eldiario.es

Menú

Cultura

Maraña: Hace falta periodismo para contrarrestar intoxicación de los poderes

- PUBLICIDAD -
Maraña: Hace falta periodismo para contrarrestar intoxicación de los poderes

Maraña: Hace falta periodismo para contrarrestar intoxicación de los poderes

Curtido en la profesión periodística en distintos medios, Jesús Maraña cumple ahora tres años como director editorial del diario online InfoLibre y afirma que hoy "más que nunca" son válidas las tradicionales reglas de un oficio que hace falta para contrarrestar la "intoxicación" de los distintos poderes.

Maraña (Sahagún, León, 1961) asegura en una entrevista a EFE que el balance de InfoLibre es "positivo" y "prudente", pero recuerda que "comunicación igual a periodismo e Internet igual a gratis" es "una ecuación falsa".

Además, opina que el debate sobre los medios no es si están politizados o no, sino en su dependencia de los poderes económicos, empresariales y más cuando los condicionantes de las líneas editoriales son "poderes opacos".

PREGUNTA: InfoLibre ha cumplido en marzo tres años. ¿Cuál es el balance como pionero en el mercado de medios digitales españoles por su modelo de negocio, parcialmente de pago y cerrado para suscriptores?

RESPUESTA: Muy positivo y prudente. Somos conscientes desde el arranque de que el camino es complicado y el crecimiento y asentamiento del modelo por el que apostamos es lento, sobre todo en un país y en una atmósfera en la que no hay consciencia de que la información tenga un valor y de que haya que plantearse pagar por ella por muy poco que sea el precio.

El hecho de haber crecido constantemente y de que estemos en el camino de alcanzar el equilibrio, sin perder la independencia por la que apostamos en el modelo empresarial y periodístico, es un balance optimista.

P: ¿En Internet parece que se sigue regalando el trabajo del periodista?

R: Es un problema de origen, creo que tenemos una responsabilidad compartida empresas y periodistas.

Cuando surgió Internet lo primero que hicieron los grupos periodísticos fue considerarlo como una oportunidad y pelotazo, una nueva vía por la que se podían colocar contenidos que ya se tenían y alcanzar audiencias millonarias e ingresos publicitarios mayores.

Eso falló absolutamente porque los contenidos que antes tenían un valor se ofrecieron gratis y los ingresos publicitarios calculados no fueron los que se creía, sino que han ido bajando y, según los estudios, seguirán bajando.

Por otro lado, los periodistas interpretamos la llegada de Internet como la de un enemigo y también fue un error, debimos verlo como una nueva herramienta para ejercer nuestra función.

P: ¿Siguen siendo válidas las tradicionales reglas del oficio periodístico?

R: A mi juicio más que nunca. Vivimos un momento en el que la mayoría de la gente se considera mejor informada que nunca, pero el problema es que la saturación desinforma. Hace falta muchísimo filtro a la hora de separar el grano de la paja, la intoxicación de la información contrastada.

Una vez que se ha instalado una ecuación falsa, que consiste en que comunicación es igual a periodismo e internet es igual a gratuidad, vamos a una lucha que es complicada y que trata de reivindicar que hace falta el periodismo precisamente para proteger los intereses de los ciudadanos y contrarrestar la facilidad de intoxicación y manipulación de los distintos poderes.

P: ¿Ha aumentado la politización de los medios?

R: El mayor problema no es la politización, que ha existido siempre. Una línea editorial ideologizada para mí no tiene un componente negativo, en todos los países democráticos existe, las cabeceras tienen una posición ideológica y los periodistas, por mucho que proclamen lo contrario, también la tienen.

El principal problema es la dependencia de los medios de poderes económicos, empresariales y financieros que están ajenos a las decisiones de las urnas.

También está el problema de la transparencia. Lo importante para mantener una línea editorial es que se cuente a los lectores sus condicionamientos editoriales y empresariales. Si a partir de ahí el medio cumple las reglas de separar la información y la opinión, los datos y las interpretaciones, pues están en su legitimo derecho de hacerlo.

El problema es cuando vivimos la trampa permanente de que quienes realmente condicionan las líneas editoriales son poderes opacos.

P: ¿Qué le parece que desde la Justicia o Hacienda se intente interferir en la labor de periodistas que destapan casos de fraude fiscal y corrupción?

P: Peligroso. Vivimos tiempos en los que hay un empeño desde distintos sectores de judicializarlo todo.

Me parece bastante sencillo, en principio, distinguir el interés público de la protección de la intimidad, del derecho al honor y la privacidad, pero vivimos tiempos en que se salta por encima de todo eso.

Por ejemplo, uno puede publicar los correos de Miguel Blesa y separar lo que es intimidad de un personaje y lo que es conocer cómo se han deteriorado o engañado los intereses públicos de los usuarios de banca.

Con los papeles de Panamá pasa lo mismo. Es sencillo distinguir si alguien ha cumplido o no la legalidad y si un cargo público o personaje público o empresa importante utiliza recovecos para pagar menos impuestos o incluso saltarse la ley y cometer fraude fiscal.

La obligación del periodista es contrastar la información, contarlo y atenerse a las consecuencias.

Si en un momento dado metemos la pata, están los tribunales y tenemos nombre y apellidos para asumir la responsabilidad.

P: El próximo sábado 7 de mayo InfoLibre organiza un acto sobre la libertad de expresión también con motivo de su tercer aniversario.

R: Hemos hecho tres años en marzo y lo hemos celebrado cumpliendo nuestro compromiso de transparencia, publicando nuestros datos de ingresos y abriendo las puertas a la redacción a todos los socios y lectores.

Pero también nos parecía interesante hacer un acto en defensa de la libertad de expresión y de prensa y lo haremos en el Teatro Maravillas de Madrid con la participación de periodistas, escritores, artistas y filósofos que comparten una reflexión común: es fundamental no dar pasos atrás, es decir, ni la ley mordaza ni ejemplos como encarcelar a dos titiriteros por una ficción.

Debemos ser conscientes, de que hay que defender derechos y valores porque sin ellos la democracia será muchísimo más débil o estará coja.

Está previsto que acudan periodistas como Iñaki Gabilondo, Soledad Gallego-Díaz o el fundador de Mediapart (socio francés de InfoLIbre), Edwy Plenel; también el más prestigioso titiritero británico, que cumple la tradición de los títeres de la cachiporra, para demostrar que lo que es ficción desde hace siglos no se puede interpretar como un ataque al estado democrático. Es un disparate que caigamos en ello.

P: ¿Cuál es el mayor logro de InfoLibre en estos tres años?

R: Tenemos más de 7.000 socios suscriptores y un centenar de miembros en la sociedad de amigos que es el vehículo para que cualquier ciudadano sea accionista; 1,3 millones de usuarios en internet y 4,5 millones de páginas vistas.

Todavía hay una desproporción entre audiencia y número de socios, pero hay muchas posibilidades de crecer y eso reivindica el valor que más ha desgastado a las empresas periodísticas, la credibilidad, que es también el paralelismo entre crisis política y periodismo.

En InfoLibre el mayor logro para mí hasta ahora es que no hayamos dado ningún patinazo, todo lo publicado hasta el momento, y espero que siga así, se demuestra que es veraz.

- PUBLICIDAD -

Comentar

Enviar comentario

Enviar Comentario

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha