Más allá de las medallas: la alianza entre deporte y tecnología para romper las barreras de la discapacidad
El deporte paralímpico es uno de los grandes motores de transformación social. Más allá de la competición, representa un espacio de visibilidad, igualdad de oportunidades y reconocimiento del talento de personas con discapacidad, además de un referente de superación y excelencia deportiva. En los últimos años, su creciente seguimiento y profesionalización han puesto de relieve la necesidad de contar con apoyos sólidos, estables y comprometidos que garanticen condiciones reales de igualdad en el alto rendimiento.
Por ello, la alianza entre Indra Group y el Comité Paralímpico Español supone un paso decisivo en su consolidación como uno de los apoyos estratégicos del deporte paralímpico nacional. La compañía tecnológica se ha convertido en patrocinador oficial del Equipo Paralímpico Español para los Juegos de Invierno de Milán-Cortina 2026 y los Juegos de Los Ángeles 2028, reforzando una colaboración que demuestra un compromiso firme y sostenido con la inclusión y la igualdad de oportunidades.
Por una sociedad más accesible
El acuerdo se sustenta en una serie de valores compartidos que ambas entidades reivindican como eje de su acción: la superación personal, la resiliencia, el esfuerzo colectivo, el trabajo en equipo y la defensa de una sociedad más accesible. En un contexto de creciente profesionalización y visibilidad del deporte paralímpico, el respaldo de una empresa del peso y la importancia de Indra supone un impulso clave para afrontar los próximos ciclos olímpicos.
Ese compromiso se visualizó recientemente en la presentación oficial del Equipo Paralímpico Español para los Juegos de Invierno de Milán-Cortina 2026, celebrada en la Embajada de Italia en España. El acto reunió a una nutrida representación institucional, con la presencia de varias ministras del Gobierno, del embajador italiano y de los máximos responsables tanto del Comité Paralímpico como de la propia Indra. Un escenario que subrayó la dimensión política, social y deportiva de la cita.
Durante el evento se anunció uno de los nombres propios del próximo ciclo paralímpico: la esquiadora madrileña Audrey Pascual será la abanderada de la delegación española en la ceremonia inaugural de los Juegos, que se celebrará el 6 de marzo de 2026 en la Arena de Verona. Con solo 21 años, Pascual se ha consolidado como una de las grandes referencias internacionales del esquí alpino paralímpico. Nacida sin ambos pies, la deportista ha protagonizado una temporada sobresaliente, en la que ha conquistado el Globo de Cristal en todas las disciplinas (gigante, supergigante, descenso y combinada) y ha sumado una decena de victorias en la Copa del Mundo.
La presentación sirvió también para dar a conocer la indumentaria oficial que vestirá la delegación española en Milán-Cortina, un gesto cargado de simbolismo que marca el inicio de la cuenta atrás hacia la gran cita invernal. En ese contexto, la presencia de Indra como patrocinador institucional aporta estabilidad y respaldo en un momento clave de preparación y máxima exposición mediática para los deportistas.
El apoyo de la compañía tecnológica se articula, además, a través de su incorporación al Plan ADOP (Apoyo al Deporte Objetivo Paralímpico), una de las herramientas fundamentales para el desarrollo del alto rendimiento en el deporte adaptado. Este programa proporciona a los atletas becas económicas, acceso a centros de alto rendimiento y servicios especializados en ámbitos como la medicina deportiva, la fisioterapia, la psicología, la fisiología o la nutrición. Un ecosistema de apoyo integral que resulta determinante para competir en igualdad de condiciones en el escenario internacional.
El objetivo es claro: igualar o mejorar los resultados obtenidos en los Juegos de París 2024, donde la delegación española firmó una actuación histórica con 39 medallas (seis de oro, 11 de plata y 22 de bronce). Un listón alto que obliga a mantener, e incluso reforzar, las estructuras de apoyo al talento paralímpico.
Un compromiso a largo plazo
Desde Indra, la alianza se concibe como algo más que un patrocinio deportivo. La empresa enmarca este acuerdo dentro de su estrategia de innovación inclusiva y de su compromiso social a largo plazo. En paralelo al respaldo al deporte paralímpico, la compañía mantiene colaboraciones con universidades, instituciones y organizaciones nacionales e internacionales para fomentar la educación tecnológica, el acceso al empleo cualificado y el desarrollo de vocaciones STEM en colectivos diversos.
El deporte paralímpico se convierte así en un espejo de los valores que Indra dice querer proyectar dentro y fuera de la organización: excelencia profesional, diversidad, esfuerzo sostenido y trabajo conjunto como palanca de transformación social. Una narrativa que conecta el alto rendimiento deportivo con la construcción de una sociedad más justa y accesible.
Con la vista puesta en Milán-Cortina 2026, la alianza entre Indra y el Comité Paralímpico Español entra en una nueva etapa marcada por la ambición y la continuidad. Más allá del respaldo económico, el acuerdo simboliza una visión compartida de futuro en la que el talento no entiende de barreras y en la que el deporte vuelve a ejercer como un potente motor de cambio social.