CaixaBank aprueba repartir 2.300 millones más en dividendos a sus accionistas, 417 para el Estado, en un “sólido” 2025
La Junta General Ordinaria de Accionistas de CaixaBank ha aprobado este viernes todos los acuerdos sometidos a votación, entre los que se encuentra la distribución del dividendo complementario en efectivo, con cargo a los beneficios de 2025, de 2.320 millones de euros, equivalente a 33,21 céntimos de euro brutos por acción. De este montante de liquidez para los accionistas, 417,6 millones irán a parar a las arcas del Estado, ya que participa en el 18 % del accionariado de la compañía.
Además, el banco incrementa sus objetivos a tres años con unas previsiones de crecimiento del volumen de negocio de un 6% de media y una reducción de la morosidad por debajo del 2% “apoyados en la buena situación de la economía española y portuguesa”, según ha revelado el consejero delegado de la compañía, Gonzalo Gortázar.
La Junta General Ordinaria de Accionistas se celebra este viernes en el Palacio de Congresos de València, ciudad donde la compañía tiene su sede social. El anuncio estrella y más esperado de la mañana ha sido el segundo pago de dividendos que se realizará el próximo 9 de abril. Este segundo abono, junto con el dividendo a cuenta de 16,79 céntimos de euros brutos por acción abonado el pasado mes de noviembre, eleva la remuneración al accionista en efectivo para el ejercicio 2025 a 0,50 euros brutos por acción. Esto supone un incremento del dividendo bruto anual por acción del 15%, frente a los 0,4352 euros brutos por acción del ejercicio anterior.
De esta manera, la cuantía destinada a dividendos con cargo a los resultados de 2025 asciende a 3.499 millones de euros, 629,82 acabarán en las arcas del Estado para su redistribución en políticas públicas.
De este total de retribución al accionista, alrededor del 50% revierte directamente en la sociedad, pues lo reciben la Fundación “la Caixa” y el FROB. Además, la entidad cuenta con 515.620 accionistas (cierre de 2025), en su inmensa mayoría minoristas.
El presidente de CaixaBank, Tomás Muniesa, en su intervención ante la Junta General de Accionistas, ha afirmado que la entidad “ha sido, un año más, líder con un modelo de banca comprometida con la sociedad, sólida y rentable. Un liderazgo cimentado en nuestros magníficos resultados, pero también, y sobre todo, en una manera distinta de entender la banca: cercana, con valores y orientada al largo plazo”.
“Nuestro modelo inspira, innova y pone el compromiso en el centro de su actuación para hacer realidad nuestros valores: calidad, confianza y compromiso social”, ha defendido el presidente de CaixaBank, quien ha añadido que el crecimiento en 2025 “ha sido posible, una vez más, gracias a la capacidad de entender las necesidades de las personas”.
Según Muniesa, “esto solo es posible con un modelo cercano y especializado, que no deje atrás a nadie. No importa si vives en una gran ciudad o en un entorno rural, en la península o en el extranjero, nos vas a encontrar. Si eres un cliente particular de retail, un autónomo, una pyme o una multinacional, también tenemos las soluciones que necesitas”.
Además, ha apuntado, “la banca necesita contar con la confianza de clientes y mercados, y la mejor manera de lograrla es ofrecer un modelo de relación con el cliente de largo recorrido, con un catálogo de soluciones para todo el ciclo vital”.
Muniesa pide “un gran consenso” para abordar la longevidad, la vivienda o la inmigración
Por otra parte, el presidente de CaixaBank ha repasado la situación geopolítica, la elevada incertidumbre actual, debido a la guerra en Irán, y los retos que enfrenta, en concreto, la economía española. “La longevidad, el mercado laboral, la inmigración y la vivienda, tan interrelacionados entre sí, necesitan un planteamiento global y un gran consenso político y social”, ha indicado.
En este contexto, el presidente de CaixaBank ha puesto en valor el papel que juega la entidad, con el objetivo de “contribuir en el avance hacia una economía más sostenible y apoyar el desarrollo económico y social de todos”.
De esta manera, ha subrayado, el compromiso social de CaixaBank en 2025 “se materializó en el ámbito de la inclusión financiera y social y en otras áreas con impacto social positivo: más de 1,8 millones de personas fueron beneficiarias de alguna solución inclusiva promovida por el Grupo”.
El presidente de CaixaBank ha expuesto también cómo el banco ha creado valor para los accionistas y ha destacado el “sólido comportamiento de la acción en 2025”. La evolución de su precio fue “muy significativa”, y prácticamente duplicó su valor, desde los 5,24 euros hasta los 10,45 euros a 31 de diciembre.
El incremento de CaixaBank fue del 99,5% frente al 80% del Euro Stoxx Banks y el 49% del IBEX‑35, por lo que superó ampliamente a ambos índices de referencia. “Ello refleja la fuerte confianza y el reconocimiento del mercado a la estrategia y la gestión del banco”, ha señalado.
Positiva evolución del negocio en 2025
Por su parte, Gonzalo Gortázar, consejero delegado de CaixaBank, ha presentado a los accionistas el detalle de los resultados y la actividad de la entidad durante 2025, y se ha mostrado confiado en la evolución del entorno económico en 2026 pese a los riesgos asociados a la situación geopolítica actual y a la incertidumbre generada por la guerra en Irán. Ha asegurado, además, que “la situación de fortaleza de CaixaBank nos permitirá seguir apoyando a la economía, a las empresas y a las familias, además de reforzar nuestro compromiso social y seguir creando valor para nuestros accionistas”.
“2025 ha sido un gran año para CaixaBank”, ha indicado el consejero delegado, quien ha explicado que la entidad obtuvo un beneficio neto de 5.891 millones de euros, un 1,8% más, gracias a la buena evolución de la actividad comercial, que permitió incrementar el volumen de negocio un 6,9% en el año (hasta situarse en 1,1 billones de euros).
Gortázar ha destacado el “fuerte aumento del crédito, impulsado por el dinamismo de la demanda”, que supuso un aumento del 7% en la cartera de crédito sana, con incrementos significativos tanto en empresas como en particulares; y ha puesto en valor “el crecimiento robusto en recursos”, con un alza del 6,8% en el año.
Además, se ha referido a la fortaleza del balance del Grupo, con una reducción de la tasa de mora que se sitúa de nuevo en niveles mínimos (2,1%), una cómoda posición de liquidez y una fuerte generación orgánica de capital.
Protestas de los trabajadores por la “presión comercial”
Los sindicatos han protestado a las puertas del Palacio de Congresos de Valencia al inicio de la Junta General. El Sindicato de Empleados de CaixaBank (SECB), mayoritario con una representación del 42 %, ha señalado que con los paros parciales de una hora realizados durante los días 3 y 9 de marzo, que secundaron 15.000 empleados, y la huelga de 24 horas convocada para hoy quiere denunciar la “presión comercial” de la plantilla y su afección en la salud mental.
La huelga llama a toda la plantilla, oficinas, servicios centrales y departamentos a nivel nacional, si bien es la red comercial la que sufre “más presión”, según ha manifestado la presidenta del SECB, Begoña Peiró. Reclaman que cambie el sistema de retos, ahora cuatrimestral, lo que “estresa” mucho a la plantilla, que haya una sistemática comercial más autónoma para los empleados y que no se esté “fiscalizando” continuamente a los empleados.
Peiró ha afirmado que CaixaBank ha logrado “grandes triunfos” y la plantilla, unas 38.000 personas, ha demostrado que sabe trabajar de forma autónoma.
Por parte de CCOO, el responsable estatal de CaixaBank, Íñigo Vicente Herrero, ha señalado que la huelga no está motivada por un ERE o por el convenio colectivo sino por “el clima laboral, la situación de presión y de carga de trabajo”.
Desde 2008, la plantilla del conjunto del sector financiero y de las entidades que formaron Caixabank “hicieron muchos sacrificios y asumieron muchos esfuerzos para garantizar la viabilidad de la entidad”, y ahora que está en beneficio récord no se invierte en “beneficios en la plantilla” y, de hecho, los gastos de personal han pasado de representar el 76 % de los beneficios a nueve puntos menos. Ha manifestado que esperan que la huelga, en la que confían tener un seguimiento masivo, “haga reflexionar” a la entidad “en un día donde aprueba sus resultados y la gestión”.
