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La vacuna contra la COVID, ¿me protege contra la gripe del otoño y el invierno?

Detalle de la vacuna Janssen.

Se sabe que la COVID–19 y la gripe tienen numerosos puntos en común. Sobre todo, el modo en que se propagan y muchos de los síntomas que generan. Es por ello que muchas de las personas que en su momento intentaron minimizar la gravedad de la actual pandemia se refirieron a ella con el término peyorativo de "una gripecita".

Cómo tratar los efectos secundarios por la vacunación contra la COVID-19

Cómo tratar los efectos secundarios por la vacunación contra la COVID-19

No obstante, también están claras desde hace mucho las diferencias entre las dos enfermedades, que van desde algunos síntomas (por ejemplo, la pérdida del olfato y el gusto, que se produce en muchos casos de COVID pero no con la gripe) y el momento en que estos signos aparecen, hasta las tasas de mortalidad de ambos problemas.

La diferencia de raíz, desde luego, es que las dos son causadas por virus diferentes. La gripe es ocasionada por los virus de la influenza A y B, mientras que la COVID se debe a un coronavirus llamado SARS–CoV–2.

Debido a eso, las vacunas contra una enfermedad no protegen contra la otra. Al menos por ahora no existe ninguna evidencia científica que así lo atestigüe. Por lo tanto, la vacunación contra la COVID –que en España alcanzó hace unos días el objetivo de superar el 70% de la población– no ejerce como escudo contra la gripe estacional.

Tampoco la vacuna de la gripe protege contra la COVID. Aunque en este sentido conviene matizar con los resultados de algunos estudios sobre la cuestión.

Efecto de la vacuna contra la gripe en pacientes con COVID

La vacuna de la gripe sí ejerce una protección contra los síntomas más graves de la COVID. Así lo afirman los resultados de una investigación de científicos de Estados Unidos, publicados el mes pasado en la revista especializada PLOS One.

Según el trabajo –el más amplio realizado hasta ahora a ese respecto, pues analizó datos de casi 75.000 pacientes–, la vacuna contra la gripe reduce el riesgo de padecer accidente cerebrovascular, sepsis y trombosis venosa profunda en pacientes con COVID–19.

Además, la vacuna contra la gripe también contribuye a reducir, de forma significativa, las probabilidades de que los contagiados por COVID tengan que acudir a urgencias o ser ingresados en una unidad de cuidados intensivos.

Si bien en España las citadas cifras de la vacunación contra la COVID hacen que el proceso de inmunización esté avanzado, los resultados del estudio son importantes sobre todo si se piensa en que, en otros países, las campañas vacunatorias avanzan con mayor lentitud.

Importancia de la vacunación contra la gripe

Por lo demás, y más allá de esa posible ayuda contra las morbilidades derivadas de la COVID–19, hay varios motivos por los cuales cuidarse de la gripe durante la temporada de fríos que se avecina será muy importante.

En primer lugar, por el hecho de que el riesgo de mortalidad de la COVID–19 aumenta a más del doble si al mismo tiempo se contrae la gripe. Así lo determinó un estudio publicado por The British Medical Journal. Por lo tanto, es una medida de protección para quienes contraigan la COVID pese a estar vacunados contra ella.

En segundo término, porque la reducción de la incidencia de la COVID abre la posibilidad al "retorno" de otros virus, como los de la influenza, y también de bacterias como el neumococo. Este es el causante de la neumonía, la causa de muerte que más había crecido en España en los años previos a la pandemia.

A finales de mayo se habían detectado apenas 4.698 casos de gripe en todo 2021, de acuerdo con los Informes de Vigilancia del Instituto de Salud Carlos III. En los años anteriores, para esas mismas fechas, el número de casos rondaba el medio millón.

¿A qué se debió esa casi desaparición de la gripe? El confinamiento fue, destacan los expertos, la causa principal. Pero además hubo un aumento en la vacunación antigripal: se estima que la campaña 2020–2021 alcanzó al 65–70% en la población mayor de 65 años de edad, el grupo de riesgo más importante.

Esa cifra representó un aumento notorio con relación a años anteriores, cuando solo recibía la vacuna contra la gripe, de media, el 58% de esa población. Y sin embargo, aun con ese aumento, no se alcanzó el objetivo propuesto por la Organización Mundial de la Salud (OMS): vacunar al 75% de ese grupo de edad.

En otros grupos de riesgo, como el personal sanitario y las mujeres embarazadas, el porcentaje de vacunación también creció, pero tampoco en estos casos se llegó a los objetivos mencionados por la OMS (75% y 60%, respectivamente).

Pero la influenza y otros virus no han desaparecido, ni mucho menos. Y ahora, reducido el alcance de la COVID, volverán a expandirse. De hecho, ya en mayo los pediatras alertaron sobre el incremento de casos de bronquiolitis y otras enfermedades respiratorias en niños.

Tales enfermedades, típicas del invierno, hallaron en la primavera el momento propicio para su propagación, al relajarse las medidas de control y protección contra la pandemia.

Grupos de riesgo para la vacunación

Por todo ello, en sus Recomendaciones de vacunación frente a la gripe 2021–2022, el Ministerio de Sanidad destaca el posible –y ya mencionado– "efecto sinérgico observado entre el virus de la gripe y el SARS–CoV–2". Y por ello añade que "se realiza un énfasis especial en aumentar las coberturas de vacunación frente a la gripe".

Apunta también que ese énfasis especial se debe poner especialmente en "el personal sanitario y sociosanitario, personas mayores, preferentemente a partir de los 65 años, y personas de cualquier edad con condiciones de riesgo".

En cuanto a los grupos de población para los cuales se recomienda especialmente la vacunación, "no hay cambios respecto al pasado año, a pesar de que la Asociación Española de Pediatría (AEP) solicitó en tiempo y forma la inclusión de los niños de hasta 59 meses de edad (es decir, cuatro años y once meses) como grupo de riesgo".

Así lo indica un documento del Comité Asesor de Vacunas de la propia AEP, el cual explica que considerar a esos niños como grupo de riesgo es una recomendación de la OMS y el Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades desde 2012.

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Publicado el
9 de septiembre de 2021 - 06:00 h

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