El 5G cuenta en su definición con las necesidades del ciudadano y de la sociedad

Una ciudad conectada

Lucía E.

Seis meses después de su lanzamiento, en septiembre de 2020, Telefónica cubría ya el 80% de la población española con su red 5G. A cierre del primer trimestre, los nodos instalados daban cobertura a más de 37 millones de habitantes y a un total de 1.253 municipios. En los próximos meses, el despliegue se centrará en completar esta cobertura, en llegar a ciudades por encima de 20.000 habitantes y a poblaciones más pequeñas. Esta misma eficiencia en el despliegue corre en paralelo a la del resto de mercados clave de Telefónica: Brasil, Alemania y Reino Unido. 

“Esta nueva generación de telefonía móvil permite la conectividad ultrarrápida y con unas capacidades diferenciales en términos de ancho de banda, tanto de subida como de bajada, muy baja latencia y capacidad para conectar a millones de dispositivos”, explica Juan Cambeiro, responsable de proyectos de Innovación 5G con cliente de Telefónica España. La gran transformación que trae el 5G hará posible un mundo en el que la mayor parte de nuestros objetos de uso cotidiano serán “elementos conectados entre sí y con nosotros, con un mayor ancho de banda, y una velocidad de milisegundos”.

Uno de los sectores que más claramente está encontrando el valor de las oportunidades que ofrece el 5G es el de la industria, que está afrontando una transformación radical hacia la digitalización y una mayor eficiencia, movilidad y flexibilidad en sus procesos. En este sentido, el 5G, combinado con la fibra y otras tecnologías como la realidad virtual o la inteligencia artificial, está impulsando de manera decisiva su digitalización y el avance hacia la Industria 4.0. 

El 5G asegura la "capacidad", algo fundamental en el mundo de la industria y de la empresa, “transformando a un ritmo acelerado todos sus procesos de negocio, con mayor flexibilidad y eficiencia, y donde las comunicaciones inalámbricas críticas son clave”, señala Cambeiro. Gracias a las capacidades 5G, ligadas a la fibra y a tecnologías transversales, como el edge computing o el network slicing, se habilitarán también casos de uso de Industria 4.0, turismo, entretenimiento, movilidad o logística, entre muchos otros. Más de 700 empresas de todo el mundo han contribuido a la tecnología 5G, no solo compañías del sector telco, sino de otros muchos sectores (automovilístico, agrícola, de la electrónica,etc.). “Todo con el fin de asegurar que la siguiente generación de telefonía móvil cumpla con los requisitos necesarios para la transformación del tejido empresarial”, añade.

No obstante, el foco no es sólo empresarial. “El 5G cuenta en su definición con las necesidades de la sociedad y del ciudadano de a pie, como son carreteras y vehículos más seguros, ciudades más eficientes y con mejores servicios, salud, educación más efectiva e inmersiva en cualquier lugar, etc. Supone, en definitiva, la ejecución del compromiso de Telefónica con la sociedad y con la digitalización del país dentro del pacto digital”, explica Juan Cambeiro.

Telefónica está haciendo un gran despliegue 5G en España, pero también en países como Brasil, donde Vivo ha lanzado la tecnología en ocho ciudades brasileñas, como Porto Alegre, Curitiba, o Rio de Janeiro, al tiempo que continúa invirtiendo en la expansión y la calidad de su red de servicios móviles. En Alemania, donde O2 comenzó a desplegar 5G en octubre de 2020, los clientes de 60 ciudades disfrutan ya de velocidades de transmisión de datos muy altas con tiempos de respuesta muy cortos, mientras la compañía pisa el acelerador en la expansión de la red para dar cobertura nacional en 2025. En paralelo, el despliegue de 5G en Reino Unido alcanza ya a más de 180 ciudades. 

Retos del 5G

Pero el 5G aún tiene algunos retos por delante. En primer lugar, Cambeiro señala que “es necesario que tanto la tecnología como el espectro estén plenamente disponibles”. En este sentido, y por lo que se refiere a España, en 2021 se cumplirán dos hitos importantes para impulsar el despliegue: la subasta de la banda de 700 MHz, y la reordenación en la banda de 3500 MHz. En estos momentos se están utilizando las bandas de 3,5 Ghz, única banda 5G ya licenciada a los operadores, y las bandas medias (1800-2100 MHz) que actualmente acogen el 4G y sobre las que la utilización de equipos NR (New Radio) permite el funcionamiento de ambas tecnologías. A lo largo de 2021, previsiblemente, se incorporará la banda de 700 Mhz, una vez se resuelva la subasta.

El responsable de proyectos de Innovación 5G de Telefónica España subraya que “la plena adopción de la tecnología móvil viene con la maduración de todo el ecosistema, tanto por parte de los fabricantes de tecnología, como por los despliegues de los operadores, así como por la disponibilidad de todas las frecuencias, por los desarrolladores de nuevos servicios, y por el desarrollo de nuevos dispositivos en esos entornos de industria y empresa”.  Estos son dispositivos de comunicación máquina a máquina, robots y herramientas industriales conectadas, vehículos conectados, dispositivos fabricados para exteriores y entornos agresivos, y un largo etcétera de dispositivos que harán su debut en el mundo de las comunicaciones móviles con la llegada del 5G. 

Será necesaria, por último, una inversión importante que va de la mano de la complejidad de esta tecnología. El 5G supone una transformación completa de la red y de la forma en que se despliega, un reto tanto para los operadores, como para el resto de agentes que componen este ecosistema. “Complejidad tecnológica e inversión se contrapesan si conseguimos desarrollar un ecosistema de nuevos servicios que surjan gracias a las prestaciones diferenciales del 5G, y que hagan aflorar nuevas fuentes de ingresos. Esta es la clave para un desarrollo sostenible del 5G, y es realmente el gran reto que nos plantea”, asegura Cambeiro. 

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17 de julio de 2021 - 05:00 h

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