Cómo limpiar bien duchas y bañeras para evitar gérmenes
Para muchos, el tiempo que pasan en la ducha o la bañera es de los momentos más relajantes del día. Pero esos instantes se pueden aguar rápidamente si el cuarto de baño está sucio. Se trata de un entorno húmedo, que si no limpiamos bien puede acabar acumulando bacterias. Entre ellas, la salmonela. El borde del inodoro puede acumular colonias de esta bacteria, que pueden sobrevivir en el entorno hasta 50 días, de acuerdo con el 'Journal of Applied Microbiology' (Revista de Microbiología Aplicada, en español). “Cuando tiramos de la cadena, los patógenos pueden salir despedidos del fondo del inodoro y transmitirse por inhalación o contaminación de objeto”, detallan desde la revista. Es por ello que debemos ser constantes limpiando y desinfectando todas las zonas del cuarto de baño, incluyendo la ducha y la bañera.
Cómo limpiar la ducha y la bañera para evitar gérmenes
Es comprensible que percibas la limpieza de la ducha o la bañera como algo tedioso. Puede ser un proceso sencillo, pero requiere técnica. Antes de comenzar, debes equiparte de todo lo necesario. Si no quieres utilizar limpiadores comerciales, puedes limpiar tu baño con vinagre de limpieza, bicarbonato y jabón líquido:
- Sé generoso con tus productos: cuando se trata de limpiar el cuarto de baño, vale la pena ser generoso con los productos que usamos. Aplícalos en abundancia por todas las superficies de la ducha para asegurarte que inciden en todas las zonas
- Frota en círculos: es muy importante que frotes con fuerza y con movimientos circulares en el plato de tu ducha, las paredes y la mampara. Si estás limpiando la bañera, procede con cuidado para no resbalarte con las paredes curvas del fondo. En el caso de la ducha, puedes meterte dentro para limpiarla si lo prefieres. Tras frotar bien, no enjuagues de forma inmediata tus productos de limpieza.
- Deja reposar: la mayoría de los productos trabajan mejor si los dejas reposar. Una vez has frotado todas las superficies, espera a que los limpiadores actúen. Si no sabes cuánto esperar, consulta las instrucciones del fabricante. De no haber indicaciones, puedes dejar todo reposar unos 20 minutos.
- Aclara con agua: enjuaga todas las superficies. Aunque es tentador, evita usar agua excesivamente caliente, ya que la mayoría de los productos de limpieza pueden desprender vapores tóxicos si se calientan demasiado.
Recuerda que a la hora de limpiar el baño debes extremar las precauciones. Se tratan de zonas de la casa que por lo general son de tamaño reducido, por lo que evita exponerte en exceso a limpiadores y detergentes. Si es posible, ventila el cuarto de baño mientras lo limpias.
Cómo limpiar el cabezal de la ducha
Es posible que, mientras limpies la ducha o la bañera, te olvides de uno de los elementos más importantes a la hora de asegurarte de que todo queda perfecto. El cabezal de la ducha a menudo es obviado de nuestra rutina de limpieza, pero es una de las zonas del cuarto de baño que más limpias deben estar. Mientras limpias esta zona de la casa, dedica tiempo a limpiar también el cabezal de la ducha:
- Desmonta el cabezal: es posible que nunca hayas desmontado el cabezal de la ducha a la hora de limpiarlo, pero es un paso importante si quieres dejarlo todo impoluto. Te recomendamos que sigas las instrucciones del fabricante, pero por lo general puedes separar el cabezal de la ducha de la manguera desenroscándolo. Después, desmonta el cabezal todo lo posible.
- El vinagre de limpieza, tu mejor aliado. A la hora de dejar el cabezal como nuevo, recomendamos el vinagre de limpieza, es especial en zonas donde el agua sea dura, con una gran proporción de cal. Coloca el cabezal de tu ducha en una bolsita impermeable y llénalo de vinagre de limpieza. Asegúrate de que todo queda cubierto. Lo ideal es que repose toda la noche, pero si no es posible, con un par de horas será suficiente.
- Usa un cepillo de dientes: con la ayuda de un cepillo de dientes, limpia todos los recovecos del cabezal de ducha. Verás que, gracias al vinagre, las acumulaciones de cal se habrán disuelto o se desprenderán con facilidad.
Cómo limpiar la cortina de la ducha
Con el tiempo, la cortina de la ducha puede acumular mucha suciedad. Es posible que, tras meses de contacto con la bañera, la parte inferior adquiera un color amarillento u oscuro. A menudo olvidada, la cortina de la ducha es una zona del baño donde la limpieza debe ser constante. Algunas cortinas de ducha se pueden meter en la lavadora, por lo que revisa que ese sea el caso. De no ser así, tendrás que limpiarla a mano. Es posible que para ello ni siquiera tengas que descolgarla de la ducha si sigues estos pasos.
- En una palangana, añade una cucharada de bicarbonato, el zumo de medio limón, un chorro de detergente y agua.
- Si tu cortina de ducha es lo suficientemente larga, sumerge el extremo inferior en esta mezcla, no tendrás que descolgar la cortina. En el caso contrario, descuélgala e introdúcela en la palangana.
- Deja reposar la mezcla una hora.
- Pasado el tiempo, con la ayuda de un cepillo suave frota las mancas de tu cortina de ducha. Verás como las manchas van desapareciendo.
Cada cuánto limpiar la ducha y bañera para evitar gérmenes
A la hora de mantener la ducha limpia es vital ser constantes. Es importante mantener una rutina de limpieza de esta parte del cuarto de baño, a fin de evitar la acumulación de gérmenes. Plantéate que, igual que te bañas de forma rutinaria, también debes limpiar el sitio donde te duchas con regularidad:
- Cada semana: limpia el suelo y las paredes de la ducha, y desinfecta los cabezales.
- Cada mes: limpia las mamparas de la ducha, lava las cortinas y las alfombras de baño.
- Cada año: limpia los cabezales de ducha a fondo.
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