Raquel Ruiz, secretaria general de UGT en CaixaBank, ha denunciado que la plantilla “está cansada, está enfadada y está muy decepcionada” por “una presión laboral brutal desde hace muchos años”. “A causa de la sordera y la ceguera de la dirección de la empresa, ni nos escuchan, ni nos hablan, ni quieren saber nada de cómo está la plantilla”, ha lamentado.
También desde CSIF, la representante de la sección sindical, Elena Villalba, ha hablado de “un clima laboral insostenible” que afecta a la salud mental de los empleados y repercute en los clientes, que se quejan “de cómo esa presión nos ha convertido, en lugar de en un sistema bancario al que acudían con confianza para exponer sus necesidades financieras, en una especie de spam”.
Tanto el presidente como el consejero delegado han aprovechado sus intervenciones para hacer un reconocimiento a la plantilla del Grupo CaixaBank, conformada por más de 47.000 personas, que ha sido pieza fundamental en los buenos resultados del ejercicio 2025 y que lo será para afrontar los retos de 2026.
“Os puedo asegurar que la contribución de cada una de las personas que formáis CaixaBank ha contado, es una labor visible siempre. Cada una, cada uno, sois los artífices reales de este modelo de banca reconocible y diferencial”, ha expresado Muniesa. Para Gortázar, “su profesionalidad, entrega y compromiso durante el año, pero también en el pasado, ha hecho de CaixaBank entidad de referencia en España no sólo en volúmenes sino también, y más importante, en calidad y saber hacer”.
Acelerar la transformación
Por su parte, Gonzalo Gortázar ha explicado, “nos ha permitido cerrar el ejercicio con crecimientos superiores a los previstos y con una solidez financiera aún más robusta”. Como consecuencia, ha destacado, “hemos revisado al alza los principales objetivos de crecimiento y rentabilidad para los próximos años, manteniendo la ambición de acelerar la transformación operativa”.
En este sentido, ha querido dejar claro que la transformación “no es solo un proyecto tecnológico, sino que debe entenderse como un compromiso de largo plazo para hacer las cosas de manera distinta, anticipándonos a las necesidades de nuestros clientes y a un entorno que evoluciona con enorme rapidez”. “Aceleramos la transformación, sí, pero siempre con una visión clara: queremos ser útiles para la sociedad”, ha agregado.
Así, ha aseverado el consejero delegado de CaixaBank, “reforzamos nuestra manera diferente de hacer banca: estamos cerca de las personas para todo lo que importa, contribuimos al bienestar financiero de nuestros clientes y al progreso de toda la sociedad, y afianzamos nuestros valores de calidad, confianza y compromiso social”.
Acuerdos de la Junta de Accionistas
Además de la distribución del dividendo complementario con cargo a los beneficios de 2025, la Junta General de Accionistas de CaixaBank ha dado el visto bueno a todos los acuerdos sometidos a votación, entre los que se encuentran la aprobación de las cuentas anuales individuales y consolidadas, y de sus respectivos informes de gestión, correspondientes a 2025; la gestión del Consejo de Administración durante el ejercicio, la reducción del capital social hasta un importe máximo correspondiente al 10% del mismo, o la reelección del auditor de las cuentas de la sociedad y de su grupo consolidado para el ejercicio 2027.
La Junta también ha respaldado la reelección como consejero de Tomás Muniesa, con la categoría de consejero dominical a propuesta de la Fundación Bancaria “la Caixa”, por un periodo de cuatro años.
Ha aprobado, asimismo, el nombramiento de Ana María García Fau como consejera independiente de la entidad por un periodo de cuatro años, para cubrir la vacante de Amparo Moraleda Martínez, que ha presentado su renuncia al cargo de consejera con efectos en el momento de finalización de la Junta de Accionistas; la reelección de Eduardo Javier Sanchiz como consejero independiente, y la ratificación del nombramiento por cooptación de Pablo Arturo Forero Calderón como consejero independiente.
La entidad reconoce y agradece la labor de Amparo Moraleda durante los doce años que ha sido miembro del Consejo, donde ha aportado su amplio conocimiento y experiencia en los ámbitos tecnológico y financiero.
El Consejo de Administración de CaixaBank mantiene la estructura de 15 miembros, de los cuales 10 -el 67%- son consejeros independientes, y sigue contando con una representación de mujeres que alcanza el 40%.
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