Has elegido la edición de . Verás las noticias de esta portada en el módulo de ediciones locales de la home de elDiario.es.

Cristina Fernández Cubas, Premio Cervantes 2026: “Los cuentos son como un amante infiel, si no les haces caso, se van con otra”

La escritora Cristina Fernández Cubas posa tras una rueda de prensa por la concesión del Premio Cervantes 2026, el 4 de noviembre de 2026, en Barcelona

Carmen López

0

La escritora catalana Cristina Fernández Cubas estuvo a punto de no cogerle el teléfono a Ernest Urtasun, ministro de Cultura, cuando ayer por la tarde se puso en contacto con ella para anunciarle que es la ganadora del Premio Cervantes 2026. No tenía el número guardado y pensó, como casi todo el mundo actualmente, que sería una petición para cambiarse de compañía telefónica o incluso una estafa. Había estado toda la mañana en el oculista y no quería que le estropeasen la película que estaba viendo, pero finalmente descolgó para que dejase de sonar. La sorpresa fue mayúscula, no podía ser de otra manera.

Fernández Cubas ha contado la anécdota esta mañana en una comparecencia ante los medios en Barcelona junto a su editor en Tusquets, Juan Cerezo, que ha señalado que hoy es “un hombre muy feliz”. Este galardón está considerado como el Nobel de la literatura en castellano y está dotado con 125.000 euros, así que la alegría está plenamente justificada. La autora ha llegado a la Casa del Libro de Rambla Catalunya con gafas de sol y aún un poco estupefacta, aunque mucho menos que ayer, que estuvo como “un zombi” todo el día. Urtasun le había pedido un poco de tiempo antes de comunicar la noticia, pero su móvil empezó a sonar casi de inmediato y “se colapsó”.

Está muy contenta con el premio tanto por lo que supone para sí misma como para el género del relato, que ha cultivado durante toda su carrera. “Esto puede ser un espaldarazo para todos los cuentistas, que somos como una gran familia”, ha manifestado. Cuando ella comenzó su trayectoria como escritora, el relato era un género considerado como menor y ha recordado a la editora de Tusquets Beatriz de Moura, fallecida el pasado mes de abril, por el apoyo que le mostró en sus inicios. “Se entusiasmó con el cuento y por ella pude publicar Cuadernos ínfimos (1980). Gracias a Beatriz pude ganar este premio”.

La escritora Cristina Fernández Cubas posa en la librería Espasa Calpe tras una rueda de prensa por la concesión del Premio Cervantes 2026, el 4 de noviembre de 2026, en Barcelona

Es la séptima mujer en ganar el Premio Cervantes, que se creó hace justo 50 años. Antes que ella lo recogieron María Zambrano (1988), Dulce María Loynaz (1992), Ana María Matute (2010), Elena Poniatowska (2013), Ida Vitale (2018) y Cristina Peri Rossi (2021). Fernández Cubas considera que las escritoras han ganado presencia en el espacio literario en los últimos años y que su posición en la lista de galardonadas es un buen augurio: “Yo soy la número siete y resulta que mi número [vital] es el siete”. También ha apuntado que antes había menos autoras, pero su reconocimiento era muy grande: “Hemos tenido excelentes escritoras como Martín Gaite o Laforet que ganaban galardones y eran primerísimas”.

Aún no sabe qué dirá en su discurso de recepción del galardón, aunque, al tratarse del Cervantes, cree que hablará del Quijote, porque le encanta. A propósito de este tema, se acordó de cuando Ana María Matute, a la que describió como “divertidísima”, recibió este mismo premio. “Estábamos con Esther Tusquets y ella empezó a decir que antes prefería escribir 40 novelas, 200 ensayos, antes que ese discurso”.

La mejor cuentista española

El Cervantes se concede al recorrido de un autor o autora en lengua española y la trayectoria de Cristina Fernández Cubas está bien nutrida. En 2016 decidió tomarse un descanso después de ganar el Premio Nacional de Narrativa, el Premio de la Crítica, el Premio Dulce Chacón y el Premio Mandarache por La habitación de Nona. Reapareció el año pasado con una nueva recopilación de relatos bajo el título Lo que no se ve (Tusquets), en donde indaga en lo inquietante que se esconde en la realidad del día a día. Un terror silencioso que se gesta, principalmente, en las relaciones humanas. Como declaró a elDiario.es en aquel momento, le gusta moverse “en esos grises de la vida, en esos misterios cotidianos, más que en el blanco o el negro”.

“Yo no creo que sea terrorífica”, ha explicado en el encuentro con los medios de esta mañana, “yo calificaría lo que yo escribo como inquietante. Si me inquieto yo, el lector se inquietará. Si yo no me inquieto o me aburro, el lector se dormirá directamente”. Asimismo, ha asegurado que no tiene “la fórmula” para escribir un buen cuento, pero sí ha sostenido que los autores de relato tienen menos margen para el error que los que se dedican a la novela. “En el cuento un párrafo malo te lo hunde. Y me siento como una artista de circo que está trabajando sin red. En el cuento cuenta tanto lo que dices como lo que te callas”.

En este momento se encuentra muy implicada en la escritura y, de hecho, Cerezo ha contado que cuando la llamó para felicitarla, le respondió: “Con lo contenta que estaba yo creando cuentos, van y me dan el Cervantes”. Hubo risas con el comentario, pero la autora replicó: “Eso es verdad. Las novelas se pueden hacer esperar, pero los cuentos son como un amante infiel, si no les haces caso, se van con otra”.

La escritora Cristina Fernández Cubas durante la rueda de prensa por la concesión del Premio Cervantes 2026, el 4 de noviembre de 2026, en Barcelona

Solo ha escrito tres novelas a lo largo de su vida: El año de Gracia, El columpio y La puerta entreabierta, que firmó con el seudónimo Fernanda Kubbs. Las hizo porque le apetecía contar unas historias que pedían un formato largo y no volvió a practicarlo, pese a que constantemente le preguntaban cuándo publicaría otra. También abandonó el periodismo, una profesión que ejerció durante años en medios como Fotogramas, pero que acabó por dejar para dedicarse de lleno a la literatura.

En el encuentro le han preguntado si se sentía como una ‘renovadora’ del género, a lo que ella respondió: “Antes de que Tusquets aceptase mis cuentos, los encontraban extraños. A mí no me lo parecía, aunque todos los comentarios eran ‘están bien escritos pero…’ y el pero es lo más importante de la frase”. Sin embargo, eso no fue necesariamente negativo, ya que confesó que el hecho de que los cuentos no tuviesen demasiada popularidad le dio “mucha libertad” en sus inicios.

Su galardón llega días después de que el Ministerio de Cultura le concediera a su amigo Enrique Vila-Matas el Premio Nacional de las Letras Españolas 2026, lo que podría parecer una reivindicación de la labor de su generación. “Parece más bien una conspiración, pero no tenemos nada que ver”, expresó en tono divertido y añadió: “Me gusta mucho, podemos celebrarlo juntos”. Sin duda, ambos se lo merecen.

Etiquetas
stats