Nuevos casos de transfobia: 14 detenidos por vejaciones en Ontinyent y una discriminación en la salud pública en Gandia

Dos graves episodios de transfobia que han motivado la intervención policial y denuncias por violencia institucionalhan sacudido este martes la Comunitat Valenciana. En Ontinyent, una investigación por delitos de odio ha culminado con la detención de un grupo numeroso de jóvenes, mientras que en Gandia se ha denunciado un trato vejatorio continuado dentro del sistema sanitario público.

Agentes de la Policía Nacional han arrestado en Ontinyent a 14 jóvenes de entre 15 y 20 años por humillar, vejar y degradar de forma reiterada a una persona debido a su identidad de género. Según la investigación, los ataques comenzaron en junio de 2024 y se producían en múltiples entornos de la víctima, incluyendo su centro escolar, lugares de ocio y celebraciones.

Los detenidos, acusados de delitos de odio, lesiones, amenazas y quebrantamiento de condena, actuaban siempre en grupo para potenciar la intimidación sobre la víctima. Tras pasar a disposición judicial, uno de los implicados ha ingresado en un centro de menores por orden de la Fiscalía, mientras que el resto ha quedado en libertad con cargos.

Gandia: Transfobia institucional y negligencia en Atención Primaria

Simultáneamente, el colectivo CLGS ha hecho pública una grave denuncia por un episodio de transfobia ocurrido en el Centro de Salud de Corea, en Gandia. Una mujer trans ha denunciado a su médico de cabecera por negarse sistemáticamente a tratarla según su nombre y sexo legal, a pesar de que estos constaban correctamente en su ficha sanitaria. El facultativo se dirigió a ella en masculino de forma reiterada y le sugirió que “cambiara de médico” si no aceptaba ser tratada como un hombre.

La denuncia no solo señala el trato discriminatorio, sino también una presunta negligencia médica. La paciente afirma haber recibido una prescripción desproporcionada de un corticoide tópico potente para el rostro sin consentimiento informado, lo que le provocó reacciones adversas y puso en riesgo su salud. Además, el médico habría emitido juicios de valor sobre su proceso de transición y le negó de forma injustificada un justificante médico.

El PSPV-PSOE ha reaccionado con dureza ante el caso de Gandia, calificándolo como una “grave vulneración de los derechos humanos” en la sanidad pública. Antoni Benito, miembro de la Ejecutiva Nacional del partido, ha exigido a la Generalitat Valenciana y a la Conselleria de Sanidad una investigación inmediata y transparente para depurar responsabilidades.

Desde el partido socialista han subrayado que los derechos fundamentales no pueden depender de la “sensibilidad individual” de un profesional sanitario. Por ello, han reclamado que se refuerce de manera urgente la formación del personal en materia de diversidad y atención a personas LGTBI+ para garantizar que ningún otro ciudadano vuelva a sufrir violencia institucional.