La Inspección de Trabajo obliga a la Fundación ONCE del Perro Guía a que regularice contratos temporales
La Fundación ONCE del Perro Guía, que se dedica a criar y adiestrar perros guía para personas con ceguera o deficiencia visual grave, ha tenido que hacer indefinidos a seis trabajadores con contratos temporales irregulares por mandato de la Inspección de Trabajo. Además, ha exigido también que elabore un plan de igualdad, confirman fuentes de la propia fundación, medida que ya debería tener desde hace varios años al superar el umbral de 50 empleados.
La Fundación, creada por la ONCE en 1990, entrega cada año más de 120 perros guía de manera gratuita a personas afiliadas a esta entidad. Recibe la gran mayoría de sus fondos de ONCE (5,1 millones de los 5,2 millones de euros de ingresos fruto de su actividad en 2024), más 30.000 euros en una subvención de la Comunidad de Madrid y casi 148.000 euros en donaciones de empresas privadas y particulares, según sus últimas cuentas.
Fuentes de la Fundación ONCE del Perro Guía destacan que la Inspección de Trabajo ha emitido un requerimiento y “no un acta de infracción” contra la entidad, que supone la imposición de una sanción económica. En los requerimientos, los inspectores detectan ciertas irregularidades e instan a las empresas a que las solventen en un determinado plazo, pero sin imponer una multa de partida.
La fundación retrasa la estabilización de otros empleados
Tras una visita a las instalaciones de la fundación en Boadilla del Monte (Madrid), la Inspección de Trabajo consideró que los contratos de seis empleados temporales no se ajustaban a la legalidad vigente y obligó a convertirlos en indefinidos. La medida ha generado “un lío importante” dentro de la fundación, especialmente en las perreras en las que trabaja el personal al cuidado de los animales, explica Benedicto Cubillo, miembro del comité de empresa por el sindicato CCOO.
La regularización ha supuesto saltarse el sistema de mejora de turnos que la fundación tiene establecido por convenio colectivo, que funciona según la antigüedad y del que dependen muchas personas para mejorar sus condiciones. “Por ejemplo, hay gente que lleva cinco años en fin de semana, esperando que salga plaza entre semana y de repente hay contratos tres meses que se les ha hecho indefinidos” en este turno, explica Cubillo.
Fuentes de la plantilla que piden no ser identificadas confirman esta situación de malestar, que la propia directora gerente de la fundación reconoció en un correo electrónico a los trabajadores. En este, apuntaba que, “con carácter previo a esta inspección, desde la dirección ya se estaba trabajando en un plan para ir subsanando ciertas situaciones de temporalidad en los contratos”, pero alega que ahora tendrán que retrasarse.
“Ahora esta actuación supone un imprevisto más que nos obliga a modificar parte de la planificación inicial para regularizar y mejorar la estabilidad de los puestos”, informó la directora gerente a los trabajadores, como ha podido comprobar elDiario.es.
CCOO denuncia “un abuso brutal” de horas complementarias
Desde el comité de empresa, Benedicto Cubillo denuncia las “malas condiciones” de los contratos de los trabajadores en perreras, especialmente. “De los 22 trabajadores que hay hoy trabajando solo tres” tienen contrato indefinido para el turno de lunes a viernes, explica el representante de CCOO.
“El resto son trabajadores con contrato a tiempo parcial”, el contrato que se firma en la fundación para el fin de semana, “realizando horas complementarias, las cuales casi todos han superado”, o son “interinos, con contratos de sustitución en algunos casos”.
Cubillo denuncia “un abuso brutal” de las horas complementarias de los trabajadores a tiempo parcial, una medida que da flexibilidad a las empresas en detrimento de la estabilidad de horas de trabajo de los empleados, así como un convenio colectivo negociándose desde hace varios años, sin avances, y tras pasar una década de congelación salarial.
“Abusan porque trabajar con perros en España es muy difícil. O eres policía o guardia civil en la unidad canina, o entrar en una entidad grande para trabajar con perros es muy difícil. Así que hay mucha gente que, aunque cobre poco y sus condiciones laborales sean pocas, aguanta con el afán de poder trabajar en algo que les gusta y les motiva. Este es un trabajo muy vocacional”, explica el representante de CCOO.
Fuentes de la Fundación ONCE del Perro Guía sostienen que “no existe ninguna actuación que pueda considerarse precarización” del personal. Además, indican que la fundación ya ha dado los primeros pasos para elaborar el plan de igualdad, con el proceso de contratación de una consultora para ello.
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