El secretario general de Podemos en Castilla y León, Pablo Fernández, ha asegurado hoy que existe un “riesgo real” de que la empresa automovilística japonesa Nissan pueda cerrar su planta en Ávila, por lo que ha pedido a la Junta que luche con “uñas y dientes” para evitar un cierre “catastrófico”.
En una comparecencia donde el líder autonómico de Podemos ha repasado algunos asuntos de actualidad política, Fernández ha reconocido que este “posible cierre” tendría “desastrosas consecuencias” no solo para la ciudad de Ávila, sino también para toda la provincia y la comunidad.
Un cierre que haría “tambalear” a todo el tejido económico e industrial de la provincia, por lo que ha prometido que su formación luchara fervientemente para exigir a Nissan el cumplimiento de sus compromisos con la comunidad, ya que desde 2010 la empresa nipona ha estado recibiendo subvenciones públicas.
Unas ayudas que el presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, ha cifrado en 40 millones de euros, por lo que Fernández ha anunciado que pedirán al presidente que detalle estos datos para “ponerlos sobre la mesa” a la hora de negociar y exigir a Nissan su permanencia en la comunidad.
Un problema que Herrera fue “incapaz” de dedicar ni “cinco segundos” en la conferencia de presidentes autonómicos de la semana pasada, lo que demuestra que la Junta, a su juicio, “dice una cosa, pero demuestra otra”, pues Herrera se “llena la boca” con consignas a favor del mantenimiento de Nissan, pero “calla donde tiene que hablar” lo que va a provocar que en Ávila “solo queden las murallas”.