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Casi dos millones de hogares perderán en octubre el bono social eléctrico si no se acogen al nuevo modelo

En España hay un millón y medio de pensiones mínimas de jubilación e incapacidad. Todos los que las reciban y no tengan otros ingresos acceden de forma directa, pero solo están en el nuevo modelo 135.000 hogares.

De las 675.955 familias numerosas que hay en España, solo el 22,5% son beneficiarias del nuevo bono social

Al menos 3,3 millones de hogares tienen derecho por renta, pero solo 256.000 están acogidos al nuevo modelo

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Casi dos millones y medio de hogares son beneficiarios del bono social. Pero una amplia mayoría, 1,9 millones, están acogidas al sistema antiguo. Eso significa que el próximo 8 de octubre, si siguen teniendo derecho a estos descuentos y no han solicitado el nuevo bono, perderán las bonificaciones y su factura de la luz subirá de forma automática. Esa es la fecha en la que el anterior modelo dejará, definitivamente, de estar vigente.

Evolución de beneficiarios del bono social

Sistema antiguo
1.917.091

Sistema nuevo
542.733

31 marzo

31 mayo

Desde que se aprobó la reforma, algo más de medio millón de hogares se han apuntado al nuevo modelo, una cifra que está muy lejos de los millones de hogares que tienen derecho a acceder a estos descuentos. La situación era aún peor a 31 de marzo, a solo pocos días de que el anterior Gobierno se viera obligado a prorrogar la vigencia del anterior sistema otros seis meses porque habían recibido poquísimas solicitudes y porque la complejidad del proceso había generado dudas hasta a las propias eléctricas.

Millones de hogares con derecho al bono social se quedan fuera, por el momento: o no han querido solicitarlo, o no saben que existe, o se han quedado embarrados en un proceso engorroso y cuya puerta de entrada son las propias eléctricas, esto es, son ellas las que reciben las solicitudes y responden a los solicitantes, pese a que es el Gobierno quien realiza el cálculo.

De entre los que se quedan fuera encontramos dos tipos: por un lado, aquellos que están en el sistema antiguo y que, pese a que cumplan los nuevos requisitos, perderán de forma automática los descuentos el 8 de octubre -aunque podrán pedirlo en cualquier momento, también más tarde-; y, por otro, aquellos que son nuevos beneficiarios gracias al cambio en las condiciones y que, aunque podrían estar disfrutando del bono social desde el pasado mes de octubre, no lo hacen.

El Gobierno estimó que 2,5 millones de hogares se acogerían al bono social, pero lo hizo teniendo en cuenta que solo el 45% de aquellos que tienen derecho presentarían solicitud y conseguirían llegar al final de ese proceso. Ni siquiera esas bajas expectativas se han cumplido, con datos del pasado 31 de mayo, casi ocho meses después de la aprobación de la reforma.

El nuevo sistema establece tres vías de entrada para potencias contratadas de un máximo de 10 KWh y primeras residencias: por nivel de renta -ingresos que no superen los 11.279 euros anuales en el caso de hogares sin niños (1,5 veces el IPREM), 15.039 para las familias con un menor (2 veces el IPREM) o unos 18.799 euros anuales si hay dos menores en el hogar (2,5 veces)-, para pensionistas de jubilación o incapacidad sin otros ingresos y para familias numerosas, sea cual sea su capacidad económica. Estos umbrales suben en el caso de discapacidad, víctimas de violencia de género o del terrorismo.


Cuando se cumpla la fecha límite del 8 de octubre habrá pasado casi un año desde que entró en vigor la reforma del bono social, pasando de un sistema en el que accedían viviendas que cumplieran determinados supuestos (tener potencia contratada menor a 3 kwh, mayores de 60 años con pensión mínima, familias con todos sus miembros en paro y familias numerosas) a un sistema más enfocado a los ingresos, excepto en el caso de las familias numerosas, que pueden acceder sea cual sea su nivel de renta.

En paralelo, la reforma pasó de mantener para los beneficiarios los precios de 2009, congelados (lo que hizo que no les repercutieran las subidas de los últimos años) a descuentos del 25% para consumidores vulnerables -que cumplan los supuestos anteriores- y del 40% para vulnerables severos -quienes las cumplan y además tengan niveles de renta muy inferiores. Además, estableció límites al consumo, esto es, solo aplica los descuentos a una parte del consumo eléctrico, no a toda la factura.

