Has elegido la edición de . Verás las noticias de esta portada en el módulo de ediciones locales de la home de elDiario.es.
La portada de mañana
Acceder
Un informe interno de Madrid revela que el presupuesto de Sanidad “no cubre la plantilla”
Los menores que se quedaron sin acogida tras el desalojo del Tarajal
Opinión - No nos pidan más perdón, por Antón Losada
Entrevista

Ricardo Darín: “Estamos manipulados y narcotizados, y la comedia desacraliza la gravedad del mundo”

Ricardo Darín, el pasado año, en una entrevista con EFE

Javier Zurro

18 de octubre de 2026 21:47 h

0

Argentina es el país del mundo con más psicoterapeutas. Parece el comienzo de un chiste, pero es verdad. Los estereotipos, muchas veces, esconden algo sobre la idiosincrasia de un lugar. En este caso, los propios argentinos se han reído siempre en multitud de películas sobre ello. Lo vuelven a hacer en Lo dejamos acá, una comedia que produce y protagoniza Ricardo Darín y que sigue a un psicoterapeuta hastiado de su profesión y que decide que tiene que decirle la verdad a sus clientes, aunque duela. Verdad a bocajarro aunque se pueda considerar una mala praxis viendo el estado de alguno de sus pacientes. La llegada de un escritor en horas bajas y bloqueo artístico sacará, además, un lado creativo.

Una comedia que desprende argentinidad por todos sus lados y que se basa en el carisma aplastante de Darín y de Diego Peretti para colar su mensaje de forma fácil, entre sonrisa y carcajada. Se ha estrenado de la mano de Netflix, que en estos momentos de desmantelamiento de la industria del cine argentino por Milei se ha convertido en un aliado fundamental para el cine argentino. Darín ha sido uno de los responsables de levantarlo desde la producción con la ayuda de su hijo, Chino Darín, junto al que esta historia les movió para “poder reflexionar”, pero también, reírse de ellos mismos.

El dato del número de terapeutas, real, “funciona como un disparador, porque sirve para coger un tópico y revisarlo”, asegura Ricardo Darín, que cree que al final eso acaba siendo casi una excusa para “producir escenas divertidas donde la gente no solo se ría, sino que también reflexione, y cuando eso pasa, es como meter un gol”.

Darín es de los que cree que la comedia es un Caballo de Troya, porque “uno se ve proyectado”, pero también sabe que “es difícil detectar exactamente cuáles son los resortes que producen la carcajada”, y pone un ejemplo concreto: “Estoy haciendo una obra de teatro que se llama Escenas de la vida conyugal, en donde no hacemos otra cosa que decirnos barbaridades, o sea, desentrañar unas barbaridades que cada uno le tira al otro, y la gente se muere de risa. Es interesante tratar de analizar qué es lo que produce ese impacto tal para que uno largue una carcajada frente a una barbaridad. Es decir, se reconoce y se reconoce a sí mismo, reconoce una situación similar en la que participó pero, ¿es crítica la carcajada?”.

Lo que sí tiene claro es que, ahora mismo, en un mundo convulso, hacer reír es algo importante, hasta “terapéutico”. “Si miras para los costados lo que ves es de terror. Hay cosas que pasan de las que ya ni se hablan. Como no tienen solución, no se habla de ciertas cosas. Estamos como manipulados. Narcotizados. Y ahora el humor, la comedia, tiene esa facultad de conmocionarte, aunque sea por el lado de la risa. Cuando uno larga una carcajada, queda como expuesto a que entre la próxima bala. Hay una forma de desacralizar un poco la gravedad del mundo circundante y hace que nos acordemos que somos seres humanos, porque si no, estamos como tapados de mierda”, subraya.

Por supuesto que es menos riesgoso ir hacia lo seguro. Eso es lo que pretenden los inversores. Pero lo nutritivo es precisamente ese terreno de posibilidades

Ricardo Darín — Actor

Lo dejamos acá llega a Netflix en un momento en donde el cine argentino agoniza. O lo producen las plataformas, o se debe a coproducciones internacionales para poder levantar los proyectos, como le ha ocurrido a Benjamín Naishtat con Glaxo, thriller de época basado en la novela de Hernán Ronsino y que ha sido financiado por el productor brasileño Rodrigo Teixeira. Dos ejemplos de una industria abandonada a la mejor suerte del liberalismo más feroz. Darín, que ya se ha enfrentado a las políticas de Milei en varias ocasiones, intenta ser más cauto esta vez y dice que será el tiempo quien deje claro lo que ha pasado: “Es un momento raro, se valorará en unos años”.

Por ello da las gracias a las plataformas, porque “sin ellas no se podrían llevar adelante muchos proyectos” y pide que nadie se olvide que “la madre de todas las madres es el cine y que el cine debe ser visto en el cine porque es un ritual que no debería desaparecer, como no va a desaparecer nunca el teatro”. “Luchar contra la naturaleza de las cosas que son genéticas porque son el inicio de todo, es un error”, avanza y subraya que “la diversidad es nutritiva, es el alimento”. “Por supuesto que es menos riesgoso ir hacia lo seguro. Eso es lo que pretenden los inversores. Pero lo nutritivo es precisamente ese terreno de posibilidades. Que aparezcan los pibes y las pibas que tienen unas cabezas increíbles y que en estos momentos están atados de pies y manos”, critica.

Pese a todo se define como “optimista por naturaleza”, y valora que las plataformas y otros países hayan salido en ayuda del cine argentino, pero no cree que “se trate solamente de solidaridad, sino de oportunidad”, y aboga por “encontrar un punto de equilibrio en el que todos podamos sentir que estamos caminando en la dirección correcta”.

Etiquetas
stats