 133.100 euros.