Por el momento coexisten beneficiarios de los dos modelos. De entre los viejos, los de 3 KWh son mayoría, 1,6 millones de hogares. Todos ellos perderán el bono social si no encajan en alguna de las otras categorías, como pasa con las familias con todos los miembros en paro. Pero otras categorías permanecen, lo que significa que si no piden el cambio al nuevo sistema antes de la fecha límite, verán cómo sube el importe de su factura hasta que se pasen, si lo hacen, al nuevo modelo.

Distribución de beneficiarios del bono social

A 31 de mayo de 2018

Pensionistas

Familias Numerosas

Renta

Familias Numerosas

Pensionistas

Potencia <3kW

Sólo 542.733 hogares
están acogidas al
nuevo sistema (22%)

1.917.091 hogares aún
están acogidos al
sistema antiguo (78%)


Es el caso de los pensionistas, aunque con matices. En España hay un millón y medio de pensiones mínimas por incapacidad y jubilación. Los beneficiarios de esas pensiones que no tengan otros ingresos pueden acceder al bono social. Pero, a 31 de mayo, solo 135.000 lo han hecho.

En España hay un millón y medio de pensiones mínimas de jubilación e incapacidad. Todos los que no tengan otros ingresos acceden de forma directa al bono social, pero solo están en el nuevo modelo 135.000.

Entre quienes están fuera, por el momento, están los beneficiarios acogidos aún al sistema antiguo, que el 8 de octubre perderán el descuento si no postulan al nuevo modelo. A 31 de mayo, unos 200.000 pensionistas eran beneficiarios del antiguo bono social. Quienes cobren pensión mínima por jubilación o incapacidad y no tengan otros ingresos tienen que pasarse al nuevo sistema para no perder los descuentos. Pero esos 200.000 incluyen a quienes cobran pensión de viudedad, que han sido excluidas de esta categoría.

Más de 700.000 viudas con pensión mínima se quedan fuera

Uno de los cambios más importantes de la reforma es que dejó fuera de la categoría de pensionista a quienes cobran pensión de viudedad mínima, que sí estaban incluidas en el anterior modelo y pueden seguir disfrutando de los descuentos hasta el 8 de octubre. A partir de entonces, solo seguirán siendo beneficiarias con el nuevo modelo si entran porque no superan los umbrales de renta.

En España hay 737.734 de estas pensiones, que van de 474,20 a 739,5 euros (al menos hasta que se apruebe la subida de los presupuestos). Con esos ingresos, todas entrarían como consumidores vulnerables por renta. Entonces, ¿qué importa que no estén en la categoría de pensionistas? La diferencia está por un lado en el acceso a la categoría de severo (40% de descuento), más difícil si es por ingresos; y en que los límites al consumo -la cantidad de energía sobre la que se hace el descuento- son inferiores en el caso de las pensionistas por viudedad.


Incluso los que se mantengan del viejo al nuevo sistema van descubrir un empeoramiento: el descuento no se aplica a toda la factura. Gracias a los nuevos límites introducidos en la reforma, lo hace solo a una parte. Una cantidad que, aunque se ofrezca de forma anual, se aplica de forma prorrateada por periodo facturado. Eso significa que se divide la cifra entre los días del año y, en cada factura, se aplica según el periodo que corresponda. Así, los meses de consumo elevado el descuento se aplicará a una parte mucho más pequeña del consumo, como criticó la CNMC.

Un sistema de límites que, además, tal y como está planteado, no cubre los consumos totales que suelen tener los hogares españoles.

Siguiendo con el ejemplo de los pensionistas, sabemos que el promedio de gasto por hogar de aquellos que eran beneficiarios del bono social anterior era de unos 2.338 KWh al año. El límite que se les aplica con el nuevo sistema es de unos 1.680 KWh.

La categoría de familias numerosas es la única que no cambia y en la que, para ser consumidor vulnerable, da exactamente igual que un hogar ingrese mil euros al mes que un millón.

Solo el 22,5% son beneficiarias del nuevo bono social

En España hay 675.955 familias numerosas. De ellas, 149.000 están en el viejo sistema. Si no piden el nuevo, perderán los descuentos el 8 de octubre. Solo 151.991 han pedido y se les ha concedido el nuevo bono social, un 22,5% de todas las que podrían beneficiarse de ellos.

