El Goncourt retira como finalista una novela que considera “muy probablemente” generada con IA
La Academia Goncourt, responsable de uno de los premios más prestigiosos de la literatura en lengua francesa, ha decidido retirar de su primera lista de candidatos al galardón la novela C’était ça ou mourir, del escritor haitiano Thélyson Orélien, después de detectar presuntos plagios y de que varios análisis concluyeran que la obra habría sido elaborada en buena medida con ayuda de inteligencia artificial.
En un comunicado, la Academia explica que la decisión llega después de tener en cuenta “los plagios de los que su autor se ha hecho responsable a lo largo del tiempo y que acaban de salir a la luz”, así como los resultados de varios análisis realizados por investigadores y periodistas que, según el organismo, apuntan en la misma dirección.
La principal conclusión de esas investigaciones es que C’était ça ou mourir sería “muy probablemente el producto de una Inteligencia Artificial”. A partir de esa valoración, la Academia Goncourt ha optado por sacar el título de su primera selección. El organismo justifica la decisión por su voluntad de preservar tanto la reputación del premio como el papel de la propia institución. “Esta elección es dictada por la voluntad de preservar la integridad del premio Goncourt”, señala el comunicado, que recuerda que la función central de la Academia es “promover y coronar la literatura escrita por mujeres y hombres”.

La institución aprovecha además para lanzar un mensaje al resto de participantes en los distintos premios y selecciones vinculados al Goncourt. “Se trata de enviar un mensaje claro”, afirma la Academia, para dejar constancia de que no respalda ni legitima “de una manera u otra la creación de textos generados con ayuda de la IA”. La Academia Goncourt asegura que no hará más comentarios sobre el caso y anuncia que publicará su segunda selección el 6 de octubre de 2026.
La institución pidió este miércoles actuar con cautela ante la polémica surgida en redes sociales. Su presidente, Philippe Claudel, indicó que antes de tomar una decisión necesitarían aparecer nuevas pruebas y fijó como el 6 de octubre, fecha de la siguiente lista, como uno de los momentos clave. Si entonces hubiera pruebas “irrefutables” de que el libro ha sido generado con IA, la Academia estudiaría su exclusión, algo que ha acabado sucediendo.
La novela formaba parte de una primera selección de 16 títulos finalistas anunciada por el Goncourt el 2 de septiembre. Esa lista debe reducirse después a ocho obras y más tarde a cuatro. Hasta ahora, C’était ça ou mourir seguía dentro del proceso; de hecho, está gozando de un gran éxito en Francia, con más de 30.000 ejemplares vendidos y traduciéndose a más de 20 idiomas. “Estamos atentos a todas las explicaciones que nos puedan dar, tanto por parte de la editorial como del propio autor. Pero, una vez más, hay que ser prudentes”, indicaba este miécoles Philippe Claudel a Le Figaro.
El autor se defiende de las acusaciones
Claudel cuestionó que las acusaciones hayan aparecido en este momento y recordó que él mismo leyó la novela sin sospechar durante la lectura que pudiera haber sido escrita con inteligencia artificial. “Los elementos que están surgiendo son preocupantes, pero necesitamos poder verificar con certeza las técnicas utilizadas y la fiabilidad del software de detección de IA”, apuntaba Claudel. “También me gustaría comprender el origen de esta información inicial, todavía no sabemos quién financia la cuenta anónima que la inició”, agregaba el presidente. Este, a su vez, alegó a France.info que no condenan “inmediatamente” a un “autor cuyo libro está teniendo un gran éxito”.
Orélien, por su parte, ha negado inmediatamente la acusación. “Siempre me han apasionado la creación y la literatura. No veo por qué me sentiría obligado a usar una máquina”, ha declarado al periódico Libération, añadiendo que estaba “recopilando un expediente” con su editor para demostrar que él fue el autor auténtico del libro. “Mis tradiciones son haitianas y caribeñas. Las imágenes, las repeticiones y los ritmos son la palabra viva, son míos”, alegó el escritor.
“Creo que el software está acostumbrado a las tradiciones literarias francesas y a los autores clásicos”, ha dicho el escritor de 38 años para defenderse. La editorial Grasset también ha salido en su defensa, afirmando que las acusaciones “son terriblemente perjudiciales para un escritor con una historia de vida excepcional” cuya “obra de creación es original y poderosa”. La novela narra la historia de un profesor que huye de la violencia de las pandillas en Haití y sus aventuras antes de llegar finalmente a Canadá, donde redescubre “el derecho a respirar sin miedo”.
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