Fuera de estas dos categorías, jubilados y familias numerosas, encontramos la gran red, la que depende exclusivamente de los ingresos. Esta fue la mayor novedad de la reforma.

Al menos 3,3 millones de hogares en España están por debajo de esos umbrales, un número que es muy superior si tenemos en cuenta que esos límites de renta son más altos en caso de discapacidad, violencia de género o víctimas del terrorismo y que podría incluir a hogares de otras categorías. Pues bien: menos de 256.000 están acogidos al nuevo modelo por esta vía.

La falta de conocimiento sobre la medida y la complejidad del proceso impiden que millones de personas que tienen derecho a estas ayudas puedan acceder a ellas. Pero, además, muchos hogares que en la actualidad disfrutan del sistema antiguo lo perderán, con la consiguiente subida de su factura de la luz el próximo 8 de octubre.

Metodología

Cuando se anunció la reforma del bono social, el anterior Gobierno aseguró que 2,5 millones de hogares tendrían derecho a él (teniendo en cuenta que solo un 45% de los posibles beneficiarios las pediría). Además de la falta de ambición de ese porcentaje, los datos de la memoria económica explican solo por encima de dónde salen las cifras, algunos de los cálculos son redondeos dudosos y no da claves precisas sobre la metodología, importantísimas para conocer la fiabilidad de la estimación.

Nuestra experiencia con este tipo de datos, que suelen acompañar a llamativas notas de prensa, es que pueden ser poco rigurosos (piensen, por ejemplo, en todas las veces que un gobierno aseguró que determinada medida iba a traer X millones de puestos de trabajo y que, por desgracia, nunca se cumplieron). Por esas dos razones, hemos preferido intentar estimar por nuestra cuenta la cifra de posibles beneficiarios, por categoría, de la forma más rigurosa y honesta posible.

Así, utilizamos el número de familias numerosas (todas tienen derecho), el número de pensiones (con algunos matices) y los datos de ingresos por tipo de hogar. Esas cantidades nos llevan a afirmar que, pese a los matices en algunos tipos, estamos hablando de millones de hogares.

Estas son nuestras fuentes en detalle:

  • Beneficiarios acogidos a ambos sistemas -el nuevo y el antiguo- a 31 de marzo y 31 de mayo. Puedes descargar los datos aquí.

  • Los números de pensiones por tipo vienen de las Estadísticas de Pensiones de la Seguridad Social. Son de 2017. Los números no se corresponden directamente con el número de pensionistas que tendrían derecho por dos razones: la primera, son pensiones y no pensionistas (un pensionista puede cobrar más de una pensión); la segunda, que en el caso de aquellos que cobran la mínima por jubilación o incapacidad, solo entrarían en la categoría del bono social quienes no tuvieran otros ingresos -aunque teniéndolos podrían entrar por renta. Eso sí, esas cifras nos permiten tener una visión de la magnitud de posibles beneficiarios no acogidos.

  • El dato de consumo eléctrico de los acogidos al bono social antiguo proviene de el boletín de indicadores eléctricos de la CNMC de marzo de 2018. Son datos promedio de consumo y de número de acogidos al bono de entre diciembre 2016 y noviembre de 2017.

  • La fuente del número de familias numerosas (todas ellas tienen derecho al bono independientemente de sus ingresos) es el Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social. Son de 2017.

  • Para calcular el IPREM utilizamos la cuantía a 14 pagas recogida en los Presupuestos Generales del Estado de 2017: 7.519,59 euros.

  • Para estimar el número de hogares con derecho al bono social por motivos de renta, hemos usado los microdatos de la Encuesta de Condiciones de Vida 2017 publicada por el INE. Para las familias con 0, 1 y 2 hijos, hemos calculado en los microdatos el porcentaje de hogares cuya renta bruta es menor a 1.5, 2 y 2.5 IPREMs, respectivamente, y aplicado ese porcentaje al número total estimado de hogares en España (Encuesta Continua de Hogares 2017). No hemos tenido en cuenta las condiciones especiales, que elevan esos umbrales -discapacidad, víctimas del terrorismo y de violencia de género- por lo que la cifra que damos es un mínimo y será superior.

Artículo publicado originalmente en Civio

David Cabo (datos), Miguel Ángel Gavilanes y Javier de Vega (edición) han colaborado en este artículo